El gran pulmón industrial de Galicia

El brazo empresarial de la entidad fusionada participaría en 170 sociedades y generaría 5.300 empleos


Al margen de convertirse en el alma financiera de la economía gallega, la gran entidad resultante de una hipotética fusión entre Caixa Galicia y Caixanova sería también el gran pulmón industrial de la comunidad. Esa hipotética nueva entidad que desea la Xunta -como ha desvelado esta semana el propio Alberto Núñez Feijoo- sería la quinta caja de España y, paralelamente, daría lugar a un grupo empresarial con más de 170 sociedades en las que trabajarían, teniendo en cuenta solo los porcentajes que ostentan las cajas en el capital de cada una de ellas, unos 5.300 empleados.

Algunas de las sociedades participadas por las dos financieras gallegas son líderes mundiales en sus respectivos sectores. En el terreno alimentario, una gran caja gallega fusionada controlaría el 25% de Pescanova, primer operador del mundo en extracción, cultivo y transformación de productos del mar, y el 11% de la conservera Calvo. La entidad resultante de la fusión sería propietaria además del 20% del holding ourensano Cupa Group, el líder mundial de la pizarra. Tendría la mayoría en el operador de cable R, con un 66% del capital, controlaría la maderera Finsa con un 49,9% de los títulos; ostentaría el 18% de la multinacional informática Tecnocom, y sería accionista de referencia en Adolfo Domínguez.

Además, tendría presencia en otros sectores estratégicos de la economía gallega, como el naval (contaría con el 10% de la Factoría Naval Marín), el vino (estaría en posesión del 5% de la bodega Terras Gauda) o la automoción (dueña del 7% del grupo Copo y del 4,8% del conglomerado Antolín).

En materia energética, tendría un gran peso en el sector eólico, gracias a la suma de las participaciones en Galenova y Norvento. La fusión propiciaría una entidad que sería primer accionista de Reganosa, con un 31% de las acciones, y controlaría el 10% de Gas Galicia.

El esfuerzo inversor de las dos cajas también se ha intensificado en los últimos años en infraestructuras esenciales para el desarrollo socioeconómico de Galicia. Así, esa nueva financiera estaría presente en el capital de todas las autopistas de peaje gallegas, y, de acuerdo con el peso accionarial, se puede concluir que sería propietaria de uno de cada cuatro kilómetros de pago.

La unión de Caixa Galicia y Caixanova heredaría también una importante cartera en el negocio del ladrillo. Sería accionista de referencia en la constructora madrileña Sacyr Vallehermoso (con un 9%), tendría un 4% en Afirma (antes Astroc) y en total participaría en una veintena de sociedades del sector inmobiliario. Debido a la crisis, la nueva caja se encontraría en su cartera con la papeleta que suponen casi 700 viviendas sin vender.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
47 votos

El gran pulmón industrial de Galicia