El IPC marca un mínimo histórico, pero la cesta de la compra cuesta un 7% más

Llenar el carro en un supermercado gallego supone ahora 121 euros, frente a los 113 de hace un año

Manoli Sío Tomás G. Morán

El índice de precios al consumo (IPC) se empecina en probar que el coste de la vida es más llevadero ahora que hace un año, pero la realidad demuestra que la cesta de la compra sigue encareciéndose en Galicia.

Según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en junio la tasa de inflación interanual encadenó su cuarto mes en negativo y batió un nuevo mínimo histórico.

Y es que los precios en España han bajado un 1% respecto a un año antes, algo que en Galicia ha sido ligeramente más acusado, pues la tasa se ha situado en el -1,4%. Así, la comunidad es la cuarta de España con una caída más intensa del IPC respecto a doce meses antes.

Pero pese al signo negativo interanual -en junio del 2008 el IPC estaba en el 5%-, comparados con el mes de mayo los precios han experimentado un ligero repunte, de cuatro décimas en la media del país y de cinco en la comunidad gallega.

La explicación para el comportamiento negativo de los precios es, de nuevo, el abaratamiento del barril de petróleo, que entre mayo y julio del 2008 se cotizó a cerca de 150 dólares, frente a los 60 actuales. De este modo, y pese a que el IPC está en negativo, no puede considerarse que estemos en deflación, porque la tasa interanual de la inflación subyacente -la que excluye de la cesta de productos los elementos más volátiles, como la alimentación o la energía-, se mantiene en positivo, concretamente en el 0,8%.

La caída más acusada es la del transporte, cuyos precios se abarataron en junio un 8,8% con respecto a hace un año, tanto en Galicia como España, mientras que las bebidas alcohólicas y el tabaco, con alzas interanuales del 7,4% en la comunidad y del 8,3% en el país, recogen en parte la subida de impuestos especiales aprobada por el Gobierno. Según el IPC, los alimentos se abarataron un 1,8%.

La realidad del supermercado

Pero la realidad en la cola del supermercado es diferente. Un trabajo efectuado por La Voz a lo largo de los últimos ocho años y medio demuestra que llenar el carrito de la compra es hoy en términos absolutos un 7% más caro que en julio del 2008, y hasta un 51% más que en las Navidades del 2001, en los días previos a la entrada en vigor de la moneda única europea. Durante todo este tiempo, el periódico ha chequeado el precio de treinta alimentos básicos en un céntrico supermercado de Vigo. El estudio no tiene valor científico, y tampoco puede ser comparado con el IPC, puesto que los alimentos son solo un epígrafe, y además el índice estatal está muy influenciado por la cotización de las materias primas a nivel mundial, sobre todo por el precio del petróleo.

Pero lo cierto es que llenar el carro de la compra en un supermercado gallego costaba en julio del año pasado 113 euros y los mismos productos cuestan ahora 121. Las principales subidas de los últimos doce meses se han producido en el kilo de merluza (38,7%), el pack de seis botellines de cerveza (35%), el litro de zumo de naranja (33%) y el lomo de cerdo (25%).

No obstante, productos básicos que desde la llegada del euro habían experimentado una escalada continua se han contenido en los últimos doce meses. Así, la botella de dos litros de Coca Cola es hoy un 49% más barata, el kilo de alubias un 45%, el litro de aceite de girasol un 38% y el litro de leche un 33,5%.

Bajada de las legumbres

Junto con el cerdo, destaca también el encarecimiento del solomillo de ternera -cuesta casi un 21% más-. Otros productos imprescindibles en cualquier compra, como el arroz o las naranjas (18,6 y 24%, respectivamente), también se han disparado en los últimos doce meses. El grupo de alimentos que más ha bajado han sido las legumbres. Además del dato señalado de las alubias, las lentejas cuestan hoy un 18% y los garbanzos un 17% menos que hace un año.

Solo dos artículos de la lista valen menos que en diciembre del 2001. Se trata del lomo de cerdo, que pese al alza del último año se puede comprar por 8,85 euros el kilo, frente a los 9,15 de hace ocho años, y el kilo de sal, que se ha depreciado un 27%, que pasa de los 70 a los 51 céntimos. En cambio varios productos se han duplicado en este tiempo. Es el caso de los garbanzos (el kilo costaba 1,2 euros y ahora roza los 3), el zumo de naranja (ha pasado de 72 céntimos a 1,55), el pack de 6 botellines de cerveza (de 1,74 a 3,72) o los macarrones (en el 2001 un paquete de 250 gramos costaba 40 céntimos y hoy está en 82).

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