El Gobierno limita la capacidad de las autonomías para repartir eólica

El criterio para fijar los cupos de megavatios deja de ser territorial, y pasará a hacerse por orden de llegada


La eólica para el primero que la pida. El Ministerio de Industria ha decidido solucionar por la vía rápida el debate sobre las primas a las energías renovables y, de paso, ha acabado con las cuotas por autonomías (sin ir más lejos, los 6.500 megavatios que Galicia consideraba asegurados). A partir de ahora, los proyectos autorizados por los Gobiernos autonómicos deberán pasar un último trámite: ser inscritos en un «registro (estatal) de preasignación» mediante un criterio «cronológico, empezando por las más antiguas, y hasta que sea cubierto el objetivo de potencia previsto». Estas son las condiciones que rezan en un decreto legislativo aprobado el pasado jueves, casi por la puerta de atrás, por el Consejo de Ministros.

El Gobierno redactó la nueva normativa con carácter de urgencia, con la intención de buscar una salida al problema del déficit tarifario, y de paso se sacó de la manga la congelación del recibo de la luz para los hogares menos pudientes, una medida más contra la crisis. Pero en la letra pequeña incluyó también la puesta en marcha del denominado «registro de preasignación para el régimen especial». Hasta ahora, Industria fijaba unos objetivos de potencia (actualmente 20.155 megavatios para toda España) y negociaba con las autonomías unos cupos. Mediante este sistema, Zapatero se comprometió personalmente a que Galicia podría autorizar hasta el 2012 6.500 megavatios.

Pero el nuevo decreto admite el fracaso del modelo anterior, pues considera que «se ha revelado ineficiente para cumplir con sus objetivos». El Gobierno entiende ahora que el actual sistema retributivo, «demasiado rígido», pone en riesgo «la sostenibilidad técnica y económica del sistema», lo que podría repercutir negativamente en el consumidor. El problema es que con el sistema de cuotas territoriales, Industria tiene ya peticiones por 41.000 megavatios, y ni el Gobierno ni el sector eléctrico se puede permitir el lujo de instalar todos esos molinos con las primas actuales.

Reducción de las primas

Con el sistema de retribuciones vigente, un megavatio eólico cuesta 2,3 veces más caro que otro nuclear (la energía más barata). La razón es que la eólica, por ser una fuente limpia, está subvencionada por el Gobierno. Con la normativa aprobada la semana pasada, el actual sistema de primas, previsto en el decreto 661 del 2007, estará en vigor hasta que se completen los 20.155 megavatios. A partir de ahí, las primas serán otras, y nadie duda de que serán inferiores.

La decisión del Consejo de Ministros del jueves no es definitiva. La fórmula elegida, un real decreto legislativo, exige una ratificación por parte del Parlamento. Tan pronto se publique en el BOE , la Mesa de la Cámara tiene treinta días para llevar el asunto a pleno. Si los débiles apoyos parlamentarios de Zapatero impiden que salga adelante, el Gobierno deberá de iniciar los trámites para aprobarlo mediante un proyecto de ley normal. Precisamente el carácter urgente de las medidas es el que ha llevado al Ejecutivo a buscar la fórmula más rápida.

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