El beneficio de Adolfo Domínguez cae un 72% por el descenso de ventas

Antonio Nespereira

ECONOMÍA

La evolución de las ventas en el primer trimestre del año fiscal de la empresa textil ourensana Adolfo Domínguez acusa un significativo descenso en prácticamente todas sus magnitudes, de acuerdo con la información que la sociedad envió a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ayer mismo. Los datos que reflejan su situación en el período que va del 1 de marzo al 31 de mayo son muy parecidos a los registrados en meses anteriores y marcan una tendencia a la ralentización de las ventas y sobre todo a un descenso en su rentabilidad.

El beneficio neto del grupo cayó un 72,6% con relación al mismo período del año anterior, mientras que el resultado positivo atribuible a la sociedad dominante se sitúa en 1,22 millones de euros, pero en el ejercicio anterior esa cifra había alcanzado los 4,17 millones de euros.

El mismo comportamiento se refleja en el dato de ventas, que ha sido de 38,26 millones de euros, lo que supone un descenso de 2,27 millones, con una disminución del 5,61% con respecto al mismo período del 2007, según los datos que contiene el comunicado remitido a la CNMV.

Razones

La empresa justifica los resultados obtenidos a 31 de mayo en dos variables fundamentalmente: por una lado el contexto de crisis económica, y por otro, la meteorología cambiante durante la primavera, que retrajo a muchos consumidores a la hora de adquirir prendas de temporada.

Con respecto al primero de los argumentos, la sociedad que preside el diseñador ourensano explica que «el mal comportamiento de las ventas radica mucho más en el comportamiento general del consumo de moda que a fallos en la concepción de los productos». En cuanto a la segunda reflexión, entiende que el impacto de una primavera inusualmente lluviosa ha afectado a todos los lugares donde tiene tiendas «y a todas las colecciones». Esta situación ha obligado a reajustar los objetivos que la compañía textil tenía en cartera para el actual ejercicio. Por lo que respecta al plan de expansión, Adolfo Domínguez se ha visto obligado «a reducir el ritmo de apertura de tiendas», a pesar de que con algunos propietarios de locales ya tenían avanzadas las negociaciones para abrir un nuevo punto de venta.

Expansión

Con los que tiene contrato vigente, la empresa no descarta «reconsiderar la renovación de estos» en espera de que las cifras de negocio presenten un semblante más positivo. Ahora bien, cualquier iniciativa relacionada con el plan de expansión «se hará de forma prudente y pausada». Y es que la estructura de tiendas que tiene ya en estos momentos la marca hace que los costes se sigan incrementando, «siendo las partidas más significativas los arrendamientos, los gastos de personal y las amortizaciones». De ahí que la compañía haya previsto realizar «un proceso de análisis exhaustivo e iniciado la aplicación de un plan de ajuste» para lograr en lo que queda de año una reducción significativa de los mismos, aún cuando el coste de ventas y el margen bruto mantienen la tendencia del año pasado «y mejoran con respecto al período anterior».

Estos datos se dan a conocer dos semanas después de que la compañía celebrase la junta de accionistas que aprobó el balance del 2007, con un significativo descenso en los beneficios. En aquella ocasión Adolfo Domínguez aventuró que la empresa atravesaría épocas «turbulentas» a lo largo de este año y el que viene.