La fusión de las firmas rusas Rusal y Sual creará el mayor productor mundial de aluminio

La Voz EFE | MOSCÚ

ECONOMÍA

30 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El consorcio Rusal, que controla el 75% de la producción de aluminio en Rusia y el 10% del total mundial, ultima la adquisición de la también rusa Sual, según informó ayer el diario británico Financial Times. La operación podría completarse con la compra de los activos de la compañía suiza Glencore International AG, también dedicada a este mismo segmento de negocio. Tras la fusión, los accionistas de Rusal controlarán el 64,5% de la nueva compañía, los de Sual, el 21,5%, y los de Glencore, el 14%. La transacción, cuyo precio rondará los 30.000 millones de dólares (23.000 millones de euros), derivará en la creación de la mayor compañía mundial del sector, con una producción de cuatro millones de toneladas anuales de aluminio y once de alúmina. El gigante resultante de la fusión estará encabezado por el actual presidente de Sual, Brian Gilberton, y gestionado por el director general de Rusal, Alexander Bulygin. Rusal es la tercera empresa mundial productora de aluminio tras la estadounidense Alcoa -que cuenta con sendas plantas en A Coruña y San Cibrao-, y la canadiense Alcan. En el 2005, las empresas del consorcio fundieron 2,7 millones de toneladas del metal blanco y 3,9 millones de toneladas de alúmina, con unos ingresos de 5.200 millones de euros y un beneficio neto de 1.300 millones. Mientras, la producción de Sual asciende a 1,1 millones de toneladas, cifra que tiene previsto duplicar en el 2012, con lo que el nuevo grupo superaría con creces los niveles de Alcoa, de 3,5 millones de toneladas. A última hora de la tarde de ayer, un portavoz de Rusal aseguró que existía un memorándum para la fusión, «pero el acuerdo se encuentra en una fase muy temprana». Propiedades millonarias El mayor propietario de Bázovi Element, grupo al que pertenece Rusal, es Oleg Deripaska, de 38 años, empresario emparentado con la familia del ex presidente ruso Borís Yeltsin. Deripaska, que amasó su fortuna tras la desintegración de la URSS y mantiene estrechas relaciones con Vladimir Putin, es considerado el sexto hombre más rico de Rusia, con una fortuna aproximada de 7.000 millones de euros, según la revista Forbes. El multimillonario ruso Román Abramóvich vendió en el 2004 a Deripaska el 25% de las acciones de Rusal, con lo que el empresario se hizo con el 100% de la empresa. Por su parte, Sual es propiedad del magnate de 49 años Víctor Vekselberg, el cuarto hombre más rico del país con 10.000 millones de dólares. Según los expertos, esta operación permitirá mejorar la imagen de la siderúrgica rusa Severstal tras su fallida fusión en junio con Arcelor.