Enagás pretende adquirir la planta de regasificación gallega

La Voz LA VOZ | FERROL

ECONOMÍA

La compañía afirma que la concentración de las terminales aumentaría la eficacia del sistema Reganosa niega contactos para la compra de la infraestructura de la ría ferrolana

18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?nagás quiere hacerse con el control absoluto de toda la red gasística del país, incluidas la planta de regasificación y los gasoductos promovidos por Reganosa en la ría de Ferrol. Aunque la compañía reconoce que aún no ha abierto ningún tipo de negociación con los impulsores de las tres terminales que no son de su propiedad -las de Mugardos, Bilbao y Sagunto-, defiende la concentración de todas las infraestructuras y la red de distribución con el objetivo de lograr una mayor «eficiencia del sistema» y un mayor ahorro de costes. A Enagás la compra de la planta gallega le costaría al menos 387 millones de euros, la inversión que desembolsará Reganosa para materializar el proyecto, que incluye la construcción de 120 kilómetros de gasoductos. Félix Alonso, presidente de la empresa -participada mayoritariamente por Endesa y Unión Fenosa- negó ayer que se hubiesen producido conversaciones al respecto. Fuentes del sector calificaron de «lógicas» las pretensiones de la compañía que preside Antonio González-Adalid y apelaron a que el mismo proceso de concentración se da en Red Eléctrica Española. Además, descartaron que la cantidad de accionistas de Reganosa pudiese dificultar una futura e hipotética negociación. En este sentido, explicaron que tanto en el caso de la regasificadora gallega como de la vasca y la valenciana, la mayoría del capital lo ostentan las compañías eléctricas y, al parecer, éstas no podrían demasiados impedimentos a la operación. Las fuentes consultadas explican que las eléctricas han actuado como promotoras de las regasificadoras para asegurarse el suministro de gas para sus centrales de ciclo combinado porque Enagás se oponía a la construcción de más terminales, pero una vez garantizado el abastecimiento, apenas si pondrían impedimentos para la venta de las terminales. Si fructificase la operación, Galicia podría salir perjudicada porque daría poder a Gas Natural -empresa que controla el 20% de Enagás- para primar las descargas de gas las plantas de Barcelona, Cartagena y Huelva, propiedad de Enagás. Todas ellas se ubican en zonas donde Enagás tiene más poder de distribución. Las pretensiones de Enagás ya las manifestó el pasado año su presidente, aunque desde entonces se han quedado en declaraciones de intenciones, puesto que no se han iniciado contactos y tampoco existe una fecha para ello. En Galicia, las negociaciones implicarían a la Xunta, que ostenta el 10% de la promotora, que tendría que analizar la privatización total de la principal infraestructura energética de la comunidad.