¿Es eficiente la economía gallega?

Análisis | El proceso de convergencia González Laxe afirma en este artículo que el PIB de Galicia no avanza con la fuerza de otras comunidades debido a factores como la productividad y la crisis demográfica


Catedrático de Economía y Ex Presidente de la Xunta

En la hora de balances finales de año uno de los indicadores que subrayan la evolución de la economía es aquel que hace referencia al crecimiento del producto interior bruto. Galicia ha presentado en los últimos años un fuerte aumento del PIB, pero dicho crecimiento es menor que los promedios nacionales; o sea, no asistimos a una convergencia con la economía española al aumentar la brecha con respecto a las áreas más dinámicas, tal y como manifiesta el INE para el periodo 1995-2003.Esta comparación pone de manifiesto las asimetrías en el crecimiento económico español, predominando una fuerte polarización y concentración de la riqueza en las regiones más dinámicas, aquellas que están situadas en el eje mediterráneo y próximo a la frontera con Francia. Lo significativo de los análisis económicos no es tanto el crecimiento del producto interior bruto (PIB), sino el estudio de la productividad. Y vamos a explicarlo de manera sencilla. Supongamos que el PIB per capita,-esa magnitud que nos señala si somos desarrollados o en desarrollo; o, incluso, la misma que nos señala si pertenecemos al grupo de regiones objetivo número 1 de la UE para percibir ayudas comunitarias,- es el cociente de dividir el PIB entre la población. Descomponiendo dicha ecuación tendríamos que:PIB/población = PIB/empleo x empleo/población activa x Población activa/población en edad de trabajar x población en edad de trabajar/poblaciónEsta fórmula nos indica que el PIB per capita es la consecuencia de dos elementos clave, por un lado la productividad aparente del trabajo; y en segundo lugar, por una serie de factores demográficos y de empleo relacionados con el territorio. Si seguimos explorando la mencionada identidad contable tendríamos que en lo que se refiere a la productividad aparente del trabajo la podemos dividir entre el cociente de producción/ocupado en cada una de las actividades y sectores productivos y en el de horas trabajadas por ocupado y duración media del trabajo. De resultas de estos dos cocientes extraemos como conclusión que analizando cada uno de los sectores productivos y las actividades de servicios de Galicia apreciamos que los promedios se sitúan muy por debajo de las medias españolas (alrededor del 85% en general, pero el 65% en la agricultura); y si contabilizamos las horas trabajadas y la duración de las jornadas también se puede asentir que son más reducidas en Galicia que en España. Por tanto, aquí, en la productividad, radica uno de los factores determinantes de la falta de eficiencia de nuestra economía, que explica las 2/3 partes del retraso o distancia con el PIB per capita español. La otra parte de la ecuación, la referida a los factores demográficos y de empleo, ponen de manifiesto que la renta per capita depende de la tasa de ocupación (Empleo/población activa); de la tasa de actividad (población activa/población en edad de trabajar); y de la proporción de población mayor de 16 años (población en edad de trabajar/población). Repasando los datos gallegos, observamos que nuestras tasas de ocupación y de actividad son menores que los promedios españoles (53% y 55%, en las tasas de actividad y 46,4 y 48,8% en las tasas de ocupación, para Galicia y España, respectivamente) y que la población gallega se encuentra estancada y envejecida; en tanto que la española crece (por mayor tasa de natalidad y por la inmigración) y está más rejuvenecida (el porcentaje de gente joven es muy superior a la población mayor de 65 años). Por tanto, la combinación y yuxtaposición de todos estos elementos prueba que, a pesar de que la economía gallega crece a tasas positivas y constantes en los últimos años, sus tasas de crecimiento son menores que las medias españolas, y son menos eficientes por razones que proceden de los reducidos niveles de productividad. La economía gallega genera poco empleo, como lo demuestran las menguadas cifras de personas ocupadas (aumentos de solo 100.000 en Galicia en el periodo 1998-2003, cuando en España fue de cerca de 2 millones de personas). Cuáles pueden ser los factores determinantes de la baja eficiencia y productividad. Se suelen afirmar que existen tres elementos clave: a) el stock acumulado de capital; b) la cualificación y la formación de la mano de obra; y c) la tecnología y la investigación. Escudriñando en los datos de Galicia, reparamos que la inversión, tanto la pública como la privada se han retraído en los últimos años, bien sea porque las actuaciones gubernamentales han sido limitativas en nuestro territorio, ya sea porque en lo que atañe a las decisiones empresariales los niveles de atractividad son reducidos dadas las perspectivas de competitividad a nivel global que exigen ajustes en lo que atañe a las pautas de localización productiva, de los servicios y de las plataformas logísticas. Igualmente, son bien contrastables las diferencias entre los niveles de especialización y formación de la mano de obra a pesar de la fuerte inversión llevada a cabo en los últimos años y a los esfuerzos de la población en reducir esa brecha histórica. Y no son de olvidar las disparidades existentes en los gastos en inversión en I+D+i entre Galicia y España, tal como lo prueba los bajos índices de patentes registradas y los saldos negativos registrados en la balanza tecnológica. Si sabemos las variables que deben ser corregidas, solo resta aplicar las pautas para poner en marcha los mecanismos necesarios para apuntalar un cambio necesario y urgente, que sirva para incentivar y lograr promover una reactivación más acelerada de nuestro potencial de crecimiento.

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