«En Galicia apostamos por el carbón sin renunciar al negocio del gas»

B. Couce FERROL

ECONOMÍA

José Damián Bogas, director general de negocio eléctrico de Endesa, asegura que «en cuanto la regasificadora esté lista pondremos en marcha los ciclos combinados» en la central de As Pontes

28 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Endesa ha redoblado su apuesta por el carbón y huye de una dependencia excesiva del gas. Hace unos días, esa política de diversificación energética ha cobrado especial relevancia en Galicia, en donde la primera eléctrica del país ha aprobado un proyecto que no sólo convertirá a la central de As Pontes en menos contaminante, sino que garantiza su funcionamiento hasta el 2023. -Es una doble apuesta. Primero, por el carbón, cuando parece que las mayores apuestas se hacen por el gas, y segundo, por Galicia. No queremos que se entienda esto como que rechazamos el segundo combustible, pero pensamos que se ha enterrado demasiado pronto al carbón. En Galicia apostamos por el carbón sin renunciar al negocio del gas. En un entorno en el que mandan las energías limpias y el ecologismo, parece que aquél es algo sucio y negro. Pero basar todo el suministro en el gas tiene sus riesgos. Hay reservas de carbón para 200 años, mientras que las del gas durarán 60 y las del petróleo, 44. -Pero hasta hace poco, todas las empresas se lanzaron a emprender proyectos gasísticos. ¿Qué ha pasado? -Que no todo el crecimiento mundial de la demanda se va a sustentar en el gas. Los ciclos combinados están ligados al precio de este combustible. No hay que olvidar que el 35% de las reservas estimadas de gas están en Oriente Medio y otro 35%, en la antigua Rusia. En cuanto al petróleo, más del 60% están en Oriente Medio, mientras que las de carbón están en EE. UU., China, Rusia, Australia... Está más diversificado geográficamente y en países más estables. El precio del gas tiene una volatilidad muy grande por efecto de la política y además no va a haber tanto como será necesario. Por ello, los precios de la electricidad podrían ser tremendos si no nos basáramos también en el carbón. -¿Qué ha primado para que la compañía apostase por un proyecto que despeja definitivamente el futuro de la central gallega? -La mina de As Pontes tiene una vida limitada, de forma que antes del 2010 se habrán acabado las reservas. A nuestra apuesta por el carbón hay que sumarle que en Galicia ya habíamos generado un volumen de empleo considerable y decidimos continuar con la central. Desde un punto de vista puramente económico, no podemos olvidar que para hacer un ciclo combinado de 400 megawatios se requieren entre 220 y 230 millones de euros. En As Pontes, por un poco más, podemos alargar la vida durante 20 años de una central de 1.400 megawatios. Entonces, al tiempo que conservamos el empleo, diversificamos nuestras fuentes de suministro y, sin detrimento del gas, afianzamos nuestra posición.? -En Galicia crece la sospecha de que han descartado la construcción de las centrales de ciclo combinado. -No pensamos en hacer ningún replanteamiento con respecto al negocio del gas. Nuestro plan de nueva potencia para el futuro estará basado en ambas materias. Seguimos adelante con Reganosa y con los ciclos combinados, aunque las cosas van más lentas de lo que uno desearía. En cuanto la regasificadora esté lista, pondremos en marcha los ciclos combinados. -Enagas ha lanzado un órdago al decir que tiene interés por adquirir todas las plantas de gas del país. -No nos vamos a dejar tentar. Si Enagas hubiese hecho sus deberes correctamente, construyendo todas las plantas que el país necesita, las eléctricas no nos hubiésemos metido a acometer estos proyectos y a entrar en este negocio.