El año arranca con subidas en el recibo de la luz, el gas y el teléfono

M.J. Alegre MADRID

ECONOMÍA

PRADERO

La congelación de los impuestos especiales supondrá un ahorro de 310 millones para los consumidores El 2003 ha comenzado con dos subidas anunciadas que afectan a la mayoría de los bolsillos -el recibo de la luz en un 1,5% y la cuota de abono del teléfono fijo en un 8,08%- y con sombrías expectativas para otros bienes y servicios.

01 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque el Gobierno ha decidido congelar la fiscalidad de los hidrocarburos, la tensión internacional ha colocado la cotización del petróleo puesto en los niveles máximos de los últimos tres años, y las petroleras van a seguir subiendo, con la mayor discreción posible, los precios de los carburantes. Así, se da la paradoja de que los principales incrementos de precios se producen en las actividades reguladas de dos sectores, las telecomunicaciones y la energía, en fase de liberalización. A estos dos incrementos habría que sumar el del gas natural, que sube un 0,15%. Muy preocupado por el repunte de la inflación, que duplica el objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo (BCE), y por la desaceleración del gasto de empresas y familias, el Ejecutivo ha optado este año por cambios mínimos en la fiscalidad del consumo. La congelación de los impuestos especiales (que también se aplicó en anteriores ejercicios) supondrá para los consumidores un ahorro de 310 millones de euros, según estima la administración tributaria. Además, el Gobierno ha evitado este año la tentación de aplicar fuertes subidas a las tasas que cobra por determinados servicios, y se ha limitado a actualizarlas. Con carácter general, los precios regulados del transporte público van a experimentar este primero de año subidas más moderadas que las autorizadas a comienzos del 2001. Los aumentos oscilan entre el 2% y el 4,5%. Los trenes del servicio de cercanías que presta Renfe en once grandes núcleos de población incrementan un 1,3% sus tarifas, mientras que los servicios regionales experimentan una subida del 1,9%. A estos nuevos precios hay que añadirles el aumento en la tasa de seguridad del transporte ferroviario de viajeros, que pasa a dos céntimos de euro. En los servicios ferroviarios de larga distancia, grandes líneas y alta velocidad, el precio del billete sube el 3%, aunque en estos casos la tasa de seguridad se mantiene invariable.