El derrumbe obliga a cambiar todo el tejado en la iglesia de Carboeiro

Javier Benito
javier benito LALÍN / LA VOZ

SILLEDA

miguel souto

Personal municipal tapó con una lona la zona descubierta y aseguró el perímetro

14 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La cubierta de la iglesia de Santa María de Carboeiro deberá cambiarse en su totalidad tras el derrumbe de la parte central ocurrido en la noche del pasado viernes al sábado. Si ya ese último día se procedía a efectuar una primera evaluación de daños por un técnico municipal, además de retirarse algunas imágenes y objetos litúrgicos del interior, este lunes operarios municipales procedían a colocar una lona para cubrir la zona que quedó al descubierto, además de retirar material inestable en los muros y asegurar el perímetro del templo para que al menos se pueda acudir al camposanto que lo circunda.

Los trabajos ejecutados ayer incluyeron la colocación de tubos metálicos entre las dos partes que no se desmoronaron del tejado, sobre las que después se asentó la lona protectora para evitar daños en el interior de la iglesia en caso de lluvia. Quedó tensada hacia las partes laterales mediante contrapesos e incluso atada a argollas de las tumbas.

Esa parte de la cubierta colapsó al romperse la viga de madera que la sostenía. El exceso de peso puede estar detrás de este accidente, ya que las viguetas de hormigón colocadas en una reforma tampoco podían soportar mucha carga. A la iglesia de Santa María de Carboeiro regresaba ayer, tras haber acudido ya el sábado, la alcaldesa de Silleda, Paula Fernández, para supervisar las labores de cubrición de la zona afectada con una lona. Está previsto que a primera hora de la mañana de hoy una arquitecta acuda a realizar una valoración técnica y elaborar un informe.

Comunicación a Patrimonio y al obispado lucense para agilizar la futura reparación

El Concello de Silleda fue el primero y, por ahora, el único en mover ficha tras producirse la caída del tejado del templo que conserva vestigios románicos. Si el sábado realizaba una primera evaluación y ayer procedía a cubrir la zona afectada, encargó además a una arquitecta que elabore un primer informe para preparar un proyecto de reparación. Después lo remitirá a los organismos competentes para agilizar los trámites para reparar la iglesia en el menor plazo de tiempo posible.

La regidora ya comentó lo ocurrido el domingo en Vedra al conselleiro de Cultura y ayer al director xeral de Patrimonio Cultura, informándole de los pasos dados desde el gobierno local. El Obispado de Lugo ya conoce también a través del cura, José Pérez, lo ocurrido en Santa María de Escuadro. Ahora será a la diócesis a la que le toque mover ficha como propietaria del templo para afrontar ese cambio de cubierta. Y puede buscar colaboración económica de la Xunta a través de algún tipo de convenio.

El párroco reconocía ayer que la restauración del templo se va a demorar, ya que primero se tendrá que elaborar el proyecto técnico y después conseguir autorización de Patrimonio, además de lograr financiación. José Pérez confía en que la Xunta «bote unha man» a la diócesis para costear los trabajos de cambio de toda la cubierta. No teme que caiga lo que quedó en pie y aún salvaron algún banco. Por ahora no se valoró desescombrar el interior de la iglesia. Los vecinos podrán acudir a misa a Breixa o Saídres.