Rodrigo Ramos, ese rayo de luz que desafía a las sombras

Ofrece un disco que evoca «los claroscuros emocionales de nuestra existencia»


Lo que nunca se le podrá negar al músico de Silleda, además de talento, es tesón, constancia y una ilusión por lo que hace impropia para alguien de su trayectoria. No lo ha tenido, ni lo tiene fácil -los tiempos no están para complacencias- pero lejos de amilanarse se viene arriba y despacha un disco de variadas y ricas sonoridades, desde el rock americano a la íntima canción de autor pasando por acercamientos al pop, que ahora toca presentar en directo. Sol de invierno se titula. «Es como aquel alivio de luto, que decía Sabina», explica Rodrigo Ramos. «Sí, es invierno, llueve y hace frío, pero, de repente a las cinco de la tarde sale un rayo de sol, y ese ratito lo valoras más que un soleado día de verano». 

Y sí, mucho de eso hay en sus canciones. De sombras entre las que en algún momento asoma un halo de esperanza, ese rayo de luz. «Cuando te pones a escribir es porque tienes algo que contar y si eres capaz de expresarlo es porque estás ya en el proceso de superación. Es como un recordatorio de los malos tiempos, pero en todas las canciones hay un halo de esperanza y de positividad, siempre asoma ese sol de invierno». El conjunto evoca, como apunta el artista, «los claroscuros emocionales de nuestra existencia».

Asume el músico la premeditación en la variedad de registros sonoros que atesora este trabajo. «Intento que mis discos tengan un poco de todo para que todo el mundo pueda identificarse con alguna canción. Pero también que tengan algo en común. En este caso quizá sea la presencia del piano y del Hammond lo que le da continuidad. Así, aunque cada canción suene diferente, el disco tiene una línea que me identifica». A ello habría que añadir una estimable riqueza de armonías vocales. 

Esa policromía sonora es fruto también de sus múltiples influencias. «Ayer estuve escuchando el Aladdin sane de David Bowie y a lo mejor hoy escucho el disco de Billie Eilish», comenta. Pero tiene claro Rodrigo Ramos que el espíritu del rock siempre terminará volviendo. «En algún momento saldrá una camada de grupos buenos y el rock volverá. Así que ahí estamos, en la línea de fuego».

El tema que cierra el disco, Quedaches sen nada, grabado con la colaboración de Guadi Galego, se convirtió en la segunda canción cantada en gallego con más visualizaciones en Youtube durante 2019. Reconoce Rodrigo Ramos que buena parte del hito tiene que ver con la presencia de la cantante de Cedeira. «En mi primer disco tenía dos canciones cantadas en gallego y no funcionaron como ésta», apunta. Aun así, adelanta su intención de publicar en el futuro un disco en gallego. «Yo soy gallegohablante las 24 horas del día pero cuando me siento a componer me salen las canciones en castellano. Supongo que tiene que ver con la literatura que leído y con las traducciones de los discos que he escuchado. Pero sí que haré un disco completo en gallego, seguro».

Rodrigo Ramos arranca este sábado en Santiago una gira que le llevará a Madrid, Barcelona, Bilbao, Salamanca o Zamora para recalar de nuevo en Galicia (Vigo y A Coruña) dentro de mes y medio

  •   SANTIAGO SÓNAR, SÁBADO 7, 22.00, 6,60 EUROS

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