Desestiman la demanda del secretario de Silleda por intromisión en su honor

El juzgado de Ribeira impone a Manuel Quintáns las costas procesales del juicio frente al exdirector xeral de Administración Local, José Alberto Pazos Couñago

.

Lalín / la voz

La polémica en que se vio envuelta la incorporación de Manuel Quintáns Queiruga al cargo de secretario municipal de Silleda, con un prolongado enfrentamiento entre Concello y Xunta de Galicia a mediados del año 2016, acaba de cerrar un apartado judicial pendiente: la demanda presentada por Quintáns contra José Alberto Pazos Couñago, exdirector xeral de Administración Local que ocupaba el cargo en el momento del conflicto entre ambas instituciones. El secretario municipal de Silleda planteaba una intromisión ilegítima en su honor, solicitando como condena a Pazos Couñago la publicación de la sentencia y su difusión, así como una indemnización de 45.000 euros y costas.

Pero el juzgado de Primera Instancia número 1 de Ribeira acaba de fallar en el caso, y desestima íntegramente la demanda de Quintáns, a quien hace expresa imposición de las costas procesales ocasionadas, en una sentencia contra la que cabe recurso de apelación. El secretario de Silleda apuntaba en la demanda que las declaraciones a la prensa del exdirector xeral ?que apuntaban una posible usurpación de funciones del secretario cuando carecía del nombramiento obligatorio y haber llevado el caso a la fiscalía? suponían una vulneración de su derecho al honor.

Pazos Couñago alegó la trascendencia pública que adquirió la confrontación entre Concello y Xunta, convirtiendo la polémica en asunto de interés general, por lo que informó sobre el expediente. Aclaró que sus declaraciones expresaban un hecho objetivo, al señalar la posibilidad de que los hechos pudieran ser constitutivos de un delito, por lo que se daba cuenta a la fiscalía.

Cabe resaltar que en la demanda del secretario, el propio ministerio fiscal solicitó en sus conclusiones que se desestimase, alegando que no existió intromisión en el derecho al honor del demandante, si bien pudo haber resultado afectado en autoestima, pero destacando «al menos la duda de la procedencia del nombramiento del actor como secretario en Silleda», sin que los artículos de prensa recogiesen directamente una entrevista de Pazos Couñago sobre el particular, ni fuese el demandado responsable de los titulares ni elementos destacados por la prensa.

La sentencia refrenda esta línea. Señala que han de ponderarse de una parte el derecho fundamental al honor ?que no es absoluto, apunta? con los derechos a la información y a la libertad de expresión, indicando que no todo comentario o hecho noticiable que se considere ofensivo menoscaba el derecho al honor, ya que dentro de la libertad de información se incluye la transmisión de hechos y opiniones que provocan, molestan o no son bien recibidas. Tras ese preámbulo genérico y exposición de distinta jurisprudencia al respecto, sobre el caso concreto de Silleda denunciado el juez sentencia que es un asunto de relevancia pública, que afecta al normal funcionamiento de una institución pública como es el Concello de Silleda. Y hace notar que la relevancia pública de la problemática sobre el nombramiento de Quintáns debe atribuirse, al menos parcialmente. a integrantes del propio Concello, como el entonces portavoz popular José Luis Espiño o el propio alcalde Manuel Cuíña con sus declaraciones sobre el caso, tras las que se expresó Pazos Couñago. La relevancia pública de los hechos sobre los que se pronunció se evidencian en que podrían afectar a actos como el sorteo de integrantes de mesas electorales.

Los 45.000 euros de indemnización que reclamaba son para el juez una cifra desproporcionada

Frente a la consideración de Quintáns, que veía en las palabras pronunciadas por Pazos Couñago en su derecho y deber de informar expresiones calumniosas hacia él, la sentencia indica que son veraces, ya que en efecto se trasladó a la fiscalía una posible usurpación de funciones, sin que esta observase finalmente indicios de delito, pero sin descartar la posible existencia de responsabilidad de tipo administrativo. Tampoco consta que Pazos Couñago usase expresiones ultrajantes u ofensivas contra el demandante. Y señala que el secretario se mostró ofendido con la conducta del exdirector xeral, pero considera que buena parte de sus reclamaciones en realidad se relacionan con los problemas existentes sobre su nombramiento como secretario del Concello de Silleda, que deberán ventilarse en sede contencioso-administrativa. Concluye así que no puede considerarse en el caso que haya existido una intromisión ilegítima en el honor del demandante, con independencia de su sensibilidad, señala.

Sin citar precedentes

El titular del juzgado nº 1 de Ribeira no pasa por alto los 45.000 euros de indemnización que reclamaba Quintáns. Pese a que no procede fijar indemnización, señala que es una cifra «desproporcionada», sin que recogiese en la demanda sentencias sobre casos semejantes. Y recuerda que la sentencia del Tribunal Supremo 171/2016 a que se hizo referencia en la vista, fijó una cuantía de 6.000 euros por intromisión ilegítima en el derecho al honor con expresiones como «chorizo», «mangante» y «gilipollas».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Desestiman la demanda del secretario de Silleda por intromisión en su honor