Ana Rodríguez Alves ofrece rutas que permiten a visitantes y peregrinos descubrir los encantos del Kilómetro Cero
08 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Ana Rodríguez Alves nació en Ourense pero a los 12 años se vino con su familia a vivir a Lalín. Siente la capital dezana como su verdadera casa y como guía turística su objetivo es que los visitantes descubran todo lo que puede ofrecer. Enamorada de su pueblo, Ana no se cansa de hablar de los atractivos de la localidad entre los que incluye las fascinantes historias de ilustres como Ramón María Aller, el aviador Loriga o Laxeiro, que le parecen «interesantísimas» y que «son desconocidas para mucha gente». Explica que «lo que quiero es sacar a la gente de la idea de que Lalín es solo el Cocido, Lalín tiene mucho más y lo que quiero es que la gente visite Lalín y se quede unos días». Apunta la necesidad de promocionar mucho más el Camiño de Inverno «que los otros están petadísimos, pasa por la Ribeira Sacra y luego puedes parar en Lalín donde se puede ver el primer observatorio que hubo en Galicia, por ejemplo, conocer la historia de Loriga que tiene una estatua de Francisco Asorey que era un grandísimos escultor. Hay cosas de Lalín que ni la gente de Lalín sabe».
Su pelo teñido de rosa se convirtió ya en su marca de identidad, y aunque desde hace dos años tiene la empresa Enamórate Tours, reconoce que «todo el mundo me conoce sobre todo como la guía de pelo rosa y en los comentarios de las empresas con las que trabajo ponen que quieren a la guía del pelo rosa». Cuenta que «tengo el pelo blanco y probé muchos colores pero acabé tiñéndome de rosa porque me apetecía allá por el 2017 y acabó siendo una imagen de marca». En las últimas semanas está promocionando su trabajo dándose a conocer en las redes sociales a través de pequeños vídeos que forman parte de una campaña encargada a una empresa silledense.
En Lalín ofrece la posibilidad de realizar diferentes tours. «Uno más corto por el casco urbano y otro más largo que empieza en la iglesia románica de Lalín de Arriba, pasamos por el parque de la Música, por los caballos para ver las esculturas». Desde su creación su marca fue creciendo poco a poco, muchas veces a través del boca a boca,
A Ana le gustaría también poder colaborar por ejemplo con el Concello de Silleda «para añadir rutas por el Mosteiro de Carboeiro que es otra joya que tenemos ahí. Mi idea es poder tener en un futuro un minibús y poder llevar a la gente por ahí a conocer la zona», explica.
Durante la época en la que estuvieron abiertas las Aldeas de Nadal ofrecía a los visitantes recorridos por las diferentes aldeas explicando sus secretos que acababan en el árbol de madera que se estrenó en las últimas Navidades y que estaba colocado al lado del consistorio.
Cree muy acertada la ubicación de la oficina de Turismo en la Casa de Don Álvaro. Le gustaría «poder promocionar más mi pueblo. Yo en Santiago lo intento, les habló del Kilómetro Cero y de que tienen que conocerlo, pero en Lalín sigo viendo a peregrinos que llegan y no saben que hacer y que podrían hacer una ruta». Señala que «hay maravillas en nuestro pueblo y creo que debería promocionarse más porque no las conocemos tanto».
Un trabajo a diario en la catedral
A diario, Ana trabaja en Santiago de Compostela, en concreto como guía en la catedral, realizamdo circuitos en español, pero también, sobre todo, en inglés, a los que suma los que hace en gallego o portugués. Cuenta que «ahora lo estoy intentando con el alemán, pero es un idioma complicado».
Asegura que «siempre tiro para mi pueblo y a todo el mundo le recomiendo visitar Lalín, le hablo del cocido, de las fiestas y celebraciones, de lo que pueden ver y de todo lo que se pueden encontrar». A diario se encuentra con turistas de todas partes. «Empecé a trabajar en Santiago en el 2017» y ahora «aunque se notó en julio un poco de bajón en el cambio de quincena, tanto agosto como septiembre son una locura».
Le sorprende «la cantidad de gente que hay que llega de Estados Unidos. Los hay de todos los sitios imaginables. Y con esto de las películas te suenan todos los sitios que te digan», algo que les sorprende. En cuanto a los europeos, que también abundan, cree que los más numerosos son los alemanes. En cuanto a los visitantes de habla inglesa, señala, que «son turistas muy agradecidos y muy amables». En marzo, dice, «el primer país de la lista de peregrinos que llegaban era Corea del Sur» y ahora le sorprende también encontrarse con «asiáticos que vienen de Malasia» así como mucho peregrino procedente de Australia «que se tuvieron que recorrer medio mundo para llegar aquí». En Corea del Sur y en Japón ayuda, dice, la existencia de sendos caminos, y el conocimiento del de Santiago, que atrae visitantes a la capital gallega.