Manuel Touceda reivindicó el modelo de seguridad cercana y humana
17 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En una jornada gris, que la lluvia respetó, el verde de los uniformes se convirtió ayer en protagonista en Lalín en el acto conmemorativo del 182 aniversario de la fundación de la Guardia Civil. El entorno del castro tecnológico y la calle Habana se convirtieron en escenario de un evento cargado de simbolismo y solemnidad, pero a la vez de cercanía a la ciudadanía. Desde primera hora se pudo visitar los estands donde se exponía la labor de las distintas ramas del cuerpo, desde Tráfico al Seprona o el equipo Pegaso y la Policía Judicial. Si duda la presencia del helicóptero acaparaba el mayor interés.
Con una significativa presencia de autoridades civiles y militares, al mediodía arrancaba la parte más institucional. Con estricto protocolo y a toque de corneta comenzaba el primer desfile. Todo ello con un dron convirtiéndose en testigo desde el aire. En ese momento se recibía al coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Pontevedra, Manuel Touceda, y al subdelegado del Gobierno, Abel Losada.
Ambos acudían al estrado principal, ya acompañados por el regidor de Lalín, José Crespo. Tras la lectura de los decretos fundacional del cuerpo de la Guardia Civil, de marzo de 1844, se entregaban una docena de condecoraciones al mérito y dos diplomas a personal retirado o en reserva. Y hubo un detalle para el más veterano del cuartel de Lalín. Llegaban los discursos y la ofrenda de una corona de laurel a los caídos, para acabar con el himno del cuerpo y un desfile, antes de degustar un vino español.
En su intervención, Manuel Touceda se congratuló de que este año Lalín acogiese el acto —tomó el relevo de Baiona en el 2025—, donde se implantó la Guardia Civil en noviembre de 1844 con doce efectivos que recorrían los caminos a pie o a caballo. Entonces como hoy, dijo, «con vocación de servir con humildad y ser útiles a la sociedad». Consideró que la cercanía sigue siendo el mayor reto y la mayor fortaleza de la Guardia Civil en el siglo XXI, para aludir a la despoblación del rural, representando en muchos lugares «el único servicio público presente de manera permanente».
Aludió a los retos, como la transformación tecnológica y la cibercriminalidad, que obliga a la Guardia Civil a evolucionar y adaptarse a esa nueva realidad incorporando nuevas capacidades como denunciar a través de internet. Pero en ese proceso «no podemos dejar atrás a quienes no han podido adaptarse» y reivindicó un modelo de «seguridad cercana, humana y comprometida con el territorio».
Recuerdo a los dos compañeros fallecidos en Huelva
Manuel Touceda también recordó en su discurso a Germán y Jerónimo, «nuestros compañeros fallecidos en Huelva luchando contra la lacra del narcotráfico». Una referencia que también hizo el subdelegado del Gobierno, trasladando sus condolencias, para repasar el compromiso de la Guardia Civil con Lalín. Abel Losada dijo apoyar la demanda de más efectivos en este cuartel como en otros, que le trasladan los concellos, pero ensalzó el esfuerzo realizado a nivel estatal para incrementar plazas, todo supeditado a la realidad económica. Y destacó la caída de la delincuencia presencial en la provincia, en buena medida por la labor de este cuerpo, para acabar con un viva a España, el Rey y la Guardia Civil.
El alcalde, José Crespo, por su parte, recordó los vaivenes hasta conseguir tener compañía y puesto principal en Lalín, con una calle dedicada a la Guardia Civil. Ensalzó su papel en especial en el rural, tildándolos de imprescindibles, además de pedir más medios y de agradecer al coronel jefe la comandancia que escogiese Lalín para el acto de ayer.