Hubo piquetes a primera hora para obligar al cierre de alguna empresa
14 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El sector del metal de la provincia pontevedresa vivió ayer una nueva jornada de huelga, mientras ya se programó para hoy la tercera ante la falta de acuerdo con la patronal en torno al convenio colectivo. Lalín figura, junto a Vigo, Pontevedra y Vilagarcía, entre los puntos calientes de este paro como se pudo refrendar de nuevo la pasada jornada. A primera hora de la mañana hubo presencia de piquetes para lograr el cierre, aunque fuese de manera puntual, de alguna empresa asentada en el municipio lalinense. Después se llevó a cabo una nueva movilización que incluso motivó un corte puntual del tráfico en la carretera Nacional 525.
Al mediodía se concentraban tanto trabajadores como representantes sindicales en la rotonda de ese vial próxima a la casa consistorial. En esta ocasión marcharon portando pancartas en defensa de un convenio digno y lanzando consignas por megafonía hasta la rotonda de la estatua de Wily. En ese cruce decidieron realizar una sentada en el asfalto que provocó la imposibilidad de transitar los vehículos. Algunos ya ni llegaban a ese punto alertados por la Guardia Civil para que tomasen otra alternativa viaria.
Ese corte de la circulación duró en torno a diez minutos, aunque apenas afectó al tráfico rodado. Tuvo casi un sentido simbólico dentro de la movilización activada en el sector del metal, al que se sumaba ayer de nuevo en la provincia el comercio vinculado a él. Desde CIG-Industria llamaban a los trabajadores a continuar con las acciones de presión ante la patronal, que por su parte ha convocado una reunión para este viernes para retomar las negociaciones con los sindicatos. Unas acciones de protesta que están promovidas de forma conjunta por la Intersindical Galega, Comisiones Obreras y UGT.
Desde las centrales incidían ayer en que constataron la nula voluntad del empresariado de llegar a un acuerdo en la última mesa negociadora. Entre otras cuestiones rechazan los sindicatos la duración de cuatro años del nuevo convenio, además de tildar de insuficiente la subida salarial del 14 % en total para ese período. Abogan asimismo por una reducción real de la jornada de trabajo ante la propuesta «insuficiente e tramposa» de la patronal.
Entre las reivindicaciones de la parte social apunta a la subrogación del personal para proteger los puestos de trabajo en los cambios de contrata en determinados sectores, además de reclamación la regulación de la contratación fija discontinua para evitar un uso abusivo de esta modalidad. Por su parte, el comercio del metal lleva año y medio con el convenio colectivo caducado y las negociaciones rotas desde enero. Los sindicatos abandonaron las conversaciones al pretender la patronal eliminar la cobertura del 100 % desde el primer día en caso de baja por incapacidad temporal. Hoy habrá de nuevo movilización del sector.