La prórroga de la «democracia orgánica» en Lalín: 1976-1979

Manuel Vázquez Donsión RECANTO

LALÍN

Apartir del 18 de julio de 1936 el bando sublevado fue nombrando comisiones gestoras en los municipios que quedaban bajo su control (en el caso de Lalín se sustituyó al alcalde republicano tan pronto como el 24 de julio de 1936 por orden del gobernador civil comunicada al comandante de la plaza). Este procedimiento se mantiene hasta que en 1948 se eligen concejales a través del mecanismo peculiar de la «democracia orgánica» que adoptó el régimen de Franco, en el que la representación no era de los individuos como tales sino de instituciones como la familia, el municipio, el sindicato vertical o entidades culturales, económicas y profesionales; no obstante, el alcalde siguió siendo nombrado por el Gobernador Civil o por el Ministro de Gobernación hasta 1975.

Las primeras elecciones municipales tienen lugar en España en 1948 como parte de una operación cosmética emprendida por el franquismo después de la derrota de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón) en la segunda guerra mundial y con el objetivo de mostrar algún gesto de apertura democrática cara al exterior en un ambiente de aislamiento internacional. Posteriormente se celebraron en 1951, 1954, 1957, 1960, 1963, 1966, 1970 y 1973. El análisis de las condiciones sobre quién podía ser elegido (candidato) y quién podía elegir (votante) revela que tales elecciones eran pura estética y que estaban controladas de arriba abajo:

- Para el tercio familiar, la condición de candidato requería haber ejercido el cargo de concejal, o bien tener el aval de dos procuradores o ex procuradores familiares en Cortes, de tres diputados o ex diputados provinciales, de cuatro concejales o ex concejales del mismo ayuntamiento o del veinte por ciento de cabezas de familia inscritas en el censo electoral autentificadas ante notario. Los votantes eran los inscritos en el Censo Electoral de Cabezas de Familia y desde 1970 también pueden votar las mujeres casadas.

- Para el tercio sindical, los candidatos debían ser propuestos por dos procuradores o ex procuradores sindicales en Cortes o haber ostentado cargo electivo sindical o venir avalados por el veinte por ciento del organismo sindical correspondiente. Los votantes para elegir a los concejales del tercio sindical eran los compromisarios previamente designados entre vocales de las juntas sindicales (sectores de empresarios, técnicos, trabajadores y entidades sindicales).

- Para el tercio de entidades, la lista de candidatos la hacía el gobernador civil con tal grado de discrecionalidad que llegó a llamarse el «tercio del gobernador civil»; los concejales de los tercios familiar y sindical votaban a candidatos de esa lista gubernativa.

Estas condiciones tan restrictivas hacían muy difícil que se presentara algún candidato desafecto al régimen, porque en la práctica nadie era candidato sin el aval de algún procurador en Cortes, diputado provincial, concejal, cargo de la organización sindical o del gobernador civil; por otra parte, se ejercía control sobre los electores y el escrutinio a través de la elaboración del censo de cabezas de familia, nombramiento de mesas electorales, designación de compromisarios del sindicato vertical, etc.

Las elecciones se hacían en 3 días diferentes: primero se elegía el tercio familiar, a la semana siguiente el tercio sindical y, una semana después, el tercio de entidades. Los concejales tenían un mandato de 6 años y cada 3 años se renovaban la mitad de cada tercio. A veces, tras el mandato de 6 años, los concejales cambiaban de tercio (nunca mejor dicho) y se les volvía a elegir para otros 6 años.

En 1976, hace 50 años, el ayuntamiento de Lalín estaba presidido por el alcalde que había sido designado por el Ministerio de Gobernación en 1957 y conformado por 15 concejales que habían accedido al cargo mediante elecciones de la democracia orgánica en 1970 o 1973. Está documentado que en 1973 se eligieron 3 concejales de una lista de 8 candidatos del tercio familiar y votaron casi 7000 vecinos cabezas de familia y mujeres casadas, en el tercio sindical se eligieron 3 concejales de una lista de 6 candidatos y votaron 30 compromisarios sindicales, y, por último, en el tercio de entidades se eligieron 3 concejales mediante el voto de los 5 concejales del tercio familiar y los 5 del tercio sindical. El lento desarrollo del cambio político iniciado tras la muerte de Franco en noviembre de 1975 propició que durante el período 1976-1979 se mantuvieran como concejales a los que ya lo eran desde 1970 o 1973.

La operación cosmética de la democracia orgánica dejó de practicarse en 1979 con la convocatoria de las primeras elecciones democráticas en las que ya pueden votar todos los hombres y mujeres mayores de 18 años. En Lalín concurren 5 listas electorales en las que se integran numerosos candidatos que ya habían estado en corporaciones municipales anteriores. Los resultados dieron 3 concejales a Unión de Centro Democrático, 3 a Unidade

Galega (Partido Galeguista, Partido Obreiro Galego, Partido Socialista Galego), 4 a Coalición Democrática (Alianza Popular y otros), 11 a una candidatura independiente y ninguno al PSOE. Las elecciones las ganó por mayoría absoluta la candidatura independiente cuyo cabeza de lista era un joven concejal desde 1973 por el tercio sindical y que se convirtió de forma incuestionable en el primer alcalde de la democracia con el voto de 15 concejales (4 más que los de su propia lista). En esta nueva corporación municipal se produjeron muchas renuncias y al menos 9 de los concejales que llegaron a tomar posesión no terminaron su mandato.

Entre los que se sentaron en el consistorio de Lalín a lo largo del período 1979-1983 se encontraban 9 ediles que ya habían ocupado asiento en etapas predemocráticas. Esta situación también se dio en otros ayuntamientos de la comarca del Deza con la elección de muchos antiguos concejales e incluso de los mismos alcaldes como en el caso de Dozón, Rodeiro, Silleda y Villa de Cruces.

Se puede concluir que los políticos de la democracia orgánica dispusieron de una prórroga para dirigir los municipios desde 1976 a 1979 y que muchos de ellos accedieron a las nuevas corporaciones tras las elecciones democráticas celebradas ese último año.

Corporación de Lalín tras las últimas elecciones de la democracia orgánica en 1973: González Taboada Luis (alcalde), Alvarellos Areán José Benito, Blanco Alvarez Celso, Doñate Doñate Carmelo, Brey Pereira José, Campos Panadeiros Adolfo, Cuiña Crespo José, Fernández Crespo Tito, Ramos Otero Manuel, Rodríguez Ulla Manuel, Sanmartín Blanco Luis, Sanz Alvarez Julio, Souto Presas Manuel, Trabazo Ferradás Odilo, Ulloa Peña Vicente, Vázquez Vilariño Jesús.

Primera corporación democrática de Lalín tras las elecciones de 1979: Coalición Democrática (Alianza Popular y otros): González Madriñán Luis Benjamín, González Taboada Luis, Sanmartín Blanco Luis, Taboada Portas Natalio. Independientes: Cuíña Crespo José (alcalde), Carrón Alonso José Luis, Framiñán González José,

Iglesias Adán Manuel, González Bodaño Camilo, Loño Sánchez Alfonso, Montoto Vázquez José, Pedreira Vilariño Román, Peiteado Pampín Santiago, Portas Rey José Enrique, Sexto Sobrado César. Unidade Galega: Aller Goyanes José, Cacheda López Florentino, Rielo Fernández Luis. Unión de Centro Democrático: Campos Panadeiros Adolfo, Cortizo Blanco Manuel Angel, Fernández Presas Fidel.