La borrasca Ciarán sacudió con fuerza la zona: «Caeron árbores como nunca»

David Cofán Mazás
david cofán A ESTRADA, LALÍN / LA VOZ

LALÍN

cedida

Los servicios de emergencias trabajaron sin descanso en una jornada frenética. A Estrada fue uno de los concellos de Galicia con mayor número de incidencias

03 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El temporal de viento y lluvia originado por la borrasca Ciarán ocasionó múltiples incidencias desde el miércoles por la mañana. Los servicios de emergencias y los bomberos de la zona trabajaron sin descanso retirando árboles de la carretera, asegurando cables, atendiendo accidentes o tratando de solventar las inundaciones que se registraron en algunos puntos del territorio de Deza y Tabeirós-Terra de Montes. «Está sendo unha loucura, facía moito tempo que non viamos un temporal que deixara tantas incidencias», comentaba el jefe de los Bomberos del parque intercomarcal Juan José Muñoz.

El mayor volumen de actuaciones se centró en la retirada de árboles caídos. Sobre todo se trató de pinos y eucaliptos que cortaban el paso de algunos viales. Los Bomberos, que no pararon durante la noche y trabajaron sin descanso durante el día de ayer, retiraron troncos y ramas en la mayor parte de las parroquias de Silleda. Una lista que incluye a Cira, Piñeiro, Carboeiro, Laro, Campomarzo, Pazos y Abades. «Caeron árbores como nunca», indicó Muñoz.

En algunos puntos eran tan grandes que necesitaron la ayuda de la brigada de Obras del Concello de Silleda. Algo que también sucedió en Vila de Cruces, donde también se produjeron corrimientos de tierras. En Silleda, donde trabajaron de manera conjunta con los equipos de la Policía Local, hubo inundaciones que dejaron socavones como el que se formó en la carretera que une Rellas y Margaride. También dieron aviso de peligro por un poste de telefonía en mal estado en Manduas, entre A Moa y Andamollo.

Lalín y A Estrada

En Lalín, Emerxencias y la brigada de Obras retiraron árboles en Filgueira y Santiso, entre otros. Emerxencias desatascó una gran balsa de agua que se generó frente a la oficina de turismo, junto a la estación de autobuses. La Policía Local señalizó un desprendimiento de tierras en la rúa Rosalía de Castro y la caída de parte del cierre de las pistas de tenis.

Este reguero de incidencias obligó a reforzar los turnos del servicio de Emerxencias, aunando a cinco personas que aún así eran insuficientes para poder actuar en todos los puntos afectados. Los problemas comenzaron a partir de las siete de la tarde del miércoles y se prolongaron durante el jueves con la retirada de más de una treintena de árboles.

Los servicios de Emerxencias estradenses intervinieron para solucionar cuatro inundaciones, tres en la zona deportiva (rúa da Cultura, do Moble y Concello de Caracas) así como el anegamiento de un garaje en la Leicures. Explican que se debieron a que las arquetas se tupieron al arrastrar muchas hojas, lo que provocó grandes balsas de agua.

También participaron socorriendo a un camión que quedó atascado en la salida a la N-640 que va desde los institutos. Hasta Forcarei acudieron a asegurar unos cables. Por su parte, el alcalde de Cerdedo-Cotobade, Jorge Cubela, agradeció el trabajo de los cuatro voluntarios de Protección Civil que estuvieron de guardia durante la jornada.

Vila de Cruces fue el municipio más afectado por los cortes de luz

La lluvia y el viento también afectaron al servicio eléctrico de muchas viviendas de la zona, especialmente en áreas del rural. El municipio de las comarcas que se llevó la peor parte fue el de Vila de Cruces. Según informó Naturgy, unos 500 clientes se quedaron sin luz.

La gran mayoría de los problemas en este ámbito se produjeron a partir de medianoche, aunque en algunos puntos a primera hora de la mañana seguían sin suministro. Pese a que la mayoría de incidencias se resolvieron rápido, hubo casos en los que los vecinos tuvieron que esperar varias horas, como ocurrió en Camposancos (Lalín) donde algunos usuarios estuvieron sin servicio hasta nueve horas.

La capital dezana fue otro de los puntos con más incidencias. Unos sesenta clientes notificaron cortes de luz con numerosas bajadas de tensión a lo largo de la noche. Una situación que fue similar en A Estrada. Además de las fluctuaciones en la línea, allí, según aportó Naturgy, fueron más de sesenta usuarios afectados por los apagones. El impacto fue más relevante en Forcarei, donde la cifra se elevó hasta los 80, mientras que en Silleda los cortes de luz fueron menos relevantes, en torno a una veintena.

 

Ráfagas de viento

El principal motivo que ocasionó los apagones fue la caída de árboles sobre el tendido eléctrico a causa de los fuertes vientos. A tenor de los datos ofrecidos por Meteogalicia las comarcas sufrieron el impacto de fuertes rachas de viento de hasta 124 kilómetros hora como refleja el medidor de la estación cuntiense de A Xesteira. En Forcarei los vientos legaron a rondar los 100 kilómetros hora.

La cantidad de agua acumulada el pasado miércoles fue notable, principalmente porque la mayoría se registró en las últimas horas del día. La estación de Forcarei rondó los 68,7 litros por metro cuadrado, mientras que en puntos de Deza como Mouriscade, Camanzo o la Serra do Faro las precipitaciones acumuladas superaban los 30 litros.

Al cierre de esta edición las lluvias del jueves descargaron en Lalín prácticamente la misma cantidad que en todo el miércoles, con unos 34 litros por metro cuadrado.

Quejas por la aparición de goteras en el Arena

Usuarios del Lalín Arena mostraron su enfado por las goteras que surgieron estos días en el complejo deportivo municipal como consecuencia de las intensas precipitaciones. En varios vídeos que subieron a las redes sociales se pueden ver manchas de humedad en el techo y papeleras para recoger el agua.

Vila de Cruces fue el más afectado por los cortes de luz

La lluvia y el viento también afectaron al servicio eléctrico de muchas viviendas de la zona, especialmente en áreas del rural. El municipio de las comarcas que se llevó la peor parte fue el de Vila de Cruces. Según informó Naturgy, unos 500 clientes se quedaron sin luz.

La gran mayoría de los problemas en este ámbito se produjeron a partir de medianoche, aunque en algunos puntos a primera hora de la mañana seguían sin suministro. Pese a que la mayoría de incidencias se resolvieron rápido, hubo casos en los que los vecinos tuvieron que esperar varias horas, como ocurrió en Camposancos (Lalín) donde algunos usuarios estuvieron sin servicio hasta nueve horas.

La capital dezana fue otro de los puntos con más incidencias. Unos sesenta clientes notificaron cortes de luz con numerosas bajadas de tensión a lo largo de la noche. Una situación que fue similar en A Estrada. Además de las fluctuaciones en la línea, allí, según aportó Naturgy, fueron más de sesenta usuarios afectados por los apagones. El impacto fue más relevante en Forcarei, donde la cifra se elevó hasta los 80, mientras que en Silleda los cortes de luz fueron menos relevantes, en torno a una veintena.

 

Ráfagas de viento

El principal motivo que ocasionó los apagones fue la caída de árboles sobre el tendido eléctrico a causa de los fuertes vientos. A tenor de los datos ofrecidos por Meteogalicia las comarcas sufrieron el impacto de fuertes rachas de viento de hasta 124 kilómetros hora como refleja el medidor de la estación de A Xesteira. En Forcarei los vientos legaron a rondar los 100 kilómetros hora. La cantidad de agua acumulada el pasado miércoles fue notable ya que la mayoría se registró en las últimas horas del día.