Crecen las matanzas y las ventas de productos para realizarlas

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Rocío Ramos

La campaña llega esta semana a su pùnto más álgido en las comarcas

07 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada año esta semana de diciembre, aprovechando los festivos de la Constitución y la Inmaculada, es la elegida por la mayoría de los vecinos de la zona para realizar la matanza tradicional. Es cuando caen, dicen, «o 90 % dos porcos». Las bajas temperaturas y la posibilidad del puente ayudan a contar con los operarios suficientes en las casas para este proceso que se prolonga durante varios días y que va desde la mata del cerdo, o los cerdos, a la jornada de despiece y picado de la carne hasta llegar a la destinada a la elaboración de los chorizos.

Después de las restricciones de la pandemia, las matanzas, o al menos las comidas y la parte de celebración que llevan consigo, reunirán a más gente que nunca. En Lalín, Mato es uno de los establecimientos donde se puede encontrar todo lo necesario para realizar la matanza.

Explican que «a campaña vai moi ben e as vendas están sendo maiores este ano». Entre lo que más se pide en los mostradores son, apunta Juan Carlos Rodríguez, están «as máquinas de picar, e sobre todo, os utensilios de repostos para esas máquinas como son os discos por onde sae a carne e as cuchillas que se van derramando por desgaste».

A golpe de mirada en el establecimiento se pueden ver las diferentes secciones de productos. A la dedicada a las ventas navideñas de la que forman parte árboles, adornos y hasta belenes, entre otros, se suma la destinada a las semillas y las de la matanza.

En un lado, uno se encuentra con un amplio abanico de cuchillos. Son, apunta, «todos os tipos de coitelo destinados ás matanzas». «Temos os de desollar, os de filetear, os de desosar...» y así hasta en torno a una decena de tipos.

Explica que en estas fechas los vecinos «siguen levando cepillos» para raspar la piel de los cerdos. Antes eran de cerdas que se acababan rompiendo rápido y ahora son de plástico, más resistentes. Se venden también «aparellos para suxeitar os porcos» y ganchos destinados a colgar el cerdo, una vez muerto. A estos productos se suman otros también con gran salida en estas fechas y que van desde un chamuscador de dimensiones apropiadas para el trabajo que será necesario realizar hasta una sierra grande que se usa para cortar los huesos en el proceso de despiece del animal.

Entre los productos más demandados están también los embudos para las máquinas de picar carne, la tripa artificial o los preparados para la elaboración de chorizo o salchichón.

Se están vendiendo también bien las filloeiras que no acaban su temporada de ventas hasta después del Cocido y del Entroido. En la zona se demandan sobre todo, apuntan, «as de tixola» pero también tienen mucha demanda las de fundición que se colocan sobre las cocinas de leña, aunque estas se solicitan más en las fechas del cocido porque a diario se apuesta más por usar una sartén especial para filloas. Las de fundición se venden de dos, tres o cuatro huecos para realizar ese número de filloas a la vez. Y aunque todo es este año más caro, las subidas de precios en todo lo que tiene que ver con la matanza, indican, no son muy significativas y en algunos productos apenas se notan. Lo que sí constatan es un incremento de ventas respecto a los últimos años, lastrados por la pandemia.

Pimiento de Murcia y tripas saladas procedentes de Valencia

El pimentón y las tripas son también dos de los productos que estas semanas incrementan exponencialmente sus ventas. En Embutidos Lalinense cuentan que la marca de pimentón que más demandan los vecinos es el de la murciana La Odalisca. Aunque se venden diferentes marcas en distintos tamaños, el más pequeño de 80 gramos, en estos tiempos de matanza salen los paquetes de kilo y de medio kilo, sobre todo.

El pedido más habitual suele andar por el kilo y medio, por lo menos. En cuanto a la tripa, en la Lalinense se vende tripa natural salada. La marca es Levantina y viene de Valencia.

Explican que los vecinos usan mayoritariamente la tripa natural empleada para hacer diferentes tipos de chorizos. A estos se suma también la elaboración de criollos y de otros productos como el lomo. En este caso, comentan, «usase a tripa artificial porque é máis gorda e o grosor da natural non é suficiente para facer este embutido».

Aunque a lo largo de estas semanas se realizarán la mayoría de las matanzas, las compras de material incluido metros y metros de cordeles para anudar los chorizos y el resto de los embutidos y los sacos de sal destinados a salar la carne y los barreños donde dejar en reposo la zorza, las ventas empezaron ya, cuentan en los establecimientos del ramo, a mediados de noviembre.

Después del próximo fin de semana aún habrá quien siga haciendo matanzas. En cuanto a los precios, indican, que en algunos productos no se notó ninguna subida y en otros «algo».

Aprovechar los festivos y las temperaturas invernales

Las heladas de días pasados hicieron que los más madrugadores aprovecharan los últimos fines de semana para realizar las matanzas. Una tradición que moviliza a familiares y vecinos que acuden a echar una mano. Este año los festivos caen salpicados a lo largo de la semana y la mayoría de los estudiantes de la zona no hicieron puente. Pese a todo muchos aprovechan para coger algún día libre en medio y hacer un puente de media semana, o los más afortunados de semana entera. En cuanto a las temperaturas, las mínimas subieron un poco respecto al fin de semana pasado. Para hoy se esperan en Lalín mínimas de 5 grados, de 7 mañana, para caer a 4 y 2 grados el viernes y sábado, respectivamente, mientras que el domingo bajará solo hasta los 4 grados.