Cuíña reclama explicaciones tras quejas de personal que tuvo que ejecutar obras para un edil

Javier Benito
j. benito LALÍN / LA VOZ

LALÍN

Cedida

Trasladan el malestar de operarios en ese momento de Espina y Delfín que trabajaron en una finca de José Curraño en Botos

05 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde Compromiso por Lalín (CxL) reclamaron ayer explicaciones políticas al trasladar una queja de operarios en ese momento de la firma Espina y Delfín, la anterior concesionaria del servicio de abastecimiento y saneamiento, por tener que ejecutar obras en una finca privada propiedad de un concejal del gobierno popular del rural. Y aunque el coordinador del grupo municipal, Rafael Cuíña, eludió en su comparecencia poner nombre y apellidos a ese munícipe, la posterior reacción del interpelado lo desveló. Se trata del edil de Obras, José Cuñarro.

CxL daba a conocer material gráfico y otra documentación de la actuación realizada por esos trabajadores en esa finca con casa el día 8 de abril del 2021 ubicada en Porto, en la parroquia de Botos. Una pala de la firma Espina y Delfín actuó dentro de la parcela para cambiar una tubería, mientras que fuera otra retroexcavadora también lo hizo en la pista exterior «no que semella un traballo combinado e colocaron una boca de rego pegada fora preto da casa para beneficiarse en caso de incendio», apuntó Cuíña.

«Queremos saber a verdade, porque houbo presión política aos traballadores para que fixesen a obra porque se non tiñan a conta feita, que é a expresión que me trasladan», incidió Rafael Cuíña, aludiendo a que son tres operarios, ahora adscritos a la actual empresa concesionaria de ese mismo servicio y en su momento en Espina y Delfín, los afectados por este caso. Afirmó que si no llegan esas explicaciones de José Cuñarro pedirán su comparecencia en pleno, opción que también plantean hacer por el caso de la baja de la interventora y donde también incluirán a la teniente alcalde, Paz Pérez. Incluso solicitarán la dimisión del concejal.

El coordinador del grupo municipal de CxL también aseveró que los afectados están dispuestos a ir a sesión plenaria a refrendar lo ocurrido e incluso acudir a la vía judicial, aunque Cuíña opina a título personal que sería mejor no recurrir a ello. Confía en que se produzcan explicaciones tras avanzar ya a miembros del gobierno local la intención de destapar lo ocurrido, «algo que sería inversamente proporcional ao que farían eles con nós nestas mesmas circunstancias, pero os feitos son graves porque non é nin a primeira, nin a segunda, nin a terceira cacicada deste concelleiro», dijo.

Cuíña cree que los trabajadores decidieron sacar a la luz a través de CxL lo ocurrido, pese a haber transcurrido ya año y medio, «pola prepotencia do concelleiro, que non era o seu xefe para mandarlles nada». Alguno, aclaró, vive en estos momentos una situación familiar complicada con su pareja padeciendo una enfermedad grave. Reiteró que están dispuestos a decirlo en pleno, trasladándole por escrito a CxL esa consigna. Aludió desconocer si la empresa estaba al tanto de ese encargo del edil a sus trabajadores para afrontar unas labores en una finca privada de un concejal del gobierno local.

Cuñarro niega un aprovechamiento particular y alude a una actuación en la traída de Sestelo

La reacción de José Cuñarro tras difundir CxL el malestar de esos trabajadores no se hizo esperar y en la misma jornada acusó a Rafael Cuíña de «espallar falacias de forma totalmente rastreira». Afirmó que esas acometidas ejecutadas por la empresa Espina y Delfín en una finca propiedad de su familia no fueron para un aprovechamiento particular y sí para «arranxar unha rotura na tubaxe do abastecemento de auga ao lugar de Sestelo». «Xa van varios ataques persoais de Rafael Cuíña para tentar desprestixiarme e poñer en dúbida a miña honra e non llo vou permitir; pensa o ladrón que todos son da súa condición», afirmó el edil de Obras del Partido Popular respecto a los argumentos esgrimidos desde CxL.

El munícipe popular argumentó que hace unos años sus padres compraron una parcela anexa «para ampliar a eira da casa e por esa finca pasada a canalización do abastecemento de auga de Sestelo». Al sufrir varias roturas la tubería, la concesionaria entonces del abastecimiento, Espina y Delfín, debería repararla. «Cando hai meses se produciu a última rotura foi a propia empresa quen recomendou e propuxo realizar o cambio da tubaxe para fóra da finca por se había novas incidencias e así se fixo», expone Cuñarro, alegando que él ni siquiera pidió el cambio y por tanto no se aprovecharon de nada.

Comprobación con la empresa

Para Cuñarro, lo ocurrido en realidad pudo haber sido contrastado por Cuíña con el encargado de la empresa Espina y Delfín, Celestino Fornos, «

pero non lle interesa a verdade, só o lío e malmeter». «Eu teño a conciencia tranquila porque os veciños da zona saben perfectamente que por aí pasaba a tubaxe cara Sestelo e saben cal é a verdade dos feitos

», incide para arremeter contra el coordinador municipal de CxL: «

O problema de Rafael Cuíña é que está acostumado a comportarse como un señor feudal e cando alguén non ten nada que ocultar lle fai fronte convértese nun francotirador contra esa persoa

».

El concejal de Obras aseveró que piensa seguir defendiéndose ante cualquier ataque del exregidor, recordando que antes ya le achacó el uso de un coche municipal para uso particular y reiteró que es falso. «Do que non fala é de que no seu goberno había algún concelleiro que ata levaba cabras nos coches do Concello», afirmó Cuñarro.

Inversiones de la Xunta con retraso en 2023

En su comparecencia hubo otro asunto abordado por Rafael Cuíña. Analizó los Presupuestos de la Xunta para el 2023 y las inversiones previstas en Lalín, tachándolas de «propaganda en tempos electorais que condean proxectos no tempo e sen data de remate» o de «fume para o presente e a saber o que ocorre no futuro, con retraso para obras que tiñan que estar feitas hai un lustro». Consideró que ahora llegan promesas aplazadas en su día para defender en el debate político ante los comicios de mayo que se están acometiendo obras y actuaciones «cando a realidade en que non se fixeron no seu día».

Comenzó Cuíña aludiendo a los 6 millones para saneamientos, recordando que en el 2017 ya avanzó al cuatripartito la existencia de un proyecto integral para saneamiento con 4,5 millones y que se paralizó por intereses partidistas. Por tanto debería haberse ejecutado hace años y no es mérito ni de Crespo ni de la Xunta acometerlo ahora. Respecto al edificio de Medio Rural todavía retrotrajo más e su materialización, al existir convenio y presupuesto en el 2011. «Agora voltan coa matraca anunciando que ao final do mandato o van a facer», apuntó Cuíña, aludiendo a las carencias de las anteriores oficinas de accesibilidad.

Cifró de nuevo para finales del 2015 o 2016 la fecha en la que se podrá contar con nuevo suelo industrial en Lalín 2000. Tildó de escasos los 1,3 millones previstos para el 2023, recalcando que aún ni se inició el proceso de expropiación, condenando a los empresarios a carecer de terrenos para crecer y afectando así a todos los lalinenses en montes de crisis. Y respecto al CIS, defendió que el anterior gobierno firmó el convenio por el que debería estar a finales del 2019 y sigue en obras, con 7 millones para el 2023 en principio para terminarlo «pero non sei se estará», con el ambulatorio en precarias condiciones. Y tildó de vergonzosas comparativas de inversión de las que presume Crespo, del 2016-2017 con ahora tras retrasarse proyectos por fines partidistas.