La pandemia apenas afectó a las licencias de taxi en las comarcas

j. b. / R. G. / d. c. LALÍN, A ESTRADA / LA VOZ

LALÍN

MIGUEL SOUTO

Solo se perdió una en Vila de Cruces, con 96 operativas entre Deza y Tabeirós-Montes

05 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El confinamiento supuso meses de escasa o nula actividad para distintos sectores productivos y para profesionales como los del taxi. Un servicio esencial en especial en zonas rurales que funcionó al ralentí, además de requerir inversiones para dotar de mamparas a los vehículos. A pesar del recorte de ingresos apenas hubo incidencia en cuanto al número de autorizaciones VT para transporte público de viajeros en taxi. En Deza y Tabeirós-Terra de Montes el pasado año estuvieron operativas 96 licencias, que apenas suponen una menos que en el 2019.

En el único municipio donde se redujeron las autorizaciones VT para taxis fue en Vila de Cruces. Según el informe recientemente publicado por el Instituto Galego de Estatística (IGE), en el 2020 se computaron quince en el territorio cruceño frente a las dieciséis del ejercicio anterior. En el resto de concellos se mantuvieron las mismas licencias, manteniéndose Lalín como el que dispone de más, con veintisiete, mientras que A Estrada tiene quince, según el IGE, aunque desde el sector apuntan que son dieciséis. Silleda también cuenta con una quincena, por las siete de Forcarei y las seis de Rodeiro. Cinco taxis operan tanto en Agolada como en Cerdedo-Cotobade, mientras que solo hay uno en Dozón.

Si comparamos los datos del 2020 con un lustro antes, se constata una gran estabilidad en las autorizaciones VT para taxis. Estamos por tanto ante un sector estabilizado, sin que se hayan perdido licencias. Desde el 2016 solo se bajó en Agolada, con una menos, así como la ya citada de Vila de Cruces y la de A Estrada.

Situación en Lalín

Aunque la situación a mejorado con respecto al año pasado, los taxistas de Lalín todavía acusan los rigores de la pandemia en su sector. «Houbo dous ou tres meses no ano pasado que foron moi duros, cadrando co confinamento, e aínda que o traballo foise recuperando progresivamente, segue sendo pouco», explica José Cidre. «

Polo día é parecido o volume de antes, pero o problema é a noite, faltanos

ese plus que nos daban as festas», señala.

La vacunación abre la puerta a un verano con una mayor oferta de ocio que el anterior, lo que podría suponer un espaldarazo a las expectativas del sector, aunque José Cidre no lo tiene claro: «

No verán non creo que mellore demasiado a cousa, algún viaxe máis faremos, pero pouca cousa

».

Este profesional lalinense colocó una mampara entre conductor y pasajeros, además de desinfectar el vehículo en cada viaje, poniendo en valor la seguridad del taxi como medio de transporte con un estricto protocolo. «Sempre vai ser máis seguro viaxar tres nun coche que decenas nun autobús ou nun avión, ademais tomo tódalas medidas para evitar contaxios», recalca.

Otra de las preocupaciones del sector del taxi en Lalín se encuentra en torno a una promesa incumplida por el gobierno local en torno a la creación de una parada cercana a la estatua de Loriga. Los taxistas protestan porque la ausencia de ese emplazamiento para sus vehículos les obliga a aparcar en dirección prohibida, dificultando la realización de sus servicios en esa zona.

En todos los municipios, salvo Dozón, se supera el ratio de licencias por habitante

En todos los municipios de la zona, salvo en Dozón, se supera el ratio de autorizaciones VT para transporte público de viajeros en taxi respecto a su población. Como se recoge Ley 5/2018 de 19 de abril, que regula el funcionamiento de este sector, en los concellos de menos de 50.000 habitantes se puede contar con una licencia por cada 2.000 residentes y un mínimo de dos. Solo cumple esos parámetros Dozón, donde ni siquiera se llega, según el informe del IGE, a ese mínimo y opera un único taxi. En el resto, en mayor o menor medida, se supera ese ratio, especialmente en Lalín. Pero como recoge la propia normativa, el inicio de su aplicación no suponía reducir las licencias ya existentes. De ahí que se «incumpla» en casi todos los concellos.

«Sigue todo muy flojito, más por las tardes», dicen en A Estrada

En A Estrada se mantienen activas dieciséis licencias de taxi, según estos profesionales: diez vinculadas a la parada de A Farola, cuatro a la de la Porta do Sol y dos rurales. El sector local está notando el mazazo de la pandemia. «Sigue todo muy flojito. Sobre todo por las tardes. Por las mañanas hay cierta actividad, especialmente a los hospitales, pero por las tardes no hay viajes», explica José María Bermejo. «En mi caso, el volumen de trabajo es la mitad que antes de la pandemia. No hay ni fiestas ni traslados a aeropuertos, así que los hospitales se han convertido en el destino de casi todos los trayectos», dice. Según indica, la vacunación masiva en Santiago ha ayudado a repuntar un poco el negocio, en el que además se registran algunos desplazamientos con motivos comerciales.