Más visitas en las residencias de mayores pero sin besos ni abrazos

La apertura de muchos cierres perimetrales incrementa la demanda de familiares


lalín / la voz

Hoy entra en vigor el decreto con las nuevas medidas de la Xunta que supone la apertura de los cierres perimetrales que impedían el movimiento a muchos concellos. Una movilidad que se suma a los cambios en el régimen de visitas de las residencias de mayores. En ellas, cada mayor puede recibir ya en vez de una hasta tres visitas semanales y de dos personas de referencia en lugar de un solo familiar con tiempo limitado. De cara al fin de semana los centros de la zona han visto crecer la demanda de visitas, pero sin avalanchas. Fabián Calandria del Hogar Enxebre de Río, en Rodeiro, explica que «esta semana ya empezamos con visitas de gente del municipio» aunque solo tienen un residente de Rodeiro en estos momentos. Hay algunos de la zona de Santiago y el resto son de diferentes lugares de la comarca dezana.

Para hoy tienen el cupo de visitas cubierto y serán todas por la mañana. La dinámica será la misma que hasta ahora «con el abuelo y el familiar sentados y separados por una mampara de policarbonato», indica. En la residencia de Vila de Cruces, su directora, Rocío Carbón, indica que «ya empezamos esta semana y de momento mantenemos las mismas medidas». Destaca que «las familias están siendo tremendamente respetuosas. Son de 10 y lo que quieren que prevalezca es la protección a los mayores». Es algo que no corresponde a las residencias pero cree que «en algún momento habrá que tomar la decisión de asumir la enfermedad». Las visitas sigue siendo muy limitantes y se mantienen todos los protocolos. En la residencia cruceña trasladaron a las familias los cambios e información sobre como se organiza todo y los protocolos.

Lo mismo ocurre en la residencia As Dores de Lalín. Su directora, Lorena García Calvo, señala que «las visitas seguimos haciéndolas en la capilla, con mamparas, mascarilla y vigiladas por personal del centro». Porque lo que se pretende es vigilar que nadie se salte el protocolo. Señala que «no sabemos aún cómo es de eficaz la vacuna y lo que dura en el tiempo». La directora de la residencia Domusvi de Lalín, Raquel López, comenta que este fin de semana tienen ya establecidas visitas que seguirán realizándose con cita previa.

Los responsables de los centros de la zona coinciden en que lo que echan de menos los mayores es poder salir, recibir a la familia, poder irse unos días a cada de sus familiares y recobrar una normalidad que aún parece lejana. Lo que más se extraña, cuentan, son los besos y abrazos tras una falta de un contacto físico muy necesario y que se prolonga ya demasiado. Recuerdan que para los mayores el tiempo es mucho más valioso. Su percepción es también diferente y en las residencias hay personas que superan los cien años.

Rocío Carbón, vocal de la agrupación, se hacía eco de las demandas de la Sociedade Galega de Xerontoloxía que insta a la Xunta a levantar las restricciones que se mantienen en las residencias tras la vacuna alegando que los mayores son los que han visto más restringidos sus derechos este año de pandemia.

Mamparas, vigilancia y test de antígenos a los visitantes

A las mamparas y las mascarillas se suman otras medidas en las residencias de la zona a la hora de las visitas. En la de Silleda, su directora, Paula Guzmán, apunta que «lles facemos un test de antíxenos aos familiares antes de entrar. Teñen que agardar un carto de hora e logo visto o resultado, entran». Muchos de sus residentes son de la zona de Santiago y la costa de Pontevedra. Coincide con sus compañeros de otros centros que «os maiores están faltos de ese cariño que supón tocarse, é algo que se precisa moito». En alguna residencia incluso se hacen grabaciones para asegurar que se cumplen los protocolos.

Los cambios de normativa permiten también la entrada en la residencia de personal externo. En As Dores, apunta Lorena García, están dinamizando todo lo que pueden dentro de sus posibilidades y los residentes saldrán al jardín, por plantas, en cuando haga buen tiempo. Se retoma ahora el programa Muévete y come sano, la edad no importa, financiado por la obra social de La Caixa que se había suspendido un tiempo por las restricciones. La nutricionista, Vanesa Taboada, irá los martes y la entrenadora Vanesa Insaurralde los viernes. La profesora de canto realiza diversas actividades, se incorporó a una psicóloga y el centro programa nuevas actividades lúdicas adaptadas a los protocolos.

Un año sin gripes y con menos enfermedades y procesos febriles

El uso de las mascarillas puso freno a otras patologías habituales en las residencias. En los centros sus responsables constatan que no tuvieron ninguna gripe, una enfermedad que cada año se lleva a muchos mayores, y también notaron un recorte considerable de otros patologías víricas cuyo contagio frenó el uso de las mascarillas y el mantenimiento de las distancias, entre otras medidas.

En los centros de la zona creen que de todo lo ocurrido en el último año se debe aprender y extraer también algunos hábitos que resultaron ser beneficiosos para la salud de los mayores. En Domusvi de Lalín, Raquel López, considera que igual hay que mantener que las visitas sean programadas. En las residencias coinciden en destacar el apoyo de las familias, su comprensión y el seguimiento de los protocolos mientras se siguen fomentando las videollamadas.

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