El curso arrancó en las guarderías con ausencias y mucho control

En la zona hubo alguna baja y familias que esperarán unos días para llevar a los niños


Lalín, a estrada / la voz

Las escuelas infantiles de la red Galiña Azul de la zona, dependientes del Consorcio de Benestar Social de la Xunta, recibieron ayer a los primeros pequeños que empezaron el curso escolar. No fue una jornada al uso en la que padres y pequeños comparten el reencuentro con la guardería. No hubo ni besos ni abrazos, pero sí muchas medidas de control y protección. Un protocolo estricto que no evitó la normal preocupación de las familias en este año escolar marcado de nuevo por el covid-19. En las últimas semanas antes de empezar, las escuelas infantiles de la zona recibieron ya numerosas llamadas de las familias preguntando por el protocolo pero también interesándose por la posibilidad de dejar al niño en casa unos meses.

La respuesta en los centros fue la misma. Y es que la actual normativa, y a no ser que cambie, solo permite a las familias dejar al pequeño sin ir a la guardería quince días. Si ese tiempo se prolonga sin causa justificada, perdería la plaza.

Eso crea una disyuntiva difícil. En escuelas como la guardería infantil Pontiñas de Lalín con lista de espera, especialmente en la franja de uno a dos años, no ir y perder la plaza puede suponer no poder recuperarla en lo que resta de curso. En algunos casos, las familias preguntaban si era posible que los niños se quedarán en casa uno, dos o tres meses.

Ayer entraron al centro y de forma escalonada los pequeños que renovaron plaza y que ya habían estado en la guardería el año pasado. El confinamiento decretado en marzo hizo que muchos de los pequeños que ayer volvieron al aula no tuvieran más contacto con el centro desde ese mes. Una ausencia prolongada que no evitó que los niños reconocieran al personal.

Algo que emocionó a los trabajadores de la guardería. Es el caso de la del Pontiñas de Lalín donde ayer se encontraron con esta grata sorpresa que hizo que los niños se adaptaran muy bien y que la jornada transcurriera sin apenas ningún lloro.

En el centro las cuatro aulas (la de bebés no empezará hasta la semana que viene) recibieron a los pequeños de forma escalonada. Estuvieron una hora y entre una y otra se estableció media hora de tareas de desinfección. La escuela recibió a todos los que había convocado pero en otras hubo más ausencias.

Entre las ausencias hubo quien no fue porque las familias aún están de vacaciones, como fue el caso de algún matriculado en la escuela infantil del polígono Lalín 2000. A la escuela muchos entraron en el colo de los padres, sobre todo los más pequeños, a los que tantos meses sin guardería les hizo difícil el regreso. Algo que fue cambiando a medida que fueron viendo a otros niños y recordando a algunos amiguitos.

El martes empezarán siguiendo el período de adaptación correspondiente los niños de nuevo ingreso. Las matrículas están a tope en algunos centros. En la de Silleda hay 65 matriculados, 69 en la del polígono y una cifra similar en la del Pontiñas lalinense.

En las guarderías se impone el uso de calzas, mascarillas, geles y la puesta en marcha de aulas burbuja para evitar la propagación del virus en el caso de que se produzca algún contagio. El persona cuenta también con equipos de protección individual para hacer frente a algún posible caso y se extreman las medidas de seguridad e higiene con desinfecciones exhaustivas tanto de material como de espacios y mobiliario.

Eso no quita que las familias sigan estando preocupadas por la posibilidad de posibles contagios. En algunos centros se produjeron algunas bajas ya, aunque en un número escaso. Son familias que han preferido de momento, y dada la situación de la pandemia, dejar a los pequeños en casa y evitar ir a la guardería.

Para otros la necesidad de conciliación y la falta de alternativas no les permite esa opción. En alguna escuela infantil el número de bajas fue solo de una persona y en otra de tres o cuatro.

La Escola Infantil Municipal (EIM) de A Estrada celebró ayer una reunión con los padres y la pediatra Eva García para subrayar las recomendaciones sanitarias. El curso comenzará el lunes.

Abierto el plazo de matrícula en la guardería del colegio Sagrado Corazón

La guardería del colegio Sagrado Corazón está también en marcha y en estos momentos está abierto el plazo de inscripción. La situación de liquidación del centro a la espera de la formalización de la venta hizo que se retrasarán un poco los plazos pero todo están en marcha para que la escuela infantil de este centro concertado abra de nuevo sus puertas con todos los servicios de los que disponía para poder ofrecer un amplio horario a los padres que favorezca la conciliación.

En el María Inmaculada de Silleda la escuela infantil arrancó el día 1 con algún niño menos que el año pasado y los pequeños acudiendo a cuenta gotas y siguiendo el proceso de adaptación. A partir de la semana que viene con el inicio del las clases en el colegio por parte de hermanos esperan subir la cifra.

Más llanto que otros años en Elfos por no ser posible la entrada de padres

En la Escola Infantil Elfos de A Estrada hubo este viernes más llantos que otros años debido al estricto protocolo anti covid-19 que impide el acceso de los padres a las aulas. Según explica la directora, Marisa Moimenta, este hecho unido a que los alumnos que continúan estudios llevaban seis meses sin acudir al centro hizo más duro para algunos -otros estaban deseando volver- el arranque de curso. No obstante, la incorporación de los niños se está haciendo de forma escalonada y con horario flexible. Ayer, el primer día, muchos pequeños estuvieron solo media hora.

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