José González: «Me duele muchísimo la situación que se está viviendo allá»

guillermo redondo BUENOS AIRES / E. LA VOZ

LALÍN

El vicepresidente del Centro Lalín Agolada Silleda habla de la crisis en Argentina

29 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

En la diáspora se vive con preocupación doble la pandemia. No solo por las experiencias personales como por la situación de familiares y ancestros como ocurre en Argentina con los que saltaron el charco o sus descendientes. El Centro Lalín Agolada Silleda de Buenos Aires ha cerrado sus puertas siguiendo los decretos del presidente argentino, Alberto Fernández, y no aventuran fecha de apertura. En Argentina se han suspendido todas las actividades excepto las esencialmente necesarias.

Entre los sitios que han cerrado por prevención y para intentar evitar una propagación descontrolada del virus, se encuentra la sede del Centro Lalín, Agolada y Silleda. La programación de la institución dezana se suspendió el pasado 16 de marzo y no saben cuándo podrán retomarla.

«Estamos muy preocupados... Porque aquí somos todos mayores», dice el vicepresidente del centro, José González, de 72 años de edad. En el país pampeano, el gobierno del peronista Alberto Fernández decretó una cuarentena recomendable tras la categorización de pandemia mundial. Los casos diagnosticados eran entonces ínfimos, pero la visión del argentino estaba puesta en Europa, más concretamente en Italia y en España. Reaccionaron tratando de evitar repetir los errores que en el viejo continente se estaban cometiendo. El 20 de marzo decretaron la cuarentena total obligatoria hasta el 31 del mismo mes.