Cuíña se ofrece como mediador en el conflicto entre Obispado y vecinos

Aboga por el diálogo y que las partes se sienten para llegar a un acuerdo sobre la iglesia de Lalín de Arriba, cuyo uso cree que no tendría otro sentido que el de culto


Lalín / la Voz

El alcalde de Lalín, Rafael Cuíña, manifestó en Radio Voz que el Concello está dispuesto a mediar en el conflicto surgido entre la asociación de vecinos San Martiño de Lalín de Arriba y el Obispado de Lugo en relación con la propiedad de la iglesia de Lalín de Arriba. Cuíña aboga por el diálogo entre las dos partes. Cree que ambas deberían sentarse a una mesa para hablar «e non levalo ao xulgado» y aboga por «utilizar a normalidade e a racionalidade».

Recuerda que a lo largo de la historia fueron comunes apropiaciones de la Iglesia de bienes hasta la Desamortización de Mendizábal y señala que «eu sempre estarei do lado do pobo». En el caso de la iglesia de Lalín de Arriba entiende que a lo mejor «o da propiedade é o de menos» y considera que no tendría sentido otro uso del edificio que no fuera el de culto religioso con la celebración de eucaristías, por ejemplo.

Dice que está seguro que «se ao bispo de Lugo lle presentan as cousas con racionalidade chegarían a un acordo». En junio la asociación de vecinos San Martiño denunció en el Juzgado de Lalín al Obispado reclamando la propiedad de la iglesia para los vecinos.

El congelado castro tecnológico, mal crónico con un gasto muy elevado

En cuanto a las quejas de los funcionarios de frío en el consistorio lalinense, el alcalde recuerda que es un problema crónico que se repite desde siempre y desde que fue construido. Unos problemas que achaca a que el edificio está mal diseñado. Señala que la caldera da muchos problemas y no entiende como un inmueble de diseño en el que se gastaron tantos millones de euros no tenga un sistema de calefacción adecuado.

Indica que «mentres no baixo vai frío, no meu despacho, que está na planta alta, cocémonos». En la planta trabaja también el personal de prensa, entre otros. El alcalde apunta que «eu odio a calor e temos que abrir as ventás porque chegamos a 27 graos». Recuerda que el edificio, «con teitos altos, ten moitas eivas na súa construción» y esta es una de ellas. A los problemas de no disponer de una temperatura constante en todo el edifico añade el elevado coste en gasto de calefacción señalando que en los tiempos en los que la caldera funcionaba se gastaban 150 euros al día «para ter unha temperatura de 19 graos».

Petición a Educación para dirimir la responsabilidad de Concello y Xunta en el pabellón de Vilatuxe

En cuanto a los problemas del pabellón de Vilatuxe, el alcalde explicó que «é o único pavillón que non xestiona o Concello». Recuerda que el problema lo llevan sufriendo los usuarios diez años, y que «hai que atoparlle unha solución». Para ello apunta que hay que saber qué parte es de la Consellería de Educación y qué parte es del Concello para determinar qué le compete a cada administración y que cada una de ellas haga las obras que le correspondan para dar respuesta a las necesidades de la comunidad educativa del colegio de Vilatuxe y a los vecinos. Afirma que el Concello hará lo que tenga que hacer pero quieren que le manden por escrito desde Educación esta información, El regidor anunció que hoy se reunirá con la directora del Xesús Golmar para presentarle el proyecto de las cubiertas pedido en su día por el PP y que planteará como mejora para las empresas que concurran la realización de una visera frontal para que se puedan resguardar de la lluvia. Cuíña pone el acento también en otros problemas que necesitan solución como la falta de plazas de comedor recordando que todos los años hay una larga lista de espera de hasta 50 y que se necesita dar una respuesta a los padres

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