Concluye la concesión del servicio de aguas de Lalín sin nuevo concurso

Espina y Delfín continúa ocupándose de la tarea tras acabar un contrato de 20 años


Lalín / la voz

El día 1 de octubre de 1998 se firmaba en el antiguo consistorio lalinense el contrato por el que se privatizaba el servicio de aguas de la localidad, por parte del gerente de Espina y Delfín y el entonces alcalde José Crespo. Una concesión que unía a ambas partes durante 20 años, por el que la empresa había abonado un canon de 1,56 millones de euros. Parecía entonces un largo período, pero el tiempo pasa inexorable y el contrato acaba de vencer.

Y lo hace sin que el Concello lalinense tenga cerrado el nuevo concurso para sacar de nuevo una concesión a la que hace dos décadas habían optado una decena de empresas. Por esta razón, y la espera de que se resuelva quién estará al frente del servicio municipal de aguas en los próximos años, es la misma concesionaria la que sigue prestando el servicio con normalidad, en una prórroga tácita por tratarse de un servicio básico para los vecinos.

Facturas reparadas

Una circunstancia que propiciará nuevas facturas reparadas por parte de los servicios económicos municipales, y a diferencia de lo que ha sucedido en la gran mayoría de los casos hasta la fecha en que eran cifras menores, con cantidades de mayor importancia. Desde la oposición municipal, el PP lanzaba ayer en el pleno hasta dos advertencias al gobierno sobre contratos que finalizan, aunque sin referirse en concreto a ninguno. Fue primero José Antonio Rodríguez el que tras demandar medidas correctoras para evitar la reiteración de reconocimiento extrajudicial de facturas, deslizó al ejecutivo que deberían hacer los pliegos para contratos que finalizan.

Más adelante, fue Crespo Iglesias quien lanzó una advertencia directa: «Hai moitos contratos en marcha que remataron ou van rematar, e terminarán vindo facturas reparadas». Añadió que en algún caso son servicios que se sacaron a concurso hace dos años, y bastaría con volver a licitarlos. No es el caso del agua, uno de los contratos de mayor peso en el Concello junto con la recogida de basuras o el Servizo de Axuda no Fogar, pero que el gobierno local no puede perder de vista para licitar cuanto antes.

Un proceso complejo en el que se trabaja desde hace muchos meses

La tramitación de los pliegos para sacar adelante el concurso de la prestación del servicio municipal de aguas es compleja y farragosa. El Concello trabaja desde hace muchos meses en el proceso, pero no ha podido cumplir con sus previsiones iniciales. En buena medida, porque se trata de concursos públicos en los que son frecuentes los recursos de empresas que optan a hacerse con el servicio, y en caso de no lograrlo escrutan cualquier posibilidad legal de tumbar el proceso. De ahí, que se trabaje con cautela para blindar al máximo el procedimiento y seguir escrupulosamente la legislación.

El pasado febrero se daba cuenta de la auditoría realizada por la firma Idom para determinar el estado real del servicio de abastecimiento y saneamiento, un documento que había detectado distintos problemas en la zona de captación de la red, así como en los sistemas de depuración. La pretensión era cerrar el pliego de cláusulas administrativas en abril, pero no fue posible. De hecho se contrató luego a Estudio Técnico Gallego para trabajar en los pliegos, pero hasta la fecha no se ha dado cuenta de su conclusión. La intención apuntada en junio era que la firma colaborase en la valoración de ofertas.

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