Piloño, el vínculo del arte y lo rural

Seis creadores gallegos y uno colombiano intercambian experiencias hasta el día 14

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j. b.
LALÍN / LA VOZ

«Lo que Paco Lareo quiso: vincularse con el arte. Se respira pintura, escultura, arte, literatura.» Aquí, en A Solaina de Piloño, en la fundación que ensalza el nombre del pintor y escultor cruceño y recuerda su legado, siete creadores deambulan hasta encontrar el rincón donde desarrollar el máximo exponente de su inspiración. Un apoyo a la cultura rural que este año recupera, también, el carácter cosmopolita que en ocasiones anteriores les caracterizó.

La Xuntanza Obradoiro Internacional das Artes Plásticas celebra su décimo cuarta edición. Por estos parajes han pasado, además de artistas gallegos, personajes provenientes de China, Estados Unidos, Grecia o Rusia por mencionar algunos. En esta ocasión el invitado es Carlos Santos, un talentoso y peculiar pintor colombiano empadronado en Lalín que nos recibe con loas a Paco Lareo. Suya es la apreciación del inicio.

Escondido del incesante sol, vestido con una camisa veraniega de manga corta y tocado con un sombrero negro, el colombiano realiza una de sus obras y entre pinceladas, nos desbroza su vida: lleva más de un año en Lalín pintando para un cliente privado; cuando termine, expondrá en la Casa de Galicia en Madrid. Después no sabe cuál será el siguiente brochazo, pero asegura, «siempre volverá a Galicia».

Junto a él, una mujer ultima los retoques sobre el lienzo. Es Adriana Rey Presas, vecina del municipio de Silleda, quien no esperaba su participación en este encuentro. «Expuse en el Bar de Mili y a raíz de esa exposición me contactaron», explicó. Antes de este evento, estuvo becada en actos parecidos en Segovia y estudió Bellas Artes en Pontevedra. Comparten rincón, pero difieren en sus formas de plasmar su creatividad.

En un lugar apartado, sentada frente a sus tablas de marquetería, Sarai Lorenzo Broullón, que fue compañera de clase de Adriana y es la más joven de este certamen. Trabaja «la relación entre el ser humano y la naturaleza». Durante el verano, suele ayudar a sus padres con el negocio familiar de hostelería y esta semana para ella es una gran oportunidad.

La escultura con denominación pontevedresa guarda su espacio a la sombra de este caluroso día de canícula. Luis González realizará una obra con dos bases laterales de cemento y un grabado sobre papel en su interior. A un paso de él, Teresa Pece Montenegro prepara un molde para tallar y reproducir Dida Guerreira Punka, obra del fallecido Manuel Moldes, al que su exalumna y esta edición homenajean.

Lucía Dubra: «Mis padres son autónomos, yo prefiero la estabilidad que da la Xunta»

La participación en estos encuentros, como la peregrinación a la meca, suele ser tan solo una vez en la vida. Sin embargo, Lucía Dubra, actual colaboradora y patrona de la fundación, ya ha perdido la cuenta de las veces que ha pintado en este entorno: «Mi primera participación fue en 2008». Desde entonces ya ha estado hasta en cinco ocasiones, en las que además de crear, también se ha dedicado a organizarlas.

Un cuadro suyo ilumina la sala de exposiciones de este paraje. Es un colorido retrato del fundador Paco Lareo, del mismo estilo de la obra que comenzó ayer y ya ha terminado. El cuadro de una mujer sin nombre.

La dificultad a la que se enfrenta el arte para proporcionar ingresos frecuentes y suficientes contrasta con la pasión de pintar. Lucía asegura que al principio, tras terminar los estudios de Bellas Artes, se ganó la vida haciendo retratos, muchos de ellos por encargo. Después estudió un grado de Magisterio en inglés y hoy en día trabaja como profesora en un colegio de Santiago de Compostela, lo que le proporciona una mayor estabilidad y libertad que «permite pintar lo que yo quiero». «Mis padres son autónomos, yo prefiero la estabilidad que da la Xunta», sentencia.

El fallecido artista pontevedrés, Manuel Moldes, el homenajeado

La XIV Xuntanza Obradoiro Internacional Das Artes Plásticas que se desarrolla en A Solaina de Piloño rinde homenaje al pintor pontevedrés fallecido, Manuel Moldes. Además de artista, también era profesor de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, donde impartió clase a Teresa Pece Montenegro, una de las participantes de este encuentro cultural, quien le dedicará su obra. «Fue profesor mío hace unos 10 años. Nos hicimos amigos, teníamos una buena relación e íbamos a sus exposiciones. Tenía ganas de hacer algo suyo», dice Teresa.

El homenaje tendrá lugar el próximo sábado a las 18.00 horas, en una jornada de puertas abiertas que comenzará a las 11.00 horas, con la presentación de las obras realizadas por los artistas a lo largo la semana.

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