La oposición tumbó la reforma de la plaza de abastos de Lalín

Fue el único proyecto que no validó el PP, que empezó el pleno augurando rechazo a obras financiadas con remanentes por no haberse negociado, pero luego cedió


Lalín / la voz

Tres expedientes de crédito trataba ayer el pleno de Lalín. Cuestiones como el pago de la cuota municipal para las dos guarderías, y obras como pistas del plan Marco, aceras de Lalín 2000 o reforma de la plaza de abastos. El portavoz del PP, José Crespo, se quejó al debatir el primero de que el gobierno les invitase a estudiar el próximo martes en qué invertir los remanentes del pasado año «cando hoxe no pleno van 400.000 euros deles» sin ningún acuerdo previo con la oposición. «Se os proxectos pendentes aprobados en pleno non se terán en conta, non hai nada que falar. Non contaron con nós no Plan Concellos, pese a haber mocións aprobadas. Eu xa lles advertín que se pasaban de nós íamos ser moito máis rigurosos ao negociar os remanentes, e traen por urxencia 400.000 euros» sin acuerdo previo. Así que, aunque pudiese el PP compartir muchos puntos, advirtió del voto en contra por la tomadura de pelo de un gobierno en minoría que se comporta como si no precisase de la oposición para sacar adelante estas inversiones, expresó.

El teniente de alcalde, Casares, expuso que en un correo electrónico el día 19 había advertido de partidas que pretendían aprobar, como los 115.600 de aportación municipal a las guarderías. Crespo pidió inicialmente retirar ese punto para negociarlo, porque «se non votamos en contra».

Las demandas de Cuíña y Casares ?y la lógica de que es un pago acordado con el Consorcio de Benestar? le hicieron rectificar: «Sen que serva de precedente cambiamos a intención de voto». El gobierno salvaba con unanimidad el primer crédito, y el precedente se iba a reiterar.

El PP pide el doble para Apalc

Llegó el segundo crédito. Una ayuda de 8.200 euros que había solicitado Apalc para adaptar un coche para transporte de personas con discapacidad y 7.800 euros para entidades sin ánimo de lucro ?para distribuir en total 22.800 entre todas ellas?. Paz Pérez (PP) pidió duplicar la ayuda a Apalc, porque a los populares les indicaron que lo precisaban. Casares recordó que en tres reuniones con el gobierno solicitaron 8.200 euros: por otra parte, el coste de la adaptación del vehículo que constaba en la factura incluida en el expediente. El alcalde aludió a falta de seriedad, y planteó retirar el punto: se pronunciaron en contra Francisco Vilariño primero, y más tarde la propia concejala de Hacienda Teresa Varela, sin esconder su desacuerdo por ceder a esa variación hablada con el PP. Casares planteó aprobarlo tal cual, y en todo caso, aumentar luego la partida a Apalc. No cedió el PP, porque Crespo dijo que no se fiaba del gobierno. Casares quería salir del pleno con el incremento de ayudas a colectivos aprobado, así que se votó por separado: unanimidad para el apartado que quería el socialista y retirada del orden del día la ayuda a Apalc.

Llegaba el tercer crédito: «En obras non cola», advirtió Crespo. Pero de cuatro inversiones, el PP apoyó tres: aportación municipal para obras de aceras y rotondas en Lalín 2000; y para pistas en A Veiga, para evitar complicar plazos de justificación de obras ?para Lalín 2000 ya se demandó ampliar plazo, y se espera que la Xunta conceda de 15 a 20 días más?; y respaldó 77.734 euros para hacer obras en las dos guarderías en verano.

Los populares se plantaron en la mejora de la plaza de abastos. Crespo dijo que el PP quiere la reforma integral del espacio, incluido el sótano que había sido matadero. El alcalde demandó que se hiciese ahora el proyecto negociado con los placeros, y dejar la planta inferior para una fase posterior. El gobierno defendía esta vía para poder sacar adelante una obra cuyo inicio se acordó con los beneficiarios para después de As Dores.

Pero Crespo se mantuvo firme en la única obra que no le coló, la de mayor lucimiento político para el gobierno, al que recriminó que llegase al pleno con obras como los viales rurales y del polígono para sufragar con remanentes para forzar así al PP a su aprobación, cuando podrían sacarlas adelante con fondos propios y sin precisar su voto. Así que la reforma de la plaza de abastos tendrá que esperar, porque el PP y Cruz votaron en contra. El no adscrito hizo un curioso ofrecimiento a Vilariño para sentarse a negociar con él los remanentes que precise para sus departamentos.

El nacionalista sonrió ante la inesperada propuesta, y Cuíña le espetó a Cruz que ni él ni nadie del gobierno quiere negociar con el no adscrito: «No goberno hai quen quere negociar comigo, igual é que non controlas o goberno», le replicó Cruz.

El ejecutivo anula la reunión del martes para negociar con el PP otros remanentes

El gobierno local había convocado al PP a una reunión el martes 3 de julio para negociar los remanentes restantes. Crespo dijo que solo se sentarían a hablar si el gobierno llegaba al encuentro con memorias de las obras susceptibles de ser consideradas inversiones financieramente sostenibles aprobadas en el mandato, y aún sin ejecutar. El alcalde dijo primero que el gobierno iba a acudir de todos modos a la cita, y el PP apuntó que se presentaría solo a repetir formalmente sus condiciones. Así que Cuíña acabó por anular la reunión.

En el apartado económico, aprobación de reconocimientos extrajudiciales de crédito por 12.190 euros. El PP retiró dos edilas para dejar la votación en empate a 9 y que decidiese el voto de calidad de Rafael Cuíña.

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