Lalín está para chuparse los dedos

Un atún con toque de bagazo y un cóctel con sabor a lareira dejan claro que hay vida más allá del cocido


lalín / la voz

Para ser gallego de verdad es obligatorio probar una vez en la vida el cocido de Lalín. Es casi como catar la queimada o el pulpo del San Froilán. Sin embargo, en la capital dezana la gastronomía da mucho más de sí. Hay buena materia prima y hay una nueva generación de restauradores que le sacan jugo con creatividad.

Para mostrar ese potencial al mundo, el Concello ha echado a rodar el certamen Lalín con gusto. Este fin de semana celebró su segunda edición en la Praza do Concello, bajo una carpa chic en la que se cuidó hasta el último detalle.

Si algo quedó claro es que Lalín, sin despreciar el cocido, tiene mucho más que ofrecer. El cocinero Diego López, del restaurante La Molinera, preparó en directo un atún rojo macerado en salsa de soja con mayonesa de bagazo y jugo de perdiz. No quedó ni la prueba. El público tomó buena nota de esa receta y de las otras tres desveladas por el chef: Espárrago branco con salazóns e afumados, Terrina de cacheira con caldo meloso e sardiña afumada y Solombo de tenreira con mostaza, ceboleta e chícharos tenros. Será difícil conseguir en casa el punto del chef, pero puede intentarse. Y si no siempre queda la opción de acudir al profesional: los cuatro platos están en el menú degustación del restaurante lalinense.

El cocinero local le dio el relevo a Diego López Dapena, de la Escola de Hostalería de Sober, que enseñó a elaborar una empanada abierta de maíz con rosetones de ceviche de jurel y guacamole y con rabanitos. Se acercaban las dos de la tarde y el público dio buena cuenta de la prueba.

Tampoco quedó ni uno solo de los más de cien cócteles preparados por Xaime Rodríguez, del Cóctel Bar Kubos de Lalín. Su propuesta, bautizada como Scotch Galicia, es una fusión de las tradiciones escocesa y gallega que promete teletransportar a quien bebe al ambiente de las lareiras de antaño. «O que creamos non é un cóctel, é unha experiencia», explica Xaime Rodríguez. Una experiencia sofisticada que se sirve en un vaso ahumado con madera de carballo, con una esfera de hielo ahumada a su vez con citronela. «O que buscamos é trasladar ao padal esa sensación do afumado tradicional da carne e dos contos na lareira», cuenta el experto.

El contenido: whisky Chivas de 18 años con tintura de cardamomo negro y de saúco. El cóctel también tiene una parte dulce y cítrica conseguida con un aire de sirope de caña y zumo de lima «que explota de sabor na boca».

Y como para apreciar la buena gastronomía no hay mejor sistema que conocerla, esta vez Lalín con gusto dedicó la tarde a los más pequeños. Cuarenta niños de entre 4 y 10 años participaron en un taller de cocina impartido por Patricia Galego, del Bodegón A Cunca. Aprendieron a elaborar una pizza para la que eligieron sus propios ingredientes y descubrieron que es posible degustar tarta sanísima, con remolacha en lugar de azúcar.

Guerra al azúcar

Los dietistas Vanesa Taboada y Massimo Gioiello les explicaron por qué es importante reducir el azúcar en la dieta. Les animaron a desayunar fruta entera en lugar de zumo y a cambiar las galletas por tostadas de pan integral. Y a limitar el consumo de refrescos, claro. Nada mejor que el agua para apagar la sed.

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