Los cambios ponen en el punto de mira las rúas de Lalín

Los actos vandálicos dejaron sin placa identificativa algunos espacios, otros fueron bautizados por los vecinos directamente


Lalín / la Voz

El cambio de los nombres de varias de las calles de Lalín que abandonarán la letra del abecedario con la que fueron bautizadas en su día por otros más sonoros provocó polémica y continúa siendo tema de conversación vecinal. En la avenida Buenos Aires, como de momento figura aún en la placa colocada al inicio de la misma, el Concello pegó algún que otro papel informando a los vecinos de que «o pasado 5 de abril se aprobou o cambio de nome do treito da avenidos Bos Aires que vai dende o número 1 ata o 60, ambos inclusives».

Por si no había quedado claro para la futura rúa da Cacharela, el Concello reitera en la nota que «este cambio de nomenclatura non implica ningún tipo de modificación na numeración das vivendas e edificios».

Hace unos años, en torno al 2012, el Concello de Lalín colocó una nueva señalización en las calles. Las nuevas placas usaban de fondo el color verde que identifica al municipio. A juego se colocó también la numeración de los portales. El objetivo era unificar la imagen del callejero y acabar con las diferencias de placas y carteles de unas zonas a otras.

Hoy, en el inicio de las calles quedan colocadas las señales color burdeos, pero los carteles fueron arrancados. Es el caso del situado en el inicio de la rúa X, que quizás fue sustraído por alguien que no pudo resistirse al encanto de esta denominación. En la misma situación está la señal a la que solo le queda el palo en el arranque de la rúa Maruja Gutiérrez, en la esquina con la avenida Luis González Taboada, entre otras. Esta calle es la única que conserva la placa antigua, de mármol negro.

Alguna de esas nuevas placas conservan algún error como es la de Memorias de un neno labrego, a la que le falta una «s» dejando las memorias en memoria. La Praza da Torre, que lució en su día una Da con mayúscula, continúa siendo rebautizada de forma continúa como Praza das Pipas, su nombre popular y después de tanto cambio, hoy la Praza da Torre/Praza das Pipas está sin placa identificativa.

Bautismos populares hay algunos otros como el callejón, un día renombrado como boulevar Román Rodríguez, o el callejón de O Naranxo. En cambio hay espacios, parques y pequeñas y grandes plazas sin placa como la de la Vila, cuyo nombre sí consta en los números de los portales.

Prueba del paseo histórico del callejero lalinense por el abecedario y después de que la A pasará a ser Luis González, es la rúa Z. Entre tanta letra las hay menos famosas como la rúa P, que hace esquina con la F y comunica esta con la avenida Buenos Aires, ahora Cacharela dedicada a la ciudad de Bos Aires.

Esa calle sufre ahora un recorte, pero no es el primero. En su día la avenida de Madrid también perdió un tramo para convertirse en la avenida Xosé Cuíña. Y ya que nos acercamos al Regueiriño, dado que se trata de un espacio abierto y en su día en gran parte con solares, allí lucen las placas de calles más singulares, las de piedra que indican rúas como la Caracas. Cerca de Rosalía de Castro está Pardo Bazán, sin el Emilia y solo con los apellidos.

Actos vandálicos. Este que está arrancado es el del callejón de la rúa X, pero hay otros más por diferentes calles de la localidad.

Por bautismo ciudadano. Algunas calles no necesitan visto bueno de la comisión del rueiro como la avenida do Naranxo.

Árboles de granito en O Regueiriño. Son las placas de las calles más singulares, los árboles de granito de las calles de O Regueiriño. A una urbanización de estreno, unos elementos identificativos de relumbrón como el de la imagen. Cuando fueron colocados aún no estaban algunos de los edificios de lo que se dio en llamar la milla de oro lalinense en su día.

Un barrio que hace doblete en el callejero. Tras la nueva denominación para la rúa da Cacharela el barrio hará doblete en el callejero y suma a esta denominación para parte de la avenida Buenos Aires, la del paso da Cacharela que conduce a la propia calle de A Cacharela.

Una ese que se perdió. En alguna de las placas queda algún error como en la de Memorias dun neno labrego, a la que le falta una «s».

Una placa que hace historia. Es casi la única placa antigua que permanece colocada en su lugar original, al arranque de Luis González Taboada.

Praza da Torre versus Praza das Pipas. Mil veces reivindicada el cartel de la Praza da Torre se tapó mil veces con el de Praza das Pipas, ahora ni una cosa ni la otra, la pared luce desnuda.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los cambios ponen en el punto de mira las rúas de Lalín