Abrir las calles del SUE-4, asignatura pendiente del urbanismo de Lalín

El pleno aprobó hace cerca de seis meses la modificación del plan parcial de la zona para proceder a una apertura de viales que no termina de hacerse realidad todavía


lalín / la voz

El innegable desarrollo urbanístico que experimentó Lalín tras la aprobación del Plan Xeral en febrero de 1999 trajo junto a luces como las fachadas asoportaladas que hoy ocupan las que fueron brañas en O Regueiriño, algunas sombras como la falta de conexiones de áreas de nuevo desarrollo con la trama urbana ya existente. Un ejemplo paradigmático fue el plan parcial SUE-4 de la carretera de Lugo: una amplia zona al final de la calle Arenal, puente de conexión entre esa rúa, la zona de García Sánchez y el espacio ocupado por el centro comercial Deza.

La crisis frenó la terminación de algunos bloques de edificios, que conviven con los que llegaron a venderse. Y también se paralizó la conexión del sistema viario del plan parcial con la ronda Este. Desde hace años, las vallas colocadas en las calles asfaltadas impiden seguir adelante a los conductores. El gobierno local heredó el problema, y se puso a trabajar en su resolución.

Aprobación definitiva en 2017

El pasado mes de noviembre, el concejal de Urbanismo, Nicolás González Casares, anunciaba la aprobación definitiva de la modificación del plan parcial para, tras un complejo proceso de años, poder «abrir dunha vez os entronques do sistema viario do plan parcial coas rúas de Lalín que dan acceso á zona, e que permanecen pechadas dende hai anos», subrayando el trabajo del gobierno local para solucionar «os desaguisados urbanísticos herdados da etapa do Partido Popular, sendo o do SUE-4 un deles». Cerca de seis meses después la apertura de las calles sigue esperando.

Entre medias, el pasado 27 de abril el Concello de Lalín publicaba en el Diario Oficial de Galicia el anuncio de la aprobación definitiva de aquella modificación del plan parcial en la sesión plenaria celebrada cinco meses antes, el 1 de diciembre del 2017. Se indicaba que contra el acuerdo, que pone fin a la vía administrativa, se podrá interponer recurso contencioso-administrativo ante el TSXG, en el plazo de dos meses a partir de la publicación del anuncio.

Son plazos y trámites administrativos necesarios para poder proceder con garantías a la apertura de los viales del SUE-4. De su máxima agilización depende lograr la conexión vial de esa amplia zona con el resto de la trama urbana «dunha vez», o tener que esperar todavía más. Por el momento, el retraso suma una década con respecto al primer vial abierto al tráfico en aquel plan parcial: fue a principios del 2008. Ojalá el remate final al farragoso proceso para abrir las calles llegue pronto.

A Estrada, esqueletos de 1980

Un repaso al urbanismo inacabado de A Estrada muestra que la crisis del ladrillo fue permanente. Existen casos como el de la imagen, en la rúa Baiuca, donde se frenó un proyecto no hace muchos años que preveía la construcción de 15 viviendas. Pero hay otros esqueletos de hormigón que suman décadas a sus espaldas, como el existente en la rúa Fermín Bouza Brey: en 1980 comenzó su estructura, que sigue sin acabar.

Silleda, interiores con sorpresa

En Silleda, el parón del bum urbanístico tiene una clara víctima en la avenida da Estación. A diferencia de lo que sucede en otros casos, la apariencia externa es de plena normalidad. La sorpresa está en el interior, completamente arruinado: instalaciones eléctricas desmanteladas tras ser saqueadas, grafitis por las paredes y un patio interior deteriorado. Un bloque de 44 pisos destrozado sin que las viviendas se llegasen a estrenar.

Expedientes abiertos en Lalín

El frenazo a la construcción dejó en la capital dezana inmuebles sin rematar. En el caso de la imagen, está situado en la zona de O Rodo. El propio Concello de Lalín tomó cartas en el asunto para reclamar a los titulares ?es propiedad de una inmobiliaria de un banco? las condiciones de seguridad y ornato precisas. De nuevo la lentitud burocrática es exasperante, y en la práctica los avances son demasiado lentos.

Soluciones aún más complejas en la rúa Manuel Rivero o el área de reparto de avenida da Estación

Pese al retraso acumulado en el plan parcial SUE-4 para abrir al tráfico las calles que conforman su urbanización, Lalín se ha enfrentado a otros problemas de más compleja solución. Fue histórica la resolución del tapón de la calle Rosalía de Castro, que remataba abruptamente sin dar continuidad a la rúa de los vinos. Lo mismo sucedió en la calle Otero Pedrayo ?antigua rúa S?, que se vio beneficiada del desarrollo del área de reparto situada por encima para dejar atrás los años en que era una calle sin salida.

Y si en esta zona, el desarrollo urbanístico de la capital dezana de los años 2000 fue beneficioso eliminando antiguas aberraciones de planeamiento, en otras fue ese impulso el que dio lugar a situaciones inasumibles: es el caso del área de reparto situada en la avenida da Estación, frente a la estación de autobuses. Su entramado de calles va conectándose al preexistente, salvo en la zona superior, en que una de las rúas acaba en abrupto precipicio, con vistas al viejo cementerio.

Otros casos no tuvieron solución, ni antes ni después: sucede por ejemplo en la calle Manuel Rivero, que termina con unas escaleras que bien podrían ser escenario propicio para un remake de The French Connection.

Campo hay para trabajar en la mejora urbanística de Lalín: aunque si los plazos no se abrevian, difícil ver muchos avances.

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