Cuíña subraya que aulas del Salón Teatro sufren filtraciones desde su construcción

La auditoría de edificios municipales «non é unha declaración de guerra», indica


lalín / la voz

El alcalde de Lalín, Rafael Cuíña, visitó con la prensa los edificios de conservatorio y auditorios para mostrar la afección real del último temporal a las instalaciones. En la sala Tuno Valdés, a la que llama zona cero del problema tras la grave afección que sufrió en el temporal de febrero, explicó que las fuertes precipitaciones no causaron nuevos daños; las obras de urgencia acometidas entonces, con 55.000 euros, los han evitado, más allá de un par de planchas del falso techo en el vestíbulo. Respecto a las obras que faltan en la sala, con humedad en alguna pared y un techo sin planchas en buena parte de su superficie, mostró el proyecto técnico de las reparaciones, firmado por el aparejador municipal el 25 de agosto; también un informe de Intervención de ayer, que recoge que la modificación de crédito de 62.000 euros para las obras entró en vigor el 18 de octubre. Pero fuentes municipales explicaron que los plazos administrativos para licitar la obra ?con tiempos para elaboración de pliegos y presentación de ofertas? hicieron imposible contratar el trabajo este año. Para incorporarlo al ejercicio 2018 ha de aprobarse la liquidación del 2017: hasta marzo entiende Cuíña que no habrá habilitación de crédito para unos trabajos que se ejecutarán con plazo breve.

Añadió que el Concello estuvo esperando, en vano, la llegada de una ayuda de Cultura para esas mejoras: pero la línea específica para temporales comprometida por Román Rodríguez ni siquiera se convocó; y en la de equipamiento, no llegó nada para Lalín.

El alcalde explicó que la zona realmente afectada por el temporal fue la ampliación, las aulas de la planta superior del Salón Teatro. Y subrayó que el problema viene desde el primer momento ya de su construcción, con filtraciones de agua constantes «cada vez que había unha treboada ou chuvia potente». Defiende la auditoría de situación de los edificios públicos, para que los vecinos conozcan su estado y tras ver que «algúns intentan escurrir o bulto de cómo se fixeron aquí as cousas», cargando responsabilidades en el actual gobierno, a quien sí compete ?admitió? arreglar lo que sucede.

Pide aclaraciones sobre la zona afectada del Salón Teatro, certificada por 140.000 euros «cunha firma falsa. O PP di que o levaron eles ao xuzgado, pero foron Secretaría e Intervención os que lle esixiron levar o tema á fiscalía». Y dice que fue él mismo quien evitó reabrir el caso cuando la fiscalía pidió archivarlo al no poder determinar a quién pertenece la firma en liza: «Pero que hai unha firma falsa evidente, o di a xustiza, e pasou co goberno do PP. A outros acúsannos de firmas que non chegaron a existir, que non estivo ben, pero que non me comparen a certificación de centos de miles de euros con unha carallada que en cinco días foi arquivada». Dice que si quieren los populares pueden preguntar a la empresa que ejecutó la ampliación del auditorio, y que quería reabrir las diligencias, apuntó.

Manifestó que la auditoría de edificios «non é unha declaración de guerra, que podería facer con outros temas. Non o penso facer porque creo que o pobo de Lalín non o merece», expresó. Anunció una comparecencia en pleno en enero o febrero para explicar en debate político la cuestión de los trabajadores municipales regularizados, «centos de miles lles estamos pagando pola situación que tiñan coas prórrogas. Sabemos o que pasou co párking, aínda con filtracións cando chove potente; co Arena e os problemas que houbo previamente cos avais». Así que apuntó varios edificios en Lalín con problemas porque «en orixe as cousas se fixeron como se fixeron. A auditoría non lle ten que dar medo a ninguén», concluyó.

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