Derecho a una educación inclusiva de calidad

Ignacio Campoy

LALÍN

10 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hoy día son muchos los problemas que existen en nuestras sociedades en cuanto a las violaciones de derechos humanos, en este artículo quiero llamar la atención sobre la grave violación que en nuestras sociedades está sufriendo un derecho concreto, aunque, como todos los derechos humanos, resulta absolutamente esencial para la construcción de una sociedad humana justa: el derecho a una educación inclusiva de calidad.

El derecho a la educación inclusiva no es otra cosa que la forma en que hemos de entender el tradicional derecho a la educación conforme al actual sistema de los derechos humanos. Es cierto que el derecho a la educación inclusiva se ha venido vinculando de una forma especial con el derecho a la educación de las niñas y los niños con discapacidad, pero esto solo es debido a que la violación del derecho a una educación de calidad ha afectado de una forma mucho más dramática a estos niños y niñas. En realidad, el derecho a la educación inclusiva es un derecho de todas las niñas y todos los niños, con discapacidad y sin discapacidad, a recibir una educación de calidad en el mismo sistema de educación general, para lo que se han de garantizar los apoyos y ajustes que sean necesarios para atender adecuadamente a las diversas necesidades educativas que presenten. El derecho a la educación inclusiva de calidad ha sido reconocido explícitamente en el artículo 24 de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que forma parte de nuestro Ordenamiento jurídico desde el año 2008.

Sin embargo, nuestra realidad jurídica, judicial y social dista mucho de garantizar el debido respeto al derecho a la educación inclusiva. La ignorancia, los prejuicios, los estereotipos que conforman barreras discriminatorias, los tradicionales enemigos de los derechos humanos, están, lamentablemente, muy presentes en nuestra sociedad. Hay muchas pruebas de ello, pero en los últimos tiempos ha surgido una, más que lamentable, aberrante manifestación de estos enemigos de los derechos humanos.