Fallece de madrugada un joven de Agolada atropellado en A Coruña

a. mahía / R. Ramos A CORUÑA, LALÍN / LA VOZ

AGOLADA

Un taxi lo arrolló cuando cruzaba la calzada a tan solo 50 metros de una pasarela y hoy será el funeral en la localidad agolense a las 19.00 horas

16 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El joven estudiante de Agolada, Marcos Areán Vázquez, murió atropellado ayer a los 19 años de edad cuando cruzaba Alfonso Molina en A Coruña. Lo hacía a la altura del barco, a escasos 50 metros de la pasarela peatonal que une Carrefour con Matogrande. Regresaba a casa a las cinco de la madrugada tras disfrutar de un concierto en Expocoruña. No lo hizo por el paso elevado, sino que quiso atravesar los ocho carriles con una mediana de un metro de altura de por medio. Pero un taxista que circulaba en sentido entrada a la ciudad lo arrolló en el carril central.

Cuando llegó la ambulancia al lugar, los médicos nada pudieron hacer ya. Murió en el acto, ante un taxista destrozado al que otros conductores y algunos compañeros trataban de consolar.

Las horas siguientes fueron trágicas en Agolada, de donde es el joven y donde residen sus padres; así como en la facultad de Fisioterapia de A Coruña, donde cursaba el segundo curso. Lo hacía de manera «brillante». Lo dijo el decano, Ramón Fernández. De Marcos Areán solo tiene buenas palabras. «Aparte de lo brillante que era académicamente, mantenía una relación extraordinaria con sus compañeros y profesores. Era una persona abierta, colaboradora y tenía un perfil humano muy próximo a todos, y con una gran ilusión por graduarse en Fisioterapia». Sus compañeros de facultad apenas podían hablar. Ayer por la mañana tuvieron laboratorio y les faltaba Marcos Areán. «Siempre tenía una sonrisa, era un encanto. Siempre estaba ahí cuando tenías una duda o necesitabas algo. Lo vamos a echar mucho de menos», decía una compañera. Otro de sus amigos quería dejar clara una cosa: «siempre que muere alguien se habla bien de él. Pero es que Marcos era un santo de verdad».

En Agolada era un chico queridísimo por todos. «Foise un dos mellores», repetían sin cesar. Su familia es muy conocida. Como él. Jugaba al fútbol junto a su hermano en el equipo de la localidad -han suspendido el partido que deberían disputar el domingo en casa contra el Outes- y también tocaba la trompa en la banda de música. Sus compañeros también suspendieron el ensayo de los viernes para acudir como una piña al tanatorio a fin de arropar a la familia y acompañarla. El funeral se celebrará hoy en la iglesia parroquial de Agolada a las 19.00 horas y a continuación tendrá lugar su entierro en el cementerio de la localidad.

A lo largo de ayer las redes sociales se llenaron de mensajes de recuerdo y cariño a la memoria de Marcos y de condolencia para toda su familia. Muchos de sus amigos y vecinos apenas podían hablar después de una noticia, que les cayó como un mazazo. Para la banda donde empezó a tocar con seis años, el equipo de fútbol que lo vio crecer, los profesores del instituto Laxeiro donde estudio seis años o la Escola de Fútbol Lalín donde se formó, Marcos Areán era una persona fuera de serie con un corazón enorme. Su recuerdo seguirá vivo en la memoria de todos los que lo querían.

«Otro taxi que salía de A Coruña ya estuvo a punto de arrollarlo antes»

Unos segundos antes de que fuese atropellado, otro taxi que salía de A Coruña estuvo a punto de arrollarlo. Lo cuenta el presidente de Teletaxi, Manuel Sánchez Quindimil. Según le contó su compañero, circulaba en sentido salida cuando a la altura de Carrefour vio como un joven cruzaba delante de él los cuatro carriles de sentido salida. Tuvo que frenar. Continuó la marcha, miró por el retrovisor y apreció que algo grave le había sucedido tras saltar la mediana. Dio la vuelta y se presentó en el lugar del accidente, donde consoló a su compañero, «completamente destrozado». Desde Teletaxi envían sus «más profundas condolencias» a la familia del joven . «Era un chico con toda la vida por delante. Es la peor desgracia».

Un «chico extraordinario» y deportista que cursaba segundo curso de Fisioterapia en la ciudad

Hace dos años que Marcos Areán vino a la ciudad para estudiar su «gran vocación», la carrera de Fisioterapia, que cursaba en la facultad de Oza, donde ayer los alumnos y profesores estaban completamente abatidos. Porque este chico de Agolada era uno de los alumnos «más brillantes». Y participativos.

Según cuentan algunos de sus allegados, sus padres hacían un gran esfuerzo para que Marcos estudiara en A Coruña. «Y él se esforzaba por no fallarles. Era el hijo perfecto. Yo no sé como estos padres y su hermano, con el que estaba muy apegado, van a poder seguir adelante», destaca un compañero de la banda de música.