Los nacimientos se redujeron a la mitad en los últimos 30 años

D. c. A ESTRADA, LALÍN / LA VOZ

A ESTRADA

miguel souto

En el último registro se contabilizaron 318 alumbramientos en la zona, los mismos que en Deza en 1992. Lalín superó a A Estrada como concello con mayor incidencia

27 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

En los últimos treinta años la población de las comarcas de Deza y Tabeirós-Tera de Montes se ha transformado por completo al son de los cambios económicos y sociales comunes a prácticamente todo el territorio del interior de Galicia. Un alto envejecimiento de la población, con un aumento considerable de la esperanza de vida, y salpicado por los escasos nacimientos que provocan saldos vegetativos negativos y cada vez más intensos año tras año. Los datos definitivos del movimiento natural de la población que acaba de publicar el Instituto Galego de Estatística (IGE) correspondientes al 2022, confirman una caída histórica en los nacimientos.

Por primera vez desde que existen registros, la comarca dezana bajó de los 200 nacimientos (197). En Tabeirós-Terra de Montes fueron 121, por lo que en total se produjeron 318 alumbramientos. Una cifra idéntica a los nacimientos contabilizados solo en Deza en 1992. Treinta años después la caída en el número de partos es de casi la mitad, un 40 % menos, ya que por aquel entonces se registraron 532 en la zona.

A principios de los noventa la demografía local estaba iniciando una transformación que se completó en los últimos años. Una década más tarde, nacieron cien niños menos (432), mientras que en el 2012 se produjo un repunte hasta los 441. A partir de entonces las cifras no han parado de descender. En comarcas con un amplio peso rural, la emigración de los jóvenes hacia las ciudades en búsqueda de mejores oportunidades y la inseguridad económica son algunos de los factores que explican este proceso.

Los matrimonios crecen en la última década hasta alcanzar los 178 enlaces

Los datos publicados por el Instituto Galego de Estatística ofrecen una panorámica pormenorizada de la composición demográfica de la zona, contemplando el número de matrimonios por concello. En la última actualización con datos del 2022, en Deza y Tabeirós se produjeron 178 enlaces, cinco más que en el 2012, suponiendo un incremento que pone fin a una larga caída.

Los cambios sociales han influido en el descenso de los matrimonios. En 1992 se realizaron 307 casamientos, 129 más que en la actualidad. Por municipios, Lalín es donde se han celebrado más bodas (62), 24 más que hace diez años y solo cuatro menos que hace treinta. En A Estrada hubo 60 enlaces, trece menos que en el 2012 y 54 por debajo de los celebrados en 1992. Silleda continua el listado con 27 matrimonios, seguida de Vila de Cruces (12), Agolada (7), Rodeiro (6), Forcarei (4) y Dozón (0).

Vila de Cruces, Forcarei y Dozón son los concellos donde han caído más los partos

Los datos por concellos mantienen la tendencia a la baja del total. Ninguno a mejorado sus cifras. En algunos, como en Vila de Cruces y Forcarei, se produjeron las caídas más vertiginosas. En el caso cruceño pasaron de 47 nacimientos en 1992 hasta los 22 del último registro (-53 %). En Forcarei el descenso fue del 64 %, pasando de 25 a 9. En ambos casos se observa un descenso notable del 92 al 2002, sumando en el caso forcaricense otro salto del 2012 (18) al 2022.

Por encima está Dozón. Un concello con baja natalidad de por si, que pasó de 12 nacimientos hasta los 3 actuales. Un 75 % menos.

En la actualidad es Lalín el municipio con más nacimientos. Fueron 114, superando a A Estrada, que históricamente lideró este registro. En la capital dezana nacieron 165 niños en 1992, 127 en el 2002 y 129 en el 2012. En A Estrada pasaron de 176 alumbramientos a 112, un descenso del 36 %.

A Estrada

La bajada en la natalidad fue progresiva hasta el 2012, cuando se dio el último incremento (172). En la década pasada nacieron 60 niños menos. Un dato que permite comprender su declive poblacional, siendo recientemente superado por Lalín como el municipio más poblado de la zona.

Después de la capital dezana, Rodeiro y Silleda son los que registran una caída menos acusada. En Silleda hubo 35 alumbramientos frente a los 56 de hace 30 años (-37,5 %), mientras que en Rodeiro pasaron de 18 a 12 (-33,3 %). Por último, en Agolada el descenso alcanzó el 45 %, pasando de 20 a 11 nacimientos.