La creación de empresas se contrae con las peores cifras en un lustro

David Cofán Mazás
David cofán LALÍN / LA VOZ

A ESTRADA

cedida

En los primeros diez meses del 2023 se constituyeron 68 sociedades en las comarcas, con cifras similares a las registradas el año que estalló la pandemia

03 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La expansión de emprendimiento en la zona vivida tras la congelación económica fruto de la pandemia se frenó a lo largo de este año. La actualización de las cifras de sociedades mercantiles constituidas en el 2023 que publicó recientemente el Instituto Galego de Estatística (IGE) refleja un panorama diferente al vivido en los últimos dos años. En las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes se constituyeron de enero a octubre 68 empresas, catorce menos que las creadas en el 2022 y dieciocho respecto al 2021. Son datos más cercanos e incluso peores que los registrados en el 2020, cuando estalló la pandemia. Por aquel entonces se constituyeron 78, tres más que un año antes.

En aquella ocasión el coronavirus cortó en seco la proliferación de empresas en un contexto económico que levantaba el vuelo. Hoy día, los efectos de la inflación son la principal causa en esta contracción del emprendimiento local. A ello se suman otros factores habituales que frenan la proliferación de empresas como las trabas burocráticas o los altos costes económicos.

Por municipios solo Lalín, Dozón y Vila de Cruces experimentaron un crecimiento en el último año, siendo la capital dezana el lugar en el que se abrieron más negocios. En este 2023 se establecieron 36 nuevas compañías en Lalín, nueve más que en el último ejercicio. De este modo se mantiene como principal centro económico de la zona, sumando el doble de nuevas firmas que A Estrada. En Dozón pasaron de una a tres y en Vila de Cruces el incremento fue de 4 a 6, siendo el tercer municipio en el que se constituyeron más sociedades.

A Estrada es el segundo, pero retrocedió a cifras de hace un lustro. Su caída es muy acusada respecto al 2022. En ese año los estradenses alumbraron 31 empresas, manteniendo una dinámica positiva generada a raíz del desconfinamiento y la reanimación de la economía.

Lalín por delante de A Estrada

En la comparativa entre los dos principales núcleos Lalín lleva la delantera. En estos cinco años se constituyeron allí 174, mientras que en A Estrada fueron 112. El único año en el que los de Tabeirós llevaron la delantera fue el pasado, sumando cuatro sociedades más. En el resto las diferencias son reseñables, por ejemplo en el 2021, cuando se emprendieron 47 nuevos negocios en la capital dezana por los 27 de A Estrada. En el tercer escalón se encuentra Silleda, aunque en este 2023 solo se han constituido allí tres empresas, una cantidad muy por debajo de la habitual, ya que en este lustro se activaron once en el 2022 y en el 2021, 13 en el 2020 y 14 en el 2019.

En Rodeiro y Agolada echó a andar una empresa y en Forcarei ninguna. La última vez que un concello cerró un año sin nuevas firmas fue Agolada en el 2020.

Febrero y marzo

Observando el reparto mensual se constata que en los meses de primavera y verano el ritmo de crecimiento empresarial es más lento que en los meses de febrero y marzo, donde se constituyeron 22 empresas, 11 por mes. Los meses menos prolíficos fueron los de abril y agosto, con cuatro nuevas compañías cada uno.

«En A Estrada dan más facilidades para emprender un negocio»

Emprender no es tarea sencilla. Las trabas burocráticas y económicas suponen una barrera difícil de superar para todos aquellos que buscan poner en marcha un negocio. Chelo Dosantos conoce bien lo complicado que es echar a andar un proyecto. Hace algo más de un año abrió en A Estrada Check’s Your Style, una tienda de ropa ubicada en la calle Justo Martínez. Este es su segunda experiencia emprendiendo, ya que antes montó una pescadería en Santiago, la cual tuvo que dejar al detectarle alergia al frío.

Reconoce que el sector de la alimentación es más agradecido que el del textil, pero en ningún momento temió dar el paso a echar a andar un nuevo proyecto empresarial. «No tengo miedo, es verdad que los pagos a Hacienda y demás no lo ponen fácil, pero hay que ir intentándolo. No se puede luchar y rendirse, a las cosas hay que darles tiempo y si no funcionan se intentan otras», explica.

Entre las dificultades que está encontrando señala como la principal el poco apoyo que recibe el pequeño comercio. «La gente prefiere ir a comprar a las grandes superficies y deja un poco de lado al comercio local», asegura. Comenta que el auge de la compra por internet también supone un obstáculo, aunque en su caso ha tratado de adaptarse implementando un sistema en línea.

Chelo notó diferencias a la hora de abrir un negocio en A Estrada respecto a Santiago. «En A Estrada es más fácil que en Santiago. El Ayuntamiento da más facilidades para emprender, no pone tantas trabas como en Santiago, que le buscan las cosquillas a todo», dice