A Estrada se hace hueco en el cielo

rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

A ESTRADA

miguel souto

Worldrone despega en el sector de los drones con servicios que van desde el audiovisual a la agricultura de precisión o la revisión de edificios

02 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

A Estrada reclama su pedazo de cielo. En el pujante sector de los drones, una empresa local con más de cuatro años de experiencia ha conseguido hacerse hueco a fuerza de especialización e innovación continua. Se llama Worldrone, tiene su sede en la carretera de Ouzande y es un proyecto de seis amigos que han visto venir de lejos las posibilidades de los drones.

Los hermanos Iago, David y Manuel González Beceiro son, junto a José Ramón Lagos Vázquez, Paulino López Beceiro y Javier Vázquez Ares los artífices del proyecto. Todos se han formado como pilotos avanzados de drones y cuentan con la certificación de la Agencia Española de Seguridad Aérea (Aesa). Los cinco primeros tienen otras ocupaciones profesionales que copan la mayor parte de su tiempo. Javier Vázquez Ares -más conocido como Javicho- es quien está al 100% en el día a día de la empresa, que compagina con su faceta de futbolista.

«Todo xurdiu a finais do 2016. Iago falouno cos seus irmáns e despois comentáronmo. Eu entón traballaba de xardiñeiro, non tiña relación con ese mundo, pero gustoume a idea. Eramos todos un grupo de amigos, de distintos ámbitos profesionais: xardiñería, banca, seguros, enxeñería, docencia...», explica Javier Vázquez, que hoy es un experto piloto de drones con muchas horas de vuelo.

«Viron que era un campo que empezaba e que previsiblemente collería auxe nos seguintes anos, como así foi. A idea era estar ben colocados cando se dese ese bum. E parece que funcionou», comenta el piloto.

La empresa dispone ahora de ocho drones profesionales, con distintos pesos y diferentes calidades de imagen. Algunos no solo graban, sino que tienen también cámaras termográficas o multiespectrales. Las primeras captan la temperatura y radiación que irradia un cuerpo. Las segundas obtienen datos que, procesados con un software especial, ofrecen datos de las zonas con más agua en un terreno, la presencia de plagas en cultivos o la salud y las necesidades de las plantas. «Úsanse moito na agricultura de precisión», explica Javier Vázquez. En este campo, Worldrone tiene un proyecto dirigido a la cooperativa de productores de manzana de A Estrada que podría materializarse si hay ayudas europeas. «Trataríase de facer varios voos ao ano cunha cámara isométrica para controlar as maceiras e buscar o mellor rendemento. Ao final isto é aforro. Se detectas unha praga, ás veces botas o produto en toda a finca. Se a tes localizada, podes atacala alí onde está. Do mesmo xeito pódese localizar a falta de auga ou o exceso», explica el estradense.

Worldrone también empieza a notar cierta demanda de trabajos con cámaras térmicas. «Con elas pódense detectar posibles erros de funcionamento en placas solares, por exemplo. Ao mellor están funcionando pero non ao 100%. Ou humidades en fachadas. Estes traballos de momento non son moi habituais, pero nótase que cada vez hai máis traballo», comenta el piloto.

Pujanza audiovisual

Por el momento, alrededor del 80% de los contratos de Worldrone tienen que ver con el sector audiovisual. La empresa estradense graba imágenes aéreas para documentales, vídeos promocionales, publicidad, cine, series o espacios televisivos. Incluso para bodas y ceremonias. «Antes era algo caro. Había que alugar un helicóptero. Agora pódense ter ese tipo de imaxes a un prezo razoable», explica Javier Vázquez.

La empresa ha alzado el vuelo y apunta al cielo. «Estamos preparados para facer calquera tipo de traballo con drons. Se non temos o modelo que precisamos para algo concreto, conseguímolo. Iso non é un problema», asegura el piloto. Worldrone acaba de conseguir además autorización para poder volar sobre ciudades y espacios aéreos controlados y en operaciones nocturnas. «É un paso importante porque ata o de agora tiñamos que solicitar permiso de cada vez para voar sobre as zonas urbanas, aglomeracións ou de noite, o que esixía facer un estudio de seguridade de cada vez e era un proceso lento. Ao mellor tiñas un encargo para facer no prazo de tres días pero o permiso tardábache dez días», dice Javier Vázquez.

La empresa afronta el futuro con optimismo. «Esto medra cada día. É un mundo cada vez máis cercano para a xente. Cada vez coñécense máis as posibilidades dos drons e a demanda deste tipo de traballos vai en aumento», dice Javier. «Traballamos sobre todo en Galicia, pero tamén fóra. Xa tivemos algún contrato en Toledo. Se o encargo se pode facer, faise», explica.