Turismo de lujo sin salir del perímetro

A Estrada, Lalín y Silleda esconden rincones espectaculares para pasar un domingo


a estrada, lalin / la voz

Ahora que A Estrada, Silleda y Lalín forman parte del mismo perímetro de restricciones sanitarias, ha llegado la hora de hacer turismo de proximidad. Más allá del Pazo de Oca, la Fervenza do Toxa o la Fraga de Catasós, los tres municipios encierran múltiples tesoros que apenas se conocen fuera de sus fronteras. Por supuesto, si alguien no ha visitado nunca los impresionantes jardines del Versalles gallego en A Estrada, la altísima cascada silledense en caída libre o el bosque de cuento de Lalín, van siendo horas de que lo haga. Para el que ya los conozca, el cierre perimetral es la ocasión de oro para descubrir tesoros menos populares.

En A Estrada, el edil de Turismo, Óscar Rancaño, recomienda encarecidamente el mirador de San Miguel de Castro, que ofrece impresionantes vistas sobre el valle del Ulla. La visita puede hacerse en coche o siguiendo a pie la ruta de 9,5 kilómetros que parte de la capilla de San Miguel. La caminata incluye el paso bajo el puente del tren en San Xoán da Cova. La Fervenza de Callobre, la Ruta Codeseda-Sabucedo y el Coto de Ximonde con su puente sobre el Ulla son otros enclaves dignos de conocer. Como curiosidad, también se puede subir al Monte Cávado en Montillón, desde donde en un día claro es posible divisar las Islas Cíes, las Ons y el istmo de la Lanzada.

En Lalín, la edil Begoña Blanco recomienda visitar el Pazo de Liñares, el Museo Ramón Aller y el Castro Tecnolóxico, el edificio vanguardista que alberga el consistorio. Al aire libre una buena opción es el Paseo do Pontiñas, una envidiable senda de 10 kilómetros al borde del río ideal para caminar, pasear en bici o hacer deporte. Además, enlaza con una red de sendas verdes que parten del casco urbano. La Carballeira do Rodo -con una interminable mesa de piedra- es otra opción, igual que la Ponte dos Cabalos (Moimenta), aunque ahora se encuentra en obras.

La edil responsable de Turismo de Silleda, Mónica González, aconseja las cascadas de Férveda (Escuadro) y Santa Mariña (Graba), que están señalizadas y con accesos acondicionados. También el antiguo puente de Ponte Taboada, en pleno Camino de Santiago en un precioso tramo empedrado. Siguiendo la senda se llega al pazo y a la carballeira de Trasfontao. Para respirar aire puro también merece la pena la Carballeira das Pedrosas, 13.000 metros cuadrados de parque con tirolina y red de senderos.

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