Tímida reapertura del comercio estradense en la fase cero

La mayoría de los establecimientos se preparan para abrir el próximo lunes, ya sin sujección a la cita previa obligada ahora


a estrada / la voz

La primera fase de la desescalada hacia la «nueva normalidad» ha tenido escasa incidencia en el comercio estradense. A pie de calle, la estampa general sigue siendo la de un comercio cerrado, aunque ahora pueda verse alguna luz dentro o alguna persiana a medio abrir. La mayor parte de los comerciantes se reservan para la reapertura permitida a partir del lunes 11 de mayo, ya sin la sujección a una cita previa que de momento frena a la clientela para casi todo. Las peluquerías y barberías -negocios en los que ya tradicionalmente se trabajaba con cita previa- son de los pocos negocios que han abierto con una demanda importante. No obstante, las limitaciones en el aforo y las nuevas medidas de seguridad implementadas recortarán los beneficios. Lo cuenta Sonia Silva, de la barbería homónima. Sonia abrió su negocio en la Avenida de América solo diez días antes del cierre forzoso por la crisis sanitaria. Apenas le dio tiempo a promocionarse. Este lunes reabrió sus puertas. Según asegura, económicamente no va a compensarle. «O traballo lévache máis tempo polas medidas de desinfección necesarias e os gastos son máis por todo o material que tes que comprar. Ademáis non foi doado atopalo. Guantes e mascarillas estaban agotados ou ao doble do prezo. As toallas e todo o material ten que ser desechable e hai que desinfectar todo de cada vez», explica. Otros negocios del sector optaron por retrasar la apertura por estos inconvenientes. Ella prefirió abrir. «Hai que darlle o servizo ao cliente que o necesita, aínda que non lle vaias gañar», explica.

Lavanderías y zapaterías fueron otros de los negocios que abrieron este lunes. Santiago Puente, de la Zapatería Alfonso estaba al pie del cañón, con horario completo de mañana y tarde. De momento, rematando trabajo pendiente. Por la mañana no había recibido ningún encargo nuevo. «La gente aún se está enterando de que estamos trabajando. De momento hay poco movimiento, pero hay que ir empezando», dice.

«Isto pillounos xusto empezando as campañas de comuñóns e de arras»

La mayor parte de las tiendas de ropa de A Estrada estaban este lunes cerradas a cal y canto. Algunas con personal dentro, preparándose para una reapertura que aún no tienen claro cómo será en cuanto a medidas de protección. En A Tenda de Fraber Bernardo Díaz trabaja por las mañanas para intentar reorganizar la campaña de comuniones y arras y atender a los clientes que se acerquen. «En inverno traballamos un pouco de todo, pero no verán centrámonos en traxes de comuñóns e de arras e roupa infantil de gama media alta, para eventos sobre todo. A campaña estaba arrancando, pero quedou rota e deixounos con toda a roupa na tenda. En marzo tiñamos as primeiras citas e xa quedaron todas anuladas e agora hai que ver quen apraza, quen pospón para o ano que vén e atender a quen queira mercar porque hai que encargar e tarda...», explica.

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