El comercio adelanta las rebajas y da casi por perdida la temporada

Las tiendas se rinden a los descuentos para intentar incentivar las ventas


Lalín / la voz

La previsión de buen tiempo para la próxima semana no infunde mucho consuelo a los comerciantes de la zona que han visto como una primavera lluviosa como pocas les arruinó ya prácticamente la temporada. En un paseo por las calles, se puede observar que muchos de los escaparates ya lucen carteles de descuentos, adelantando, de algún modo, unas rebajas que ya están a la vuelta de la esquina.

El viernes tuvo lugar en el centro comercial Pontiñas la Noite Branca y en A Estrada, Acoe, celebró su Noite de Compras ya el pasado 18 de mayo con más de medio centenar de establecimientos participantes y descuentos entre el 10 y el 60 %. Por su parte el Centro Comercial Aberto de Lalín, dependiente de la AED, aplazó este año unas semanas la Noite Branca, que el pasado año tuvo lugar el 9 de junio. Claro, que el tiempo era otro y Lorenzo no se hacía tanto de rogar.

Los comerciantes están convencidos de que a estas alturas muchos de sus clientes ya esperarán a comprar en las rebajas porque, al fin y al cabo, por mucho calor que haga o sol que luzca en breve, julio está ya cerca y para Noite Branca de Lalín, preludio ya consagrado de las rebajas, aún queda menos.

Se quejan de que el grueso de la mercancía tendrán que venderlo ya a precio de rebajas, lo que supone no sacarle el rendimiento previsto y acabar más o menos con lo comido por lo servido como mucho. Una temporada mala que viene detrás de otra no menos mala por culpa de la meteorología. Y es que en la de otoño-invierno pasó al revés. El buen tiempo se prolongó casi hasta diciembre y con él la manga corta, las terrazas y otros atributos normalmente del verano que se instalaron en un otoño que parecía no tener fin y en un invierno que, al principio se resistió a hacer acto de presencia.

De ahí que si en otoño-invierno los abrigos fuesen los que quedaron en las estanterías a la espera de las rebajas de enero, ahora lo son las prendas de verano.

La hostelería se suma a las quejas del comercio porque a estas alturas las terrazas están luciendo mucho menos que el año pasado. El comercio les envidia, en cambio, que la temporada pasada el buen tiempo les permitiera hacer más caja y en invierno, recuerdan, en el caso de Lalín, sobre todo, el cocido continúa siendo un magnífico aliado para sumar clientela.

Estos días el comercio recurre a mil y una fórmula para captar clientela. Los descuentos en las prendas varían de una tienda a otra pero abundan los del 15, el 20 % o el 30 %. Hay quien anuncia días especiales, promociones, el mes del vestido o descuentos de la Mid Season.

Hay quien anuncia incluso prendas con el 50 y al 70 % de descuento pero en ropa de invierno. Otra fórmula recurrente para animar las compras es ofrecer descuentos que crecen en porcentaje en función del número de prendas o al comprar una segunda prenda.

La salvación de la moda de ceremonia y la condena del baño

Lo que no para la lluvia son bodas, comuniones o bautizos. Y aunque ahora parece que empiezan a estar de moda las bodas de invierno, la primavera y el verano siguen siendo la época fuerte de todo tipo de ceremonias. En muchos comercios de la zona coincidían en explican que lo que les estaba salvando un poco la temporada era precisamente la ropa de ceremonia.

A bodas, bautizos y comuniones se suman cada año con más fuerza las graduaciones. En alguna tienda explican que ya no son solo los graduados los que quieren ir de largo o de fiesta, desde el esmoquin o el traje para ellos a los vestidos largos o cortos pero de fiesta para ellas sino que las madres y los padres también aprovechas para comprarse algo para ir arreglados al acto.

En las bodas, explican, cada vez las invitadas se atreven más con los tocados y los complementos. En las zapaterías confiesan que las ventas se ciñen de momento a los zapatos cerrados y las sandalias que salen son de fiesta para bodas. Y mientras las prendas de ceremonia triunfan en cualquier edad, niños incluidos, la ropa de baño es la que más sufre el frío y la lluvia. En alguna tienda confiesan que aún no sacaron las prendas de las cajas y otros los venden ya con importantes descuentos.

Impermeables que vuelan y paraguas de largo recorrido

Aunque las ventas escasean en un recorrido por las tiendas escasean a los impermeables. En algún establecimiento explican que ya solicitaron la reposición una vez de estas prendas y volvieron a volar de las estanterías, al igual que algún tipo de chaqueta.

Los paraguas también han visto ampliada su temporada de ventas, aunque en la zona, esta suele abarcar casi todo el año.

Los comerciantes subrayan la gran influencia del tiempo en las ventas. Es algo que dicen, no falla. Con sol, la gente se anima a comprar y a estrenar y con mal tiempo, explica alguno, «saese menos da casa mentras que co bó tempo a xente pasea, mira escaparates, entra e merca». Dado que las estaciones ya no son lo que eran, en las tiendas apuestas cada vez más por la ropa de entretiempo para todo el año que garantiza, al menos ciertas ventas y por las novedades continuas.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El comercio adelanta las rebajas y da casi por perdida la temporada