La asociación Ecoloxistas Galicia Atlántica e Verde denunció el 11 de agosto ante el Seprona, el Concello de Lalín, Augas de Galicia el mal estado de las aguas del río Pontiñas en el paseo fluvial. Apuntan el «alto grao de eutrofización e cheiros moi fortes» que achacan a posibles vertidos con altas concentraciones de nitratos y fosfatos. Apuntan a la ganadería intensiva como posible causa de la eutrofización de las masas de agua en la comarca de Deza como en las limítrofes pidiendo a las administraciones competentes «que investiguen de forma urxente a orixe da contaminación detectada no Pontiñas e que se depuren responsabilidades» y reclaman una moratoria inmediata a la instalación de ganadería industrial en Galicia. Llaman la atención de otros episodios en la zona como el nivel de alerta 2 en Portodemouros, en Brocos, por la presencia de cinobacterias, o el llevó al cierre temporal de la playa fluvial de Pozo do Boi.