La lalinense, de tan solo 15 años, ha logrado la plata en el nacional de selecciones autonómicas
03 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Con apenas 15 años de edad y todavía en la categoría cadete, la lalinense Sálvora Vilariño ya sabe lo que supone quedarse a las puertas de ganar el oro en una competición nacional y, al mismo tiempo, valorar como se merece un subcampeonato de España. La jugadora de la capital dezana, nacida en el 2010, regresó a principios de este mes del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas (CESA) de Balonmano Playa con una plata al cuello y la satisfacción de haber formado parte de un equipo que rozó el título nacional tras haber caído solo ante la selección de Cataluña.
En este éxito ha tenido un papel destacado el bloque formado por el club vigués Petanca, equipo al que pertenece Sálvora Vilariño durante la temporada de playa y que aportó ocho de las diez jugadoras convocadas por Galicia para la competición estatal. Al frente del equipo estuvo el también lalinense Iago González, exjugador del primer equipo del Balonmán Lalín, que ejerció como entrenador del conjunto cadete y contribuyó a guiar al grupo hasta la final del campeonato. «Ao principio, tras perder, estabamos un pouco tristes, pero, despois de pensalo en frío, xa nos dimos conta do que acadaramos. É a primeira vez que Galicia consegue unha medalla en balonmán praia», apunta Sálvora Vilariño, que también agradece la oportunidad que le ha brindado la Federación Galega de Balonmán de disfrutar de esta experiencia para seguir creciendo como jugadora.
Pese a su juventud, la deportista afrontó la final con la tranquilidad que le habían dado experiencias anteriores. «Antes dos partidos sempre hai nervios, pero cando entras na area desaparecen. No balonmán praia todo pasa moi rápido e tes que estar concentrada en todo momento para lograr un bo resultado», explica Sálvora. Fue precisamente esa capacidad para gestionar la presión de todo el equipo la que permitió que Galicia rozase un título histórico. «Fixemos un torneo excelente ata o último partido. Chegamos á final bastante cansadas e con algunha que outra pequena lesión, pero soubémola loitar ata o último momento, aínda que as catalás foron superiores a nós e terminaron gañando», resume la joven.
Cantera rojinegra
Aunque el éxito le ha llegado compitiendo sobre la arena, el historial deportivo de la lalinense comenzó mucho antes. Sálvora comenzó a jugar al balonmano con apenas cuatro años en el Balonmán Lalín. En el club rojinegro se ha formado hasta ahora y en el que sigue compitiendo en la modalidad de pista. El salto al balonmano playa se produjo hace solo un par de veranos gracias a varias amigas de la selección gallega que ya jugaban en el Petanca.
«
Silvia Lomba, unha amiga miña que está no Atlético Guardés e que xa xogaba ao balonmán praia, invitounos a outra rapaza e a min a probar no Petanca. Ao final, acabamos facendo un gran equipo coas amigas da selección
», explica Sálvora, que reconoce que esta modalidad le ofrece la ocasión de pasar tiempo con jugadoras que no ve tan habitualmente y supone un aliciente para su práctica. «
Teño amigas de A Guarda, de Vigo ou de Redondela que non vexo durante o inverno coas que podo xogar grazas ao balonmán praia
», indica la joven de Lalín, muy ilusionada por ese subcampeonato.
Más allá del balonmano
Pero la trayectoria deportiva de Sálvora bien pudo haber tomado otros derroteros que nada tienen que ver con el deporte rey de Lalín. Y es que antes de centrarse en el balonmano, la joven también destacó en la hípica, una disciplina en la que llegó ser subcampeona de Galicia con tan solo 12 años. Sin embargo, la exigencia de compatibilizar sus estudios con ambos deportes la obligó a tomar una decisión. «Deixei a hípica hai dous anos porque érame moito compaxinar todo. Ademais, pechou o centro hípico de Lalín e tiñamos que ir ata Silleda, así que me decantei polo balonmán. Non o dubidei nin un segundo», cuenta la ya subcampeona de España de balonmano playa
En cuanto a sus estudios, Sálvora comenzará el próximo septiembre primero de Bachillerato en el instituto Ramón María Aller Ulloa de Lalín y, aunque todavía no tiene decidido qué camino profesional seguirá, reconoce que le gustan las carreras con una fuerte vinculación con el deporte y la enseñanza. «Atráenme moito os graos en Ciencias da Actividade Física e do Deporte, Fisioterapia e Maxisterio, pero aínda teño tempo para pensalo», señala la deportista, que todavía tiene muchos retos deportivos por delante. Uno de ellos será iniciar una nueva etapa en los juveniles del Balonmán Lalín con la idea de poder jugar posteriormente en el primer equipo femenino, que volverá este año bajo las órdenes de Danijela Savic. «Estou moi ilusionada», apunta la joven promesa.