Las playas fluviales pasan con nota el examen de Sanidade en la zona

Rocío Perez Ramos
RoCío Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

La calidad del agua fue tachada de excelente en todas, excepto en la de A Carixa, en el municipio de Vila de Cruces que se quedó con el calificativo de «boa»

02 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Con el verano a las puertas, aunque de momento el tiempo continúe algo revuelto, la mirada está la en el disfrute de las playas. Por un lado, las marítimas a las que seguramente se desplazaron estos días muchos vecinos de la zona, y ya dentro de las dos comarcas de Deza y Tabeirós las fluviales que comienzan los preparativos para recibir visitantes.

La Consellería de Sanidade publicó ya el registro de aguas de baño de la actual temporada y sus consiguientes resultados del estado de sus aguas. En las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, todas pasaron el examen con nota. Todas menos una recibieron la calificación de excelente. La única que se quedó un poco por debajo fue la de l área recreativa de A Carixa cuya calificación se quedó en un simple «boa».

En el registro de la Xunta una de las últimas de la zona en ser incluida, en los últimos años, fue la de A Praíña, en el río Ulla, en A Estrada y que ha ido ganando en popularidad entre vecinos y visitantes. También en A Estrada y con la etiqueta de excelente, e n cuanto a la calidad del agua se refiere, está la del río Liñares.

En Lalín, forma parte del registro, la de Pozo do Boi, en Lalín, lugar de refugio de las altas temperaturas del verano para cientos de lalinenses y visitantes que optan por sumergirse en el río Deza y disfrutar de este espacio de recreo y que también cuenta con un agua excelente. A esta se suma la del río Deza, también en Lalín y con una agua excelente.

El mismo calificativo que recibe, de momento, la calidad del agua del área recreativa de Brocos, en el Concello de Agolada y a orillas del embalse de Portodemouros.

A esta lista se añaden otras cinco, ya en el municipio de Cerdedo-Cotobade que, desde la fusión de ambos, se encuadra ya dentro de la provincia de Pontevedra. En este caso en cuatro de ellas el agua obtuvo también la calificación de excelente, menos la situada a orillas del río Almofrei, en Pozo Negro, en Reboredo, que fue calificada como buena.

Las otras son otra situada también en el rio Almofrei, en Xesteira; una tercera en Carballedo, también a orillas del río Almofrei. Las otras dos son la del río Cabanelas, en Viascón y otra en Cabanelas, en el río Lérez. En todas ellas la calidad del agua también fue calificada de excelente.

En la zona existen algunas áreas recreativas fluviales más, en algunos casos muy concurridas en la temporada de verano, que aún no forman parte del registro de la Xunta. Una de ellas es la de Sanguiñedo, en el municipio de Dozón, o la de Cerdedo, en Cerdedo-Cotobade.

Las nuevas inclusiones, como sucedió en el 2023 con A Praíña, parten en muchos casos de las peticiones y propuestas realizadas desde los concellos, a veces a petición de los vecinos.

De la amenaza de la microcistina en Brocos a los candados rotos en Liñares

En mayo del 2024 la Dirección Xeral de Saúde Pública de la Consellería de Sanidad calificaba de excelente la calidad delas aguas que bañan el área recreativa de Brocos, en Agolada. Dos meses después de ese visto bueno en la primera vez que estas aguas alcanzaban ese nivel de salubridad, la microcistina volvía a atacar el cauce. Esta toxina se convirtió en los últimos años en una amenaza y provocó ya en varias ocasiones la suspensión y prohibición del baño y de las actividades acuáticas un tiempo. En alguna ocasión, afortunadamente, ya en, un poco fuera ya de la temporada veraniega.

El mal estado del embalse continúa preocupando a vecinos y pescadores, que achacan la amenaza de la microcistina a la contaminación que, dicen, generan los vertidos de las explotaciones porcinas de intensivo y el área industrial de Melide.

A esta cuestión se suman las quejas en algunas áreas recreativas de la zona por el mal estado de las instalaciones y la demanda de la reposición de mobiliario urbano o de tareas de mantenimiento, En A Estrada Móvete pedía recientemente se abriera la playa fluvial de Liñares todo el año a petición de los vecinos. Anualmente se abre del 23 de junio al 6 de septiembre para la temporada de baño, pero su cierre hace que haya gente que acceda a la zona de forma irregular. A principios de abril, el Concello colocaba un nuevo candado después de que los tres anteriores fueran reventados, añadiendo una visible señal de prohibido el paso.