A Estrada ofrece un singular concierto tras un telón que actuará como lienzo
DEZA
La música de Javier Otero y la pintura de Luciana Rago dan vida al espectáculo
09 abr 2026 . Actualizado a las 11:57 h.A Estrada será escenario este sábado del estreno de una singular propuesta artística que combina la música del pianista y compositor estradense Javier Otero Neira y la pintura no figurativa de la artista argentina Luciana Rago Ferrón, basada en la tradición caligráfica oriental.
El espectáculo es una realidad gracias a la mediación de la comisaria de arte gallega Paula Cabaleiro que, habiendo trabajado con ambos artistas, vio que podían conectar en un espectáculo multidisciplinar y los puso en contacto. Del encuentro entre ambos artistas surge el espectáculo Una línea sueña, una especie de performance en la que la música y la pintura en directo toman el escenario conjuntamente. El espectáculo se estrenará este sábado, día 11, en el teatro Principal de A Estrada. La función, de cincuenta minutos de duración, será a las 20.30 horas y las entradas (5 euros) ya están a la venta en el departamento de Cultura del Concello de A Estrada, aunque también estarán disponibles en la taquilla antes del espectáculo.
Javier Otero presentó la propuesta artística ayer en A Estrada, acompañado por el alcalde estradense, Gonzalo Louzao. No quiso desvelar todos los detalles para mantener el efecto sorpresa de un espectáculo singular, pero sí avanzó su esencia. Según explicó, Una línea sueña aúna dos experiencias artísticas en directo.
Por una parte está el sonido creado por el propio Javier Otero, que combinará piano y música electrónica. El 70% del repertorio fue creado ex profeso por el compositor para esta performance, mientras que el 30% restante será improvisado sobre la marcha, en función de la actividad pictórica de su compañera artística. Será música «experimental», «sensorial y sensitiva», en palabras del propio autor.
La experiencia sonora irá de la mano de la experiencia visual. Un gigantesco telón de papel vegetal ocultará el escenario. Será un lienzo de diez metros de ancho por 3,5 de alto tras el que se esconderá la artista Luciana Rago con sus brochas y pinceles. La artista utilizará tinta china para trabajar sobre el papel. La tinta traspasará el lienzo y permitirá que el público siga el acto creativo en directo.
El estradense Javier Otero, pianista de formación clásica, tiene publicados doce discos y desarrolla sus propios proyectos de música para piano y electrónica. Desde hace años está interesado en la creación de nuevos formatos de conciertos y en la búsqueda de la conexión que existe entre las diferentes expresiones artísticas en directo. Su interés por las diferentes expresiones artísticas lo ha llevado a estrenar su primera ópera, Pálido Punto Azul, escrita en gallego.
La pincelada única de Luciana
Por su parte la argentina afincada en Madrid Luciana Rego trabaja desde hace quince años en la creación de imágenes que son paisajes internos: una forma de poesía incompleta, un registro del gesto, del impulso y de la danza del trazo. Investiga conceptos clave de la tradición pictórica china y japonesa y construye imágenes a partir del gesto y de la pincelada única, utilizando principalmente tinta china sobre papeles de fibras vegetales. Sus obras fueron expuestas en el Matadero (Madrid), el Colegio de España en París o el Centro Cultural Kirchner de Buenos Aires y, actualmente, en la Bienal de Arte de Pekín.
La obra de Luciana Rego puede verse también estos días —ambientada con la música de Javier Otero— en el Salón Artesonado del Colegio de Fonseca (Santiago), dialogando con el techo mudéjar de la sala. La muestra, titulada O ceo aos meus pés, podrá visitarse hasta el 18 de abril.