Cuatro de cada diez universitarios pierden la beca tras el primer año

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez REDACCIÓN / LA VOZ

DEZA

XOAN A. SOLER

El 30 % de los alumnos de grado de la USC tienen ayudas para estudiar

31 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Tres de cada diez universitarios de grado de la USC cuentan con una beca del Ministerio de Educación. Son el 30,4 % según los datos del curso 2023-2024 que se acaban de publicar. Es la cifra más baja de los últimos años, una tendencia común a otras universidades. En el primer curso tras la pandemia, por ejemplo, el 2020-21, la tasa de becarios superó el 40 %. Pero más allá del número de alumnos que estudia una carrera con ayudas económicas, es llamativo el porcentaje que la pierde tras el primer año. El 39 % del total, cuatro de cada diez, el porcentaje más alto de las tres instituciones gallegas. En A Coruña son el 38,4 % y en la UVigo el 37,5 %. En el caso de la USC (también en las otras dos) es mayor el número de estudiantes varones que se quedan sin beca que el de alumnas. Son, en concreto, el 37,7 % de las becarias y el 41,6 % de los becarios en la institución compostelana.

La pérdida de beca no afecta en la misma proporción a todas las áreas de conocimiento. Es más, en las carreras relacionadas con administración y derecho la tasa casi triplica a los grados del ámbito educativo. En las primeras pierden la beca el 64,8 % de los beneficiarios y en las segundas el 23,8 %. Los estudiantes de informática están también en la parte baja (un 27,5 %), mientras que las carreras relacionadas con el sector primario, como algunas de las ingenierías lucenses, presentan un porcentaje alto de pérdida de beca: el 42,4 % de quienes disfrutaban de ella el primero año se quedan sin la ayuda.

En general se trata de un porcentaje muy alto y similar a la media estatal (38 % en las universidades públicas presenciales y más del 50 % en instituciones como la de Navarra o la Politécnica de Madrid), cuya explicación está en los requisitos académicos, ya que los económicos no suelen variar tanto de un año a otro. En el primer curso solo es necesario acceder con un cinco a la universidad, imprescindible en todo caso en el sistema actual, pero a partir del segundo, además de matricularse en un curso completo, es preciso haber aprobado el 90 % de los créditos en ciencias sociales y jurídicas, arte y humanidades; el 80 % en ciencias de la salud y el 65 % en ciencias, ingenierías y arquitecturas.

Más de seis mil alumnos

En el 2024, y según los datos del ministerio, había 6.187 estudiantes de grado con beca del Gobierno central, 4.283 de ellos mujeres. Por ámbitos de conocimiento destacan dos, salud y educación, que suman más de 2.500 beneficiarios, ya que son dos áreas con mucha matrícula en la Universidade de Santiago.

La cifra total de becarios es la más baja desde el 2015 aunque lo cierto es que no ha habido grandes variaciones, a excepción de los años posteriores a la pandemia —2020-21 y 2021-22— cuando aumentaron mucho las ayudas. En el 2020, por ejemplo, hubo 8.195 becarios.

Suben los importes

Lo que sí ha crecido de forma progresiva, aunque bajen los beneficiarios, es el importe global de las becas. Si en el curso 2015-16 fueron 19,3 millones de euros y en el 2020-21 un total de 28,3, en la última estadística la cifra sube a 29,8 millones de euros pese a que el número de alumnos con ayuda es muy inferior.

La inserción laboral: el 77 % trabajan a los cuatro años de graduarse

El 77,39 % de los graduados de la USC estaban afiliados a la Seguridad Social a los cuatro años de finalizar su carrera, una cifra prácticamente idéntica a las otras universidades gallegas y a la media estatal (78,3). La inserción varía por áreas de conocimiento y mientras en artes y humanidades baja al 62,22 %, en el caso de los titulados en ingenierías y arquitecturas y ciencias de la salud sube 25 puntos (88,12 % en las primeras y 86,58 en las segundas). Presentan mayor índice de empleabilidad y mejor salario. Los egresados de la USC de ciencias de la salud tienen una base media de cotización anual de 37.000 euros a los cuatro años de graduarse e ingenieros y arquitectos de casi 31.000. Sin embargo, quienes hicieron una carrera de ciencias sociales y jurídicas reducen los ingresos a 26.679 y en artes y humanidades se quedan en 27.060 euros. La base de cotización de los titulados de la USC es menor a la media estatal (30.883 euros frente a 32.218), pero la más alta de las universidades gallegas.