De la capital gallega del mueble al corazón de la industria italiana con las becas Erasmus

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

Los estradenses Samuel Urdaneta y Lois Mosquera estudian Madera en el IES Losada y completan su formación en Italia

14 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los estudiantes estradenses Samuel Urdaneta Valiñas y Lois Mosquera Paino viven desde el pasado 1 de marzo una aventura italiana. Los dos son alumnos del ciclo medio de Madeira e Moble del IES Antón Losada Diéguez y han aprovechado las becas Erasmus para perfeccionar su formación práctica al tiempo que conocen desde dentro la industria italiana.

Samuel y Lois no pueden estar más contentos con su destino formativo. «Estamos en una fábrica en Varedo, una localidad que está a 15 minutos en tren de Milán. La firma se llama Bonomi Pattini y es un grupo empresarial importante. Aquí tiene cuatro o cinco almacenes gigantes y en total tiene nueve sedes repartidas por toda Italia», explica Samuel Urdaneta al acabar su jornada. «El jefe habla español y es muy majo y los compañeros no nos pudieron tocar mejores. Son muy buena gente», comenta.

Según explica, el trabajo en la empresa se organiza en distintas áreas y sus supervisores les han propuesto ir rotando por las distintas secciones y máquinas para poder dominar todo el proceso. «Yo empecé en la sección Industrial y Lois en la de Logística. Cada quince días vamos a ir rotando», dice Samuel.

La jornada laboral es de ocho horas de lunes a viernes. «Hacemos el mismo horario que todo el mundo, de 8.00 a 12.00 horas y de 13.30 a 17.30. Aquí se respeta muchísimo el horario. A las 17.29 suena la alarma y todo el mundo empieza a salir», explica el estradense.

El idioma no ha supuesto un problema en absoluto para los estudiantes. «Si nos hablan despacio, se entiende todo perfectamente. Y nosotros estamos probando con el italiano. Ya vamos soltando alguna palabra», dicen los jóvenes.

Para los estudiantes, lo más complicado del desembarco fue encontrar alojamiento. «Desde España era difícil que alguien nos alquilase sin conocernos y solo por tres meses. Este primer mes nos quedamos en una residencia de curas en Milán, pero para el próximo ya conseguimos un piso en Varedo y así nos evitamos los 45 minutos de viaje que tenemos ahora», cuentan.

Además de formarse, los estudiantes ya han tenido tiempo de visitar el estadio del Milan, el Castello Sforzesco o el lago de Como. Y todavía les quedan dos meses y medio por delante. «En tres meses ya podemos ser guías», dicen bromeando.

«Una oportunidad»

«Es una suerte que haya estas becas Erasmus, porque lo que sí estamos notando es que la ciudad es cara. Es una oportunidad de formarte en otro país y una experiencia más», explican.

Samuel Urdaneta tiene claro que, al terminar el ciclo medio, quiere entrar ya en el mercado laboral. «Me gustaría quedarme en Italia, pero, siendo realistas, supongo que tengo más posibilidades de trabajar en Galicia», dice. Su compañero Lois Mosquera tiene otros planes. Él pretende exprimir las prácticas en Italia para aprender lo máximo posible y luego volver al IES Losada Diéguez para hacer el ciclo superior de Madera antes de incorporarse definitivamente a la vida laboral.