«Teño 100 euros para a comida ata o día 10 e non podo nin mercar pintura»

Javier Benito
Javier Benito LALÍN / LA VOZ

DEZA

Miguel souto

Sergio Rey intentará costear la reforma de la casa que tiene alquilada en Piloño, dañada por el fuego en la chimenea, a pesar de la falta de recursos

23 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Sergio Rey contesta con la voz apagada, casi tanto como su ánimo ante la ausencia de solidaridad en general, especialmente desde el Concello de Vila de Cruces, que siente después del incendio que afectó este domingo a la vivienda que tiene alquilada en la aldea de Alcobre, en la parroquia de Piloño. Solo algún atisbo de solidaridad individual está encontrando este hombre, que junto a su pareja se había instalado en esa casa hace aproxidamente un mes. El mundo les cayó encima pero están dispuestos a luchar para recuperar ese hogar, aunque sea a pasos cortos, dada su situación económica.

La posibilidad de que la casera, una señora de avanzada edad, asuma la restauración de la vivienda resulta una quimera. Lógicamente ya conversaron tras lo ocurrido el día 18 pero la mujer les reconoció que carece de recursos para asumir el coste de esos trabajos, solo les condona el pago del alquiler. La rehabilitación se debería centrar sobre todo en la cocina, que quedó totalmente destrozada. Incluso por el calor saltaron numerosos azulejos, además de arder el mobiliario —desde mesa a sillas— y electrodomésticos —un microondas, la nevera o una televisión—, entre otros enseres.

La pareja seguirá durante días utilizando el sótano de la casa —cuenta con ese espacio y una primera planta— aprovechando que dispone de lareira, aunque carece de otros servicios básicos como agua caliente. Entre paredes de piedra casi sin revocar, entre humedad y ratones, como él mismo explicaba ayer en La Voz, intentan sobrellevar la pesadilla en que se han convertido sus vidas desde que esa chimenea sin mantenimiento causaba el fuego que no pudieron controlar. Solo pudieron salir corriendo y avisar a los Bombeiros de Deza.

Cepillo en ristre y con lejía están intentando limpiar el rastro del humo de paredes y techo en las habitaciones, «pero custa bastante facelo». Pero con eso solo no basta y dinero, afirma Sergio, no tienen para asumir gastos extra. «Teño cen euros para a comida ata o día 10 que cobro a pensión e non podo nin mercar pintura para arranxar as paredes», remarca apesadumbrado. Y la pintura sería una de las mil cosas necesarias para lograr unas condiciones mínimas de habitabilidad en esa primera planta.

«Vamos a ver se podemos saír do paso pero necesitamos axuda das institucións», clama Sergio Rey. Ya lograron adecentar el baño, ya que los azulejos son más fáciles de limpiar que las paredes de las habitaciones.

El gobierno local alega a que no pueden acceder a las ayudas de emergencia social

Tocó insistir pero al final hubo ayer un pronunciamiento del gobierno cruceño de Xuntos sobre esa falta de colaboración con esta pareja, ofreciéndose tan solo al conocer su caso a poner un camión a su disposición para retirar los enseres destruidos por el incendio. Argumentaban que por normativa no pueden ser beneficiarios de ningún tipo de ayuda de emergencia social al no estar empadronados al menos desde hace seis meses en el municipio. Así explican haberse desentendido de este drama, sin buscar otras vías de apoyo, económico o de otro tipo, por ejemplo lanzando una campaña solidaria de recaudación de fondos. Hay que recordar que el hombre está empadronado en el País Vasco donde cobra una pensión tras reconocérsele una minusvalía del 43 % después de haber sufrido un infarto de miocardio y su pareja está regularizando sus papeles.

Sergio Rey recordaba otros casos similares en Vila de Cruces, en la etapa de Jesús Otero en la alcaldía, que «lle deron cartos ao señor e houbo un número de conta corrente posto polo Concello para que a xente colaborase». Con cierta rabia en la voz, cree que el actual gobierno local está más preocupado «por asfaltar eiras que por axudar cando fai falta». Y ni eso, dijo este hombre angustiado, porque ya avisó en más de una ocasión de que un muro próximo a la carretera en las inmediaciones de la vivienda se había caído en varios puntos. Y a pesar de la advertencia nadie del Concello acudió a evaluar la situación y acondicionarlo, como la carretera «que está desfeita». Se limitaron a pedirle que hiciese fotos y las mandase.

¿Cuánto tiempo tendrán que vivir en ese sótano? Ni el propio Sergio lo sabe. Por ahora ya padecieron esos sinsabores durante cuatro días.

Un electricista les colocará un termo de segunda mano y algún vecino les donará alguna ventana

Con cuentagotas se están produciendo algunos gestos de solidaridad con esta pareja afincada en Alcobre. Un electricista acometerá en unos días la renovación de la instalación afectada por el fuego. Pero de forma más urgente, en principio ya hoy mismo, colocará un termo de segunda mano para que puedan disponer de agua caliente. Porque desde el domingo no saben lo que es poder ducharse. Y quedaron en que ya irían pagando esos trabajos a plazos como buenamente pudiesen.

Algún vecino también les cedió alguna ventana porque se vieron afectadas, así como una puerta, además de estallar los cristales. Pequeñas iniciativas para ir remozando lo que dañó el fuego y al menos «voltar pouco a pouco a certa normalidade». Tiene la firme intención de, contra viento y marea, aunque le suponga un coste económico difícil de asumir, que ese hogar que empezaban a crear él y su pareja continúe siéndolo. En espera de algún apoyo institucional o particular, el próximo miércoles acudirán a Cáritas en A Estrada —de la que depende Vila de Cruces, explica Sergio— a ver si pueden echarles una mano. La institución ya está colaborando con la mujer para su regularización en nuestro país.

Mientras, el exregidor cruceño, Jesús Otero, a quien pedía apoyo Sergio ya que trabajó en una brigada municipal durante su mandato, está intentando conseguir ayuda para la pareja.