Panaderos, chóferes y cuidadores son los puestos más demandados

David Cofán Mazás
David cofán LALÍN / LA VOZ

DEZA

Miguel souto

Los oficios tradicionales tienen problemas para encontrar personal

12 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El mercado laboral de las comarcas no es muy diferente al del resto de Galicia y España. Después del pico de contrataciones del verano llegó la lógica caída en octubre, aunque menor que en otros años e incluso con un leve crecimiento intermensual en Tabeirós-Terra de Montes. En total son 2.526 personas desempleadas, la mayoría de ellas inmersas en una búsqueda activa de trabajo. A las habituales ofertas de empleo de dependientes o mozos de almacén últimamente se observa un repunte en la búsqueda de trabajadores cualificados —o no— para oficios tradicionales.

Uno de los sectores más necesitados de mano de obra es el de las panaderías. Los obradores de las comarcas se están quedando sin relevo y suman muchas dificultades para encontrar trabajadores. En los principales portales de empleo para la zona se acumulan numerosas demandas de panaderos, ayudantes, aprendices o repartidores. En los últimos dos meses se cuentan cerca de una quincena, alguna de ellas todavía activas. La mayoría de estos anuncios son de obradores de Lalín, A Estrada, Silleda y Vila de Cruces.

Otro sector que busca empleados de forma casi desesperada es el de los transportistas. Las empresas de la zona demandan conductores. El portal de empleo de la Asociación de Empresarios do Deza señala que entre octubre y septiembre hubo más de tres vacantes de chófer de camión, una cifra que complementa con una oferta todavía activa en el tablón web de A Estrada. También se buscan repartidores (2 anuncios en A Estrada) y un conductor de furgón en A Bandeira.

En una población tan envejecida es comprensible que uno de los puestos más solicitados sea el de gerocultor, así como cuidadores o enfermeros. En el portal de empleo estradense se anuncian desde septiembre hasta ocho vacantes en este ámbito. Algunos en concellos limítrofes como Ames, pero otros en A Estrada, Silleda y Cerdedo-Cotobade.

También se buscan personas para trabajar en granjas, especialmente en el área de Deza. Silleda y Lalín son los lugares donde más explotaciones necesitan personal. Por ejemplo, aún está abierta una convocatoria para un ayudante en una granja de vacuno de leche en la capital dezana.

Barnizadores, marmolistas, canteros o pulidores son otras ofertas habituales

Oficios como canteros, marmolistas, carpinteros o albañiles también están encontrando serias dificultades para conseguir relevo. Por ejemplo en el portal de A Estrada aparecen vacantes para contratar barnizadores, pulidores o marmolistas. En la plataforma Emprégate no Deza se publicó recientemente un anuncio en el que una compañía necesitaba un empleado para un taller de cantería en la zona. La necesidad para este tipo de contrataciones hace que en la mayoría de los casos no se requiera experiencia previa.

Por otro lado, también son habituales en los últimos meses vacantes para puestos como dependiente, mozo de almacén, administrativo o auxiliar de cocina, siendo los más solicitados a tenor del ránking mensual que realiza la Asociación de Empresarios do Deza.

El oficio de panadero poco a poco se va marchitando ante la falta de personal cualificado. Tampoco es fácil encontrar repartidores, dependientes o ayudantes por los malos horarios y un sueldo poco atractivo. Es significativo que uno de los puestos más demandados en las comarcas sea este, señal inequívoca de que los negocios están encontrando serios problemas para su supervivencia.

La panadería González, ubicada en la parroquia cruceña de Besexos, estuvo buscando hasta hace poco un ayudante para su obrador. Afortunadamente encontraron a alguien que diera el perfil, pero reconocen las dificultades del sector para poner contratar personal cualificado. «Non hai xente que saiba traballar o pan. Axudantes aínda hai, pero non se da atopado xente que saiba amasar e cortar», asegura su responsable, José Manuel Rodríguez Blanco.

Escasa formación

Considera que esta situación también es consecuencia de la falta de formación en este ámbito, demandando la puesta en marcha de más cursos y talleres que instruyan en el arte de elaborar pan. «Tamén falta escolas de panadería, hainas de hostalería, pero non moitas de este tipo», declara.

Los horarios de trabajo no benefician a las panaderías. José Manuel reconoce que son «fastidiados» con carga nocturna que echa para atrás a los demandantes de empleo. Empresas como la estradense A Fogaza pondrán en marcha un turno diurno para reducir costes y facilitar esta compleja búsqueda de personal. «É dificilísimo atopar xente que queira traballar neste oficio», contaba José Manuel Loureiro, responsable del negocio.

A la falta de personal se unen los desorbitados costes de producción para ahogar este oficio.