Un estudio revela que el éxodo de jóvenes en zonas rurales irá a más

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

DEZA

miguel souto

La mayor parte de la población de menos edad se desplaza a otras partes de Galicia

13 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La emigración de jóvenes nacidos en el medio rural no va a parar, ni en Galicia ni en otros lugares de Europa en los que también se manifiesta. Nacer en el medio rural no siempre implica de vivir toda la vida en ese lugar. Por otro lado, hay que hablar de emigraciones deseadas y no deseadas.

Esas tres cuestiones son conclusiones recogidas en el estudio Factores determinantes da emigración rural da poboación moza en Galicia no século XXI, del que es autora Rocío Toxo, que a finales del mes pasado leyó la tesis tras cursar un programa de doctorado en la Escola Politécnica Superior del campus de Lugo (USC).

El estudio se centró en población joven, con edades comprendidas entre los 16 y los 34 años. La necesidad de formación superior, la búsqueda de empleo y la predilección por estilos de vida urbanos son cuestiones que impulsan esa movilidad, aunque no son las únicas, como apunta Rocío Toxo. La posibilidad de disponer de servicios como el transporte público es una de ellas, aunque la investigadora, que cursó el grado de Ciencias Políticas (USC) también apunta otra, el grado de arraigo en el lugar de origen, que tiene un componente más personal.

A diferencia de lo ocurrido a finales del siglo XIX y en distintos momentos del pasado, en los comienzos de este siglo —el trabajo analizó el período 2000-2015— el 70 % de la emigración de jóvenes de zonas rurales gallegas se dirige a otros lugares de la comunidad, mientras que el 23 % lleva a los protagonistas a otras zonas de España y un siete por ciento acaba en otros países.

La sensación de que la tendencia se mantendrá parece firme por cuestiones que no se detienen en Galicia, como explica Rocío Toxo, que además duda de que puedan ser efectivas soluciones pensadas solo para lugares concretos: «Loitar contra unha tendencia internacional con políticas locais non parece que vaia reverter a situación», opina. En ese sentido, la investigadora se apoya en otros estudios, según los cuales el declive demográfico de zonas rurales se acentuará a medio plazo: en su opinión, conviene acostumbrarse «a que haxa en Galicia, cada vez máis, áreas despoboadas».

En los últimos tiempos, sobre todo después de la pandemia, se notó en municipios rurales la presencia de nuevos habitantes. Las posibilidades del teletrabajo y la búsqueda de un ambiente con menor densidad de población parecían ser causas evidentes de ese fenómeno. Rocío Toxo no niega que hayan influido esos factores, pero cita también una cuestión más personal: «O que conta é que a xente queira vivir no rural», dice. Precisamente, detalla, está pendiente un estudio sobre los tipos de migrantes que protagonizan esos desplazamientos en las primeras décadas de este siglo.

Aspectos relacionados con la formación y con el transporte aparecen como causas directamente ligadas a este fenómeno. Por un lado, la población suele asentarse en lugares donde tiene un trabajo relacionado con los estudios cursados; por otro, el transporte público de Galicia, dice Toxo, no ayuda a quienes practican la movilidad en su vida diaria.

 Rocío Toxo: "Hai unha cuestión psicolóxica: xente que vive fóra e non se ve como emigrante"

Rocío Toxo, que naceu no concello do Pino, escolleu o Campus Terra para a tese de doutoramento. Presentouna a fiinais de novembro, e dirixírona Isabel García, profesora do Departamento de Economía Aplicada, e Carlos Allones, pertencente ao de Socioloxía.

Que a xente deixe as zonas rurais na xuventude non supón que as esqueza para sempre. Por unha banda, Rocío Toxo lembra que unha gran maioría desa xente nova segue a vivir en Galicia, co que a distancia non é moi grande; por outra, comenta que boa parte desa xente segue a manter, sobre todo nas fins de semana, o contacto co lugar de orixe.

Esta investigadora amósase escéptica sobre a capacidade dos concellos para evitar o despoboamento. Porén, si se pode facilitar que a xente nova se sinta protagonista e así teña máis gana de manter ese contacto. «Hai xente que desexa participar na vida do seu concello e non ten apoio», di. Ese contacto nas fins de semana inclúe trazos algo singulares. «A ollada individual é algo psicolóxico: hai xente que vive fóra e que non se percibe como emigrante», explica.

Contacto coa vida local

Os que volven con frecuencia ao lugar de orixe convértense nunha axuda para a economía local, sobre todo para o sector servizos. Outra xente deixa un lugar rural e remata vivindo noutro, polo xeral máis preto de cidades. A situación pode resultar algo curiosa, aínda que Rocío Toxo sabe atoparlle explicación, e di que non todas as persoas que queren vivir no rural desexan vivir no lugar onde naceron.

Tres tipos de lugares

No todas las zonas rurales son iguales. Citando una clasificación establecida por el Instituto Galego de Estatística (IGE), Rocío Toxo afirma que hay municipios dinámicos, municipios en una situación intermedia y municipios con bajo dinamismo. La posibilidad de que algunas zonas de Galicia acaben convertidas en desiertos demográficos por la baja densidad que presentan ahora puede considerarse una amenaza real, aunque esta investigadora no opina con rotundidad, ya que, dice, no fue ese el aspecto concreto de su trabajo. Sin embargo, dice que «a situación é a que é» y que no percibe indicadores que inviten a pensar en un cambio. «Dependendo de cada concello, as situacións son diferentes», afirma.