La Xunta licitará un nuevo tramo de la AG-59 a principios del 2023

Rocío García Martínez
Rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

XOAN A. SOLER

La administración autonómica aprobó el trazado y el trámite ambiental

08 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La ampliación de la autovía Santiago-A Estrada (AG-59) ha dado un nuevo paso en firme. El Consello da Xunta ha aprobado definitivamente el estudio de impacto ambiental para la ampliación completa, que irá desde A Ramallosa (Teo) —donde ahora termina la autovía— hasta el enlace con la PO-841 en O Rollo (A Estrada). Tal y como explicó el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el Consello completó hoy la tramitación administrativa del trayecto, que suma 7,5 kilómetros y requerirá una inversión de más de 60 millones de euros. Las obras se dividirán en dos fases: un subtramo entre A Ramallosa y Pontevea (AC-241) y otro entre Pontevea y O Rollo.

Además del estudio de impacto ambiental para el trazado completo de ampliación, el Consello de la Xunta también aprobó el proyecto constructivo para el primero de los subtrechos, desde A Ramallosa a Pontevea. El presidente de la Xunta anunció para el primer semestre del 2023 la licitación de las obras de este primer subtramo. El compromiso adquirido por el gobierno gallego con el Concello de A Estrada era el de licitar las obras del segundo subtramo cuando los trabajos en el primero estén ya avanzando.

La inversión que el gobierno gallego destinará a prolongar la autovía hasta Pontevea superará los 33,2 millones de euros, incluyendo el pago de los terrenos a los propietarios de las 291 parcelas necesarias para acometer las obras en estos 3,5 kilómetros.

El nuevo trazado discurre de norte a sur, con una ligera orientación hacia el oeste y paralelo a la carretera AC-841, atravesando el municipio de Teo. Las obras contemplan dos enlaces. Uno consiste en realidad en la adecuación del ya existente en A Ramallosa con la carretera AC-841. El otro será de nueva construcción y estará sobre la carretera AC-241, al final del subtramo.

Nuevos enlaces

El rediseño del enlace de A Ramallosa con la AC-841 constará de un ramal en dirección a Santiago y otro de salida hacia la AC-841. Por su parte, el nuevo enlace que se construirá en la AC-241 constará de una vía de acceso a la AG-59 en sentido Santiago y una de salida, que terminará en una glorieta de veinte metros de radio sobre la AC-241.

Las obras previstas incluyen seis estructuras de nueva construcción: un viaducto en Santa Lucía de 150 metros de longitud, tres pasos inferiores y dos pasos superiores —uno en el enlace de A Ramallosa de 56 metros de longitud y otro en el enlace con la AC-241 de algo de algo más de 39 metros de longitud—.

El gobierno gallego informó de que de forma paralela a la licitación del primer tramo se seguirá trabajando en el proyecto constructivo del segundo subtramo, para hacer llegar finalmente la autovía hasta O Rollo.

La ampliación de la AG-59 hasta el enlace con la PO-841 en O Rollo encarece notablemente el proyecto, pero resulta vital para facilitar la conexión con A Estrada evitando crear un embudo en el núcleo de Pontevea.

Continuidad para el Camiño da Geira

En el estudio de impacto ambiental, una vez analizadas las aportaciones presentadas, la Xunta ha incorporado al proyecto nuevos caminos de servicio en los puntos kilométricos 106+300 y 107+120 para mejorar las comunicaciones entre ambos márgenes de la autovía y los accesos a fincas y explotaciones. También se repondrá el oleoducto A Coruña-Vigo, que atraviesa la AG-59 en dos puntos: en la zona del enlace de A Ramallosa y en la zona previa al viaducto de Santa Lucía. Se modifican también varios pasos inferiores y el paso superior del eje 17 para dar continuidad al Camiño da Geira.

El alcalde estradense, José López, se mostró ayer satisfecho por la culminación de la tramitación de la ampliación de la autovía Santiago-A Estrada hasta O Rollo. López subrayó la importancia de que se aprueben los trámites no solo para el tramo A Ramallosa-Pontevea, sino también para el que irá desde Pontevea hasta O Rollo, que incluye un nuevo viaducto sobre el río Ulla y que evitará los previsibles embotellamientos que se producirían en el núcleo de Pontevea si la autovía rematase allí.

López consideró «digno de destacar el cumplimiento del compromiso adquirido en su día por la conselleira y el presidente de la Xunta». «Cuando se modificó el proyecto no queríamos que fuese un cambio más que dilatase el proceso sine die. Ellos dieron su palabra de que el proyecto iba a estar listo antes de que acabase el 2022 y han cumplido. Fueron sensibles con la realidad. Lo más difícil está hecho, pero falta todavía la pirueta mortal», comenta el alcalde estradense.

 López: "Este es el momento de la autovía. O se hace ahora o ya no se hará nunca"

José López es consciente de que el desembolso económico que se precisa es importante. «En total la prolongación de la autovía hasta O Rollo costará unos 70 millones de euros. Son unos 10 millones de euros por kilómetro, pero es esencial para la vertebración del territorio. Para A Estrada será la gran arteria que nos comunicará con la capital de Galicia, la estación del AVE y un aeropuerto internacional», explica

«Ahora estoy como quien le toca la lotería. Lo que quiero es ver la obra licitada en el DOG. La obra requiere de una ingeniería presupuestaria, pero hay que hacerla. Estoy convencido de que o se hace ahora o ya no se hará nunca. Es el momento», asegura.