Fallece el marido de la estradense que pidió ayuda para costear su operación

David Cofán Mazás
david cofán A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

cedida

Murió en Venezuela y tienen que hacer frente a un pago de 91.000 euros

18 oct 2022 . Actualizado a las 12:00 h.

Hace apenas una semana la estradense Olga Otero Castro pedía ayuda para poder costear la operación de su marido, Wilmer José Salazar Hernández, que estando en Caracas para arreglar un papeleo pendiente de cuando se trasladaron a vivir a Galicia sufrió una fisura en la aorta. Una dolencia que lo obligó a ingresar en una clínica privada y a someterse a una operación que cuesta 91.000 euros. Este domingo fallecía Wilmer, dos días después de ser intervenido con éxito de su dolencia. Y es que según explica Olga, los médicos estaban esperanzados al haber superado una complicada cirugía cuya tasa de supervivencia es muy baja.

Sin embargo, a las pocas horas se le inflamaron los pulmones y posteriormente experimentó problemas para orinar. Con todo, después de ser atendido por el nefrólogo, Wilmer evolucionaba de manera favorable y las noticias que llegaban a Galicia eran muy alentadoras. «El sábado por la tarde todo iba bien. Los pulmones se estaba desinflando y ya orinaba con normalidad. El sábado por la noche nos acostamos tranquilos», asegura Olga, que a la mañana siguiente recibió la terrible noticia de la muerte de su marido a causa de una parada cardiorrespiratoria.

«Es una pesadilla», comenta con pesar. La muerte de su marido es un duro golpe anímico para ella y sus dos hijos, Gabriel y María. Hasta ahora han conseguido reunir 17.833 euros a través de la plataforma Gofundme, donde el pasado martes abrieron una cuenta bajo el título Wilmer merece seguir viviendo....¡nos necesita!.

Repatriación

Otro problema añadido para esta familia estradense es el burocrático, ya que además de la repatriación de las cenizas, su hija no puede regresar por el momento a A Estrada porque tiene el pasaporte vencido. María acudió el martes pasado a acompañar a su padre durante su internamiento y a ayudar en el papeleo por el que se había quedado Wilmer en Venezuela. En este tiempo hasta que consiga renovar el pasaporte, su hija se quedará un tiempo en Caracas haciendo gestiones.

La familia al completo llevaba cuatro años asentada en A Estrada, Wilmer regentaba el bar O Lar de Vea, en la parroquia de San Andrés. Wilmer también trabajó como repartidor del supermercado Familia, y Olga, que es profesora de Matemáticas, imparte clases particulares. En Venezuela, él trabajó durante cuatro años en laboratorios farmacéuticos. Como la de tantas familias, Olga y Wilmer tuvieron que huir de Venezuela en busca de una vida tranquila y un futuro para sus hijos. No obstante, no fue hasta hace seis años cuando decidieron dar el paso definitivo para instalarse en Galicia. «Mi hija estaba acabando la carrera en Caracas, así que me vine yo con mi hijo menor, Gabriel, para que ya empezara aquí el instituto y Wilmer se quedó allá con María. Cuando ella terminó se vinieron ellos también», explica.